¿Por qué George y Charlotte recibieron pocos regalos de Navidad?

Los pequeños han sido buenos, pero el príncipe Guillermo y Kate Middleton quieren que sus hijos aprendan el verdadero espíritu de la Navidad

El pasado 30 de noviembre, durante la visita a Finlandia del príncipe Guillermo de Inglaterra, su hijo el príncipe George tuvo la oportunidad de conocer a Santa Claus y entregarle su lista de regalos. El pequeño sorprendió entonces a todos por su humildad y pidió solamente un juguete: quería, como cualquier niño de su edad, un coche de policía. Claro que, por lo que sabemos, ni él ni su hermana Charlotte tienen permitido recibir muchos más regalos que ése.

Según han declarado a distintos medios fuentes del entorno de los duques de Cambridge, el príncipe Guillermo y Kate Middleton prefieren que sus hijos aprendan el verdadero significado de la Navidad a inundar de regalos su cuarto de juegos.

“Ambos son muy cuidadosos”, contó un amigo de la familia a Us Weekly. “Aunque recibirán algunos juguetes (Charlotte quiere una casa de muñecas, mientras que George está obsesionado con cualquier cosa que tenga ruedas), muchos de los regalos que les envían sus fans desde todos los rincones del mundo se donarán a bancos de juguetes y a otros organizaciones infantiles".

"Recibir demasiados regalos no tendrían un buen efecto sobre los niños. Que sean unos mimados es su peor pesadilla”, aseguró la fuente a la revista. En lugar de eso, el matrimonio celebra estas fechas con sus hijos jugando en familia o participando en la decoración de Sandringham. George y Charlotte también ayudan a su nanny a cocinar las típicas galletas de jengibre.

La misma política de austeridad navideña rige para todos los miembros de la familia real británica. Según la propia página web de la casa real, los familiares de Isabel II se intercambiaron sus regalos el día de Nochebuena a la hora del té, pero es de sobra conocido que, por deseo de la reina, los regalos carecen de valor económico y son más bien de tipo humorístico.

Unas navidades, el príncipe Harry le regaló a su abuela una gorra con el lema Ain’t Life A Bitch, mientras que la princesa Ana le obsequió a su hermano Carlos de Inglaterra con la tapa de un retrete.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España