Karol Sevilla: "Quiero interpretar a una villana"

De cara a la mayoría de edad, la protagonista de 'Soy Luna' habla de su participación musical en 'Coco' y su deseo de dejar de ser una niña buena.

Etiquetas:

"Creo que ya no voy a sonreír tanto en las fotos. Me están sacando de mi zona de confort”, apunta Karol Sevilla en cuanto ve una de las imágenes en las que ha dejado salir a la adulta en que legalmente se convertirá en unas semanas. Cuando habla de sí misma lo hace con bastante seriedad y como si fuera una consagrada en la industria del entretenimiento. Pero la realidad es que a sus casi 18 años lleva apenas dos en medio del vértigo absoluto de la fama que le llegó intempestivamente cuando se convirtió en protagonista de Soy Luna, la teleserie de Disney Channel Latin America que todo puberto parece conocer y que la ha llevado a grabar dos discos con el resto del elenco, embarcarse en una gira de llenos totales y ser reconocida en todo el continente.

Tenía seis años cuando su abuela la llevó a un casting para participar como extra de Plaza Sesámo. Acudieron en secreto. “Me acuerdo perfectamente que me dijo: ‘Vamos. A ver si te escogen’. Yo estaba jugando, nunca entendí qué era un extra o qué era interpretar un personaje”. Junto con aquella participación menor le llegaron comerciales y el fichaje para el CEA Infantil, la escuela de formación actoral de Televisa. El resto es una odisea a la Disney. Contiene todos los elementos. La tragedia: “Cuando mi abuela muere ese día me hablan del CEA para estudiar ahí”. También la frustración: “Fue la pérdida más fuerte que tuve, me dio mucho coraje porque no me pudo ver en televisión”. Y por supuesto, el sacrificio: “Somos una familia que viene desde abajo, no teníamos dinero para ir a Televisa. Nos las arreglábamos entre camiones y el metrobús para llegar”.

Karol creció en un barrio cercano al aeropuerto capitalino con un padre que alternaba su trabajo como chef en el IMSS con horas extra por la tarde como plomero y electricista. Su madre se dedicaba al cuidado de ella y su hermano. “Soy la única loca de mi familia”, asegura. Cuando lanza estas declaraciones conserva el dramatismo de una actriz de más edad: mide su vida en episodios y no todos son de tintes rosas. Lo deja ver cuando habla de Ángelo, un joven de 25 años con parálisis cerebral, hijo del primer matrimonio de su padre. “Fue un capítulo difícil en mi vida. Él vivía con su mamá y murió. Tuvimos que adaptarnos con los gastos, pero creo que la vida me mandó eso para aprender”.

Karol es partidaria de seguir esa filosofía. En varias ocasiones repite que las cosas suceden por algo. De ahí que se haya empecinado con aquella prueba en la que Disney buscaba una actriz para un nuevo proyecto. Todo estaba en su contra, pues no aparentaba la edad que se requería ni sabía patinar. “No le puedes decir que no porque lo transforma en un sí”, me explica su madre, Carolina Cisneros. “Era difícil, realmente audicioné para Lucía, otro personaje”.

En un principio le dijeron que no había logrado el papel, pero recuerda el momento preciso de la llamada que cambió su rumbo. “Era un lunes a las 11 de la mañana cuando me habló el equipo de Disney Argentina y México. Mi destino no quería que me quedara siendo actriz mexicana de telenovelas de Televisa. Era irme más lejos y esto fue lo que me envió. Pensaba que un proyecto así de grande iba a llegar como a los treinta y algo, no a los 15”, expresa con un dejo de acento argentino, producto del tiempo que ha pasado grabando la serie en Buenos Aires.

Cuando conversamos, la tercera temporada de Soy Luna ha sido confirmada, el elenco está a días de embarcarse en la gira europea y ella forma parte del soundtrack de Coco, con su propia versión de La Bikina, que se estrena en el Festival Internacional de Cine de Morelia. La mexicana reconoce que algunas cosas han cambiado drásticamente, pero se mantiene aterrizada. “Ya no puedes salir al cine o a la plaza, pero no creo que la fama me afecte. No es algo que esté en mi cabeza. Estoy viviendo un sueño y es como un juego”.

Algo que hace pensar que nació para jugarlo. Con más de cinco millones de seguidores en Instagram habla de las críticas en redes: “No me gustan los comentarios malos, pero no puedes caerle bien a todo el mundo”. Aborda su relación con la prensa: “Me han tocado reporteros fuertes. Un día me preguntaron si ya estaba lista para cambiar el mundo”. Reconoce públicos: “El infantil me parece más honesto; si no le gusta tu proyecto se va”. Y hasta aborda su autonomía: “Mi vida es estar de un lado a otro. No creo que me quite la libertad de hacer lo que quiero”.

¿Qué le gustaría hacer ahora que ya es mayor? “Una malvada”, responde de inmediato. “Tengo cara de niña buena, pero no me conocen, soy peor que un villano. ¿Falta mucho? “No tengo la más remota idea. Voy día por día, así que no me adelantes”