'Sinvivir,' una cinta que ratifica que el cine puede ser independiente y hecho por ellas

Entrevistamos a la directora Anaïs Pareto y nos relata cómo, sin buscarlo, su ópera prima se convirtió en un 'statement' sobre el poderío femenino en el circuito 'indie' del cine.

“Fue completamente azaroso”, responde la realizadora Anaïs Pareto cuando se le cuestiona sobre las razones por las que su cinta, Sinvivir fue realizada por un equipo casi en su mayoría integrado por mujeres, algo inesperado para el quehacer fílmico que sigue siendo dominado por hombres.

La cinta sigue la historia de tres sujetos que terminan entrelazados a partir del intento de suicidio de uno de ellos. A medida que la trama se desarrolla se expone la fragilidad masculina. “No era una cuestión de géneros, de querer poner a los hombres frágiles”, ha confesado la realizadora del filme que se encuentra en competencia en el XV Festival Internacional de Cine de Morelia. “Pasó que dos cabezas masculinas del equipo, por razones de trabajo, fueron cayendo y subieron mujeres. Cuando estábamos por rodar me di cuenta de que eramos un crew completamente femenino”, dice a Vanity Fair.

Durante los 15 días de grabación (“cinco fines de semana; de viernes, sábado y domingo”), la cineasta vio su casa convertida en un set en el que la presencia de hombres eran mínima. Aunque asegura no tener “filtro” de géneros a la hora de trabajar, ha atribuido la presencia femenina a la personalidad independiente del largometraje. “Se trata de con quién conectas, te entiendes y quien tiene el tiempo y la energía porque al final las cosas independientes no son tan remuneradas con otro tipo de trabajos en la industria”, refiere sobre la cinta que tuvo un presupuesto de unos tres millones de pesos.

Además del trío de protagonistas ( Pedro Hernández, Horacio García-Rojas, Antonio Lopeztorres) en los créditos sobresale el nombre de Tenoch Huerta como productor. El actor solo pudo tener esa participación debido a su agenda, pero para la directora su participación constata el poder de la sinergía de géneros. “Fue uno de los principales impulsores, me animó mucho a decir: ‘Vas, sí puedes, estoy contigo’. Un día le dije: ’Eso es producir. Si te interesa ponte como productro, así te vas a sentir muy involucrado en el proyecto”.

Aunque rodar en medio de un ambiente femenino nunca fue su intención, la cineasta reconoce que dicho carácter haya permeado la narrativa de la cinta. “No es una sensibilidad superior, pero es una sensibilidad diferente la de la mujer, creo que sí afecto como esta narrado el filme”. ¿Puede entonces ser catalogada como un ‘statement’ de empoderamiento a las mujeres del circuito fílmico? “Nuestra intención es darnos a conocer, decir que queremos formar parte de esta industria y a la larga poder gozar de fondos (públicos) y poder”, zanja. “Se está demostrando que las mujeres también cabemos en esto del cine”.

En su caso, aunque con carácter independiente, es bastante contundente.