Vuelve 'Karate Kid'

¿Qué queremos ver realmente de la anunciada nueva serie?

La nostalgia no cesa y ahora el turno es de Karate Kid. A más de tres décadas que la película se convirtiera en un clásico, Ralph Macchio vuelve a las andadas aunque ya no tan kid que digamos (tiene 55 años). Esto es lo que quisiéramos ver en la serie que se disputaban (en un encuentro de karate entre los directivos de las compañías, suponemos) Netflix, AMC y YouTube Red, y que acabó en manos de la última. La serie está en preparación y llevará por título Cobra Kai, a Karate Kid Sequel.

1. A Pat Morita.

Nuestro primer deseo es imposible que se cumpla, pues el señor Miyagi falleció en 2005 y ahora seguro enseña katas a los ángeles y querubines en un dojo celestial. Sin embargo, sí que nos encantaría ver en la serie, algún homenaje o referencia al actor.

Ralph Macchio y Pat Morita en una escena de 'The Karate Kid' (1984).

2. Que el Karate Kid atrape moscas de nuevo.
Nunca aprendimos la técnica, así que vendría bien repasarla en alguno de los 10 episodios que se están preparando. Sí que resulta de mucha utilidad práctica atrapar moscas con shopsticks, sobre todo si estás en un restaurante de sushi de dudosa categoría y hay muchos insectos voladores alrededor.

3. Otra patada de grulla decisiva.
Por favor. Es que quienes crecimos con la película, repetimos tantas veces a la parte donde Daniel-san derrota a su abusivo oponente (William Sabka, quien ahora co-protagoniza la serie), que echamos a perder los reproductores de VHS, DVD y ahora, capaz que hasta arruinamos el Netflix de volver a ver una y otra vez esa escena clásica de los 80. Pero lo cierto es ya nos aburre un poco y por eso esperamos ver en esta serie otro clímax con esa (que si lo analizamos bien es bastante ridícula) patada final derivada del paso de grulla. Y sí, hagamos caso omiso de que deportivamente sea un golpe prohibido y que si la historia hubiera tenido un sustento con la reglas reales de las competencias de artes marciales, nuestro karate kid hubiera sido eliminado en el acto por tramposo.


4. Que hagan un cameos Jaden Smith y Jackie Chan…y que salgan lastimados.
Con el remake de 2010, echaron a perder de tal modo la historia, que este par debería ser castigado por violar el recuerdo que teníamos de la película. Por eso, se nos ocurre que deberían salir ambos (Jaden y Chan) en alguna escena de la nueva serie para rendir cuentas y claro, ser derrotados humillantemente en el dojo por Daniel-san y compañía. 

Jackie Chan y Jaden Smith (2010).

4. ¿Conflictos juveniles?
No, ahora Daniel-san es un señor adulto y no queremos ver cómo le hacen bullying los adolescentes abusones de la escuela de karate rival. Vamos, queremos ver algo de acorde a su edad y si la serie cumple con la premisa que ofrece: comedia, crisis de karatekas cincuentones y nostalgia, pues creemos que de esa parte no debemos preocuparnos.

5. A Elisabeth Shue
Porque su carrera ya no es lo mismo de antes (hace un par de años salió en Piraña 3D… y con eso no necesitamos explicar más). La novia de Daniel LaRusso en la primera entrega de Karate Kid tiene 53 años y luce mejor que Demi Moore, así que, aunque al parecer no está contemplada en esta secuela, están a tiempo de invitarla, señores productores.

Elisabeth Shue

6. ¿Mucho humor?
Si Josh Heald, el director de la infame pero divertida Hot Tub Time Machine está a cargo, obviamente no vamos a esperar una oda a las artes marciales a la Akira Kurosawa. Pero, ¿saben qué? En realidad nunca lo fue, se trató de puro divertimiento ochentero que hizo (al menos en las tres primeras entregas) que saliéramos del cine pateando cabinas telefónicas y sintiéndonos la reencarnación pre-adolescente de Bruce Lee.

7. Lo que realmente veremos.
Pero muy a pesar de nuestra lista de deseos, lo que los productores han dejado entrever, es que se tratará simplemente de una serie de nostalgia con un toque de parodia, que sucede 30 años después de los eventos de la primera entrega de Karate Kid (hagamos de cuenta que las otras secuelas no existieron) y donde los protagonistas se enfrentan las frustraciones de la edad adulta. Y por supuesto que no requieren de un psicólogo o un grupo de auto-ayuda, porque ahí están la patadas de karate para resolverlo.

Ralph Macchio