La séptima temporada de 'Game of Thrones' parece tener dos elementos explosivos

Este año llegarán algunas de las cosas que todos estábamos esperando.

Todos los que siguen a Game of Thrones saben que es un programa muy protegido que raramente permite el acceso de los periodistas al set, con la excepción de la cobertura anual para la portada de Entertainment Weekly. Pero a medida que el segundo programa más popular del mundo se acerca lentamente hacia la octava y última temporada, HBO está relajando un poco la cortina y Daniel D’Addario, de Time acaba de publicar un extenso reportaje desde el set de la séptima temporada, en Belfast.

Según D'Addario, los creadores, David Benioff y D. B. Weiss, se han mostrado cada vez más “posesivos” con una historia que ahora consideran suya y no de de George R. R. Martin, por lo que no es de extrañar que la mayoría de los avances de lo que está por venir se comuniquen con discreción. Aun así, el artículo de Time deja algunas pistas; sugerencias que parecen prometer un par de acontecimientos largamente esperados en el universo de Thrones. Aunque no son precisamente spoilers, lanzamos una advertencia en caso de que usted quiera llegar completamente puro a la temporada 7. Como señaló Benioff al hablar sobre la cultura spoiler en Entertainment Weekly: “Algunas personas que ven el programa evitan la publicación de todo tipo de spoilers”. Así que tomándolo en cuenta, aquí está la advertencia.

gotaria

La primera revelación que D'Addario soltó de manera casual para Time es la mención de una manada de lobos que se unirán a la pelea este año. “Durante mi visita”, escribe, “los lobos descritos en el guion como ‘flacos y sarnosos’ aparecieron en el rodaje esponjosos y brillantes”. Los lobos no habían aparecido nunca en manadas en la serie. Y con los lobos gigantes de los Stark cayendo como moscas (Summer, Grey Wind, Shaggydog y Lady), solo parece haber una opción para estos mamíferos estrella. En los libros, esta manada pertenece a Nymeria, el lobo gigante del que Arya se despidió en la temporada 1.

En las novelas de Martin, las noticias de los ataques cometidos por la manada dirigida por Nymeria (usualmente contra enemigos de los Stark) llegan a través de rumores o de los sueños ocasionales de Arya. En la serie, Nymeria fue expulsada (para su propia protección), y nunca se volvió a saber de ella. Pero los lectores (y quizás los espectadores, si recuerdan la primera temporada) siempre han supuesto que un día Arya se reuniría con su lobo gigante y vería a la manada de Nymeria en toda su gloria (aparentemente debilitada). Aunque los lobos gigantes han sido algo marginados o matados prematuramente en la adaptación de HBO, su vínculo sobrenatural con los jóvenes Stark es sumamente importante en las novelas. La reconexión de Arya con Nymeria significaría un regreso significativo a sus raíces familiares, que se anticipó en su dramática salida de la House of Black and White en la Temporada 6. Algunos diálogos del trailer de la Temporada 7 —“El lobo solitario muere, pero la manada sobrevive”.— también sugieren que esta reunión potencial tendrá un mayor significado temático en la historia de los Stark.

rodaje

Como dijeron Weiss y Benioff a Entertainment Weekly, los elementos de la temporada 7 (además de las batallas) incluyen “un montón de reuniones” (como la que probablemente tenga lugar entre Arya y Nymeria) y “primeros encuentros que la gente ha esperado durante mucho tiempo”. En este punto, el artículo de Time se pone muy interesante. D'Addario escribe:

“Uno de los grandes eventos de esta temporada es una batalla cuyo alcance, incluso antes de unirse al brío característico de la serie, me deslumbró… (Thrones ha prometido este choque todo el tiempo y cuando llegue el momento, internet se derretirá). Será aún más impresionante sabiendo que el elenco y la producción padecieron el viento del Atlántico Norte que azotó a todos durante la filmación y los enviaba corriendo a buscar café durante los descansos. (El frío, según me dice un artista protésico, al menos es bueno para mantener el maquillaje)”.

De acuerdo, una misteriosa batalla se lleva a cabo en el norte. Ya sabíamos eso desde el último trailer de la temporada 7, de todos modos.

D'Addario explica: “Mientras estaba en Belfast, mi plan para ver a Jon Snow en acción se canceló debido a las inclemencias del tiempo (el mismo viento) que hace que la filmación desde un drone sea peligrosa”. Eso tampoco es una sorpresa, dada la cantidad de imágenes que hemos visto y la afición de Jon por pelear en lugares con nieve.

gKit Harington

Pero inmediatamente después de esa línea, D'Addario escribe: “En este punto, [la productora Bernadette] Caulfield buscará cualquier comodidad. ‘Ahora el dragón no se hace más grande’, afirma, ‘esto es lo que sabemos”. Podríamos escribir esto como una observación aparte, totalmente independiente de la lucha en el norte, si no fuera por el hecho de que el resto del artículo de D'Addario está lleno de observaciones sobre Emilia Clarke en el lomo de su dragón. “Treinta segundos de tiempo en la pantalla, pero ella ha estado aquí por 16 días”, observa el director Alan Taylor en el artículo. “Es probable que para Emilia [Clarke] no sea tan sorprendente, pues ella se sienta sobre él ocho horas al día, seis semanas seguidas, en medio de agua y nieve falsa y lo que sea que decidan arrojarle”.

Ahora, esto es algo nuevo. Emilia Clarke ha estado montada en el dragón varias veces en la serie, pero nunca antes en la nieve. Y si Time estuvo presente durante un episodio (o una batalla de un episodio), entonces ¿debemos concluir que esta pelea incluirá tanto a Jon Snow como a un dragón de Daenerys Targaryen? ¿Es este nuestro primer indicio oficial de un encuentro entre el hielo y el fuego?

Tal vez sí y tal vez no. Vea el inicio de la temporada 7 de Game of Thrones el próximo 16 de julio para averiguarlo.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.

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