Mauricio Martínez: “Le di un beso en la mano a Gloria Estefan y le dije: ‘Yo voy a ser tu esposo”

El cantante y actor estelariza el musical de Broadway basado en la vida del matrimonio.

El actor mexicano debutó el pasado 11 de julio en el musical On Your Feet: The Story of Emilio & Gloria Estefan, interpretando ni más ni menos que al legendario productor musical de origen cubano.

Cuando ya diste grandes pasos como actor y cantante, ¿qué sigue en tu lista de deseos? Para nuestro entrevistado, su reciente debut en Broadway significó la cristalización de un sueño. Mauricio Martínez ha destacado en telenovelas como Atrévete a Soñar o La Mujer del Vendaval; en puestas en escena nacionales como La Bella y La Bestia y Mentiras, El Musical; series como El Vato (producida por NBC) y además cuenta con una interesante trayectoria como cantante. Hoy, el joven artista que comenzara su camino hacia el estrellato en Operación Triunfo y en pequeños papeles en series como Sex and the City, debuta en plan estelar en esta obra con sabor latino, dirigida por Jerry Mitchell —ganador de dos premios Tony—, y escrita por Alexander Dinelaris, quien fuera nominado al Oscar por Birdman.

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¿Ya conociste a los Estefan?
Sí, y ¡no sabía que ambos iban a estar en la audición! El director de casting me dijo justo antes de salir a escena: “Por cierto Mauricio, Gloria y Emilio están ahí para ver tu prueba”. Me puse muy nervioso. Saludé a Emilio y a Gloria le di un beso en la mano y le dije: “Yo voy a ser, yo quiero interpretar a tu esposo”. Y le canté mirándole a los ojos directamente.

¿Cómo reaccionó Gloria?
En los castings no pueden mostrar interés, deben poner su poker face. Están entrenados para no mostrar emociones, pero sí me sonreía mucho.

¿Cómo imitar el acento cubano de Emilio sin hacer una parodia o una caricatura?
Justo es lo que no quería, pero unos muy buenos amigos cubanos me ayudaron a preparar ese acento pintoresco de los cubanos, esa voz que se siente como que lleva música. Ahora cuando quiero hablar con otro acento más marcado, como el de Sofía Vergara o Salma Sayek, cambio el switch y me sale.

¿Fue tu debut en Broadway como lo habías soñado?
Mejor, no me imaginé un teatro lleno, con tantas banderas mexicanas y haciendo un personaje que muestra su orgullo latino, sobre todo en estos tiempos.

¿Qué circunstancias te influyeron para dedicarte a esto?
Como soy de Monterrey y estamos cerca de Estados Unidos, crecí con las dos culturas. Me ponían películas musicales como Amor sin Barreras o Vaselina. Escuchaba lo mismo a Paula Abdul que a Michael Jackson o a Timbiriche.

Gloria Estefan y Emilio

¿Quién es tu Timbiriche favorito?
Me la pones difícil, pero diría que Thalía. Recuerdo que hace años, cuando estudiaba en Nueva York y tenía que trabajar vendiendo souvenirs en los teatros, una vez ella se acercó a comprar un peluche de El Rey León. Iba con Tommy Mottola, apenas se iban a casar y yo le dije: “Ya supe que te vas a casar, felicidades”. Ella se soprendió, preguntó de dónde era y me gritó: “¡Viva México!”.

¿Qué extrañas de México cuando estás fuera?
Te diría que a mi madre, pero ahora está acá conmigo. La comida, soy muy de ir a taquerías. El pozole y la machaca de Monterrey, mi tierra, me encantan.

¿Qué comida no puedes ver ni en pintura?
El pulpo no lo soporto. Tampoco el caviar, sé que es caro, pero no me gusta nada.

Si tuvieras que elegir entre el canto, la actuación o el baile, ¿con cuál te quedarías?
Es complicado porque amo las tres cosas, pero si tuviera que elegir una, me siento más feliz y relajado cantando.

Si en una fiesta descubres que tu pareja baila terrible, ¿la dejas bailando en la pisa?
Claro, la dejo, ríe. Depende de mi humor, si ando de buenas le enseño, tengo mucha paciencia para eso.

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¿Qué te ayuda a evadirte de las rupturas, las enfermedades y los momentos de estrés?
Mi familia, una llamada a mi madre o a mis amigos cercanos me cimbra, me hace respirar.

¿A quién fue más difícil besar en escena, a Mauricio Islas o a alguna de tus coprotagonistas de telenovelas?
Es lo mismo, son las emociones del personaje, no las mías. Ese beso fue para la puesta en escena de una obra muy polémica de Arthur Miller (Panorama desde el Puente). Mauricio Islas en un ataque de rabia, me roba un beso para demostrar que yo era gay, ya que mi personaje lo negaba, y luego me avienta al suelo violentamente. Nunca había escuchado tantas exclamaciones de sorpresa en el teatro.

Hay quienes dicen que un hombre gay no se puede enamorar de una mujer. En tu caso tuviste una relación larga con Lisette y luego te casaste con tu pareja masculina.
No creo en la etiquetas, el amor va más allá. Yo me enamoré de una gran mujer y luego, perdidamente de mi esposo. Son los más grandes amores de mi vida. Te puedes enamorar del alma de una persona, que es lo que hacen los seres humanos elevados.

¿Lisette sabía que te podrías enamorar igual de un hombre?
Claro, en mi caso ella lo sabía. ¿Qué te puedo decir? Lo digo con orgullo, me puedo enamorar tanto de un hombre como de una mujer. El amor es el amor.