José Manuel López Velarde y los avances de la cinta de 'Mentiras, el musical'

El creador de 'Mentiras' nos habla del deseo de tener a Yuri en la versión fílmica del musical, cómo se mantiene como

Estudió comunicación en la época en que se percibía que el teatro no era una carrera. Pasó por la publicidad y hasta grabó un disco con un grupo que no le dejó contento ni a él ni a la disquera. En medio de todo eso asistía a directores de teatro, hizo sus propias obras y se licenció como actor "para dirigir". Tocó la puerta de la gigante del entretenimiento Ocesa para proponerles producir un musical que hablaba de la identidad mezclando la extravaganza musical de los 80. "Se las canté, se las medio actué y me dijero que sonaba padre".


Nueve años después la obra sigue en cartelera y ya se prepara la versión para cine, es por ello que su creador José Manuel López Velarde se define como "un punto medio entre lo pop y lo culto de teatro". Pero también se ha convertido en activista de la diversidad familiar. "Estoy casado con un hombre, tengo dos hijas y eso me ha hecho entender muchas otras cosyurias. Mi tema no es solo lo LGBT". En plena temporada de El último teatro del mundo, su primer musical original, atrapamos al creativo y nos adelanta los cameos de divas de los 80 que tiene pensados para la versión fílmica de Mentiras, su faceta de activista y cómo mantenerse entre el universo de lo culto del teatro y el pop.

Ya son casi 10 años de Mentiras, el musical. Parece que Mentiras lorgó lo impensable: el autor no tan conocido en mancuerna con una compañía gigante como Ocesa.
No pienso mucho en el efecto y a veces hasta ha sido un poco negativo, Mentiras me abrió muchas puertas pero me cerró otras. Había un mito de que Ocesa solo produce teatro extranjero y de autores con Tonys, pero en verdad monta lo que les parece que les va a funcionar porque les gusta. Mentiras fue una de esas. Pero supongo que cualquier productor al que le llegue un proyecto chingón no le va a importar si lo escribió Sam Sheppard o Juan Pérez.


¿Tener un musical por casi 10 años en cartelera y que ha viajado a otros países tiene efectos negativos?
Me pasó con un proyecto que hice después de Mentiras. Pedí una beca y una persona en el jurado me lo preguntó: '¿Eres el de Mentiras?'... Rompió el libretó, lo tiró a la basura. Ni siquiera lo leyó. En toda la temporada de esa obra no fueron ni todas las personas que van a una función de Mentiras. Ese ha sido mi camino y no tiene que ver con la gente que va sino con la historia que quiero contar.


Pero parece que lograste que siendo un dramaturgo formado en el circuito independiente convivieras con el mainstream.
No creo que estén peleados. Me parece que puede haber un teatro comercial y con un discurso y obras de teatro para un público pequeño y que eso no las hace menores. En mi caso en particular soy un punto medio entre lo pop y lo culto por mi formación y mis gustos, crecí oyendo a Timbiriche pero también música clásica.


Ahora que se prepara la película, ¿Cómo te aproximas a Mentiras?

La película la escribí yo y la dirigiré yo. Lleva años en proceso, es una película complicada porque requiere de más recursos y especificidad que el teatro. Hacer un musical tiene una grado de complicación y la gente de cine no está muy acostumbrada a la narrativa del musical.


¿En qué estado está el proyecto?
Muy avanzado, lo más probable es que se filme el año entrante. Siguen las mismas tres actrices que contemplamos desde un inicio: Mariana Treviño, Mónica Huarte y Ludwika Paleta. Tenemos pensado que haya muchos cameos de cantantes de los 80 con papeles escritos para ellos. Tenemos por ahí un hada madrina de Lupita que queremos que sea Yuri.


En el cine lo que siempre detiene los proyectos son los incentivos.
Siempre hay que estarle rascando. Justo una de las cosas que ha hecho que la película se atrase ha sido poder dimesionarla correctamente a la cantidad de dinero que se puede conseguir y generar en taquilla. La película de Mentiras ha estado en la tablita de decir: si voy a hacer algo chafa mejor no la hago.


Pero sigues haciendo teatro. Justo está en temporada el Último teatro del mundo, es para niños. ¿Qué hay de especial en esta obra?
Es mi primer musical con canciones originales, hice las letras. Es un libreto mío, dirección de escena mia. Me involcuré en el diseño e inauguró este espacio (La Teatrería, en la colonia Roma) y es producida aquí, ya que tambien somos una casa productora. El último teatro... ha dado unso saltos que nos han soprendido, ya que se presentó en el Muestra Nacional de Teatro, donde usualmente no hay musicales.

El último teatro del mundo

Pero no es un musical común, ahí se abordan temas relacionados con la identidad.
Creo que Constelaciones es la única obra de teatro en la que no ha habido un personaje gay. Nunca he escrito un personaje gay o escogido una obra que tenga un personaje porque soy gay. Ninguna de las obras gira alrededor de eso. Pero si entras a mi twitter lo vas a ver, es un tema con el que estoy muy comprometido.


Lo vimos cuando surgió el Frente Nacional por la Familia. ¿Qué te ha llevado a alzar la voz?
Desde chico he sido muy rebelde de estas estructuras que te hacen perder tu singularidad, ser producto de un molde. A mi de niño sí me paso que no quería ser al que todos zapean, el que se siente bicho raro porque en lugar de jugar futbol están escribiendo una pastorela. Siempre me han costado trabajo estas definciones preestablecidas que te hacen vivir en una caja. Eso es un tema que está en el teatro que dirijo, que escribo y que se intersectan con cosas como la religión, que es un gran proveedor de esas cajas.


Pero defiendes causas que van más allá de la comunidad LGBT.

Estoy casado con un hombre, tengo dos hijas y eso me ha hecho entender muchas otras cosas. Mi tema no es solo lo LGBTQ, sino también el feminismo aunque desde un lugar en el que aún me cuesta mucho trabajo ubicarme, ya que somos dos papás de dos niñas que serán mujeres y que ha hecho que me caigan mil veintes de lo que es ser mujer en este mundo y en este país machista y patriarcal.


¿Pero es fácil ubicarte adecuadamente en esa ecuación?
Soy un hombre infiltrado en un mundo femenino como mamá-papá. No soy una mujer, pero puedo ver los dos lados y tengo un punto de vista para alzar la voz, de entrada, para que mis hijas tengan un país mejor y que al mismo tiempo sea respetuoso yo de la mujer en su lucha. Me ha pasado a partir de los feminicidos, las marchas, que digo '¿dónde me pongo' ¿Me formó atrás de la marcha? ¿Al lado? Al frente creo que de plano no lo haría. Aunque de pronto digo: 'A donde tengo que ir es a hablar de la masculinidad tóxica'.


¿Cuál es esa masculinidad?
¿En cuántas págínas te lo digo? Es esta masculinidad frágil e inconsciente de su privilegio. Yo doy pláticas de diversidad familiar y es clarísimo cuando ves a las maestras y maestros, a los papás y a las mamás, la resistencia de los hombres cuando les dices es que ellos no se dan cuenta de que hay muchísimas cosas por las que no deben de preocuparse por el simple hecho de ser hombre. Por ejemplo, les digo: tu no te preocupas en las mañanas por cómo te vistes para que no te violen y tu esposa sí. O que no te vas a aguantar las ganas de ir al baño y que un niño trans en una escuela no va a ir al baño de niñas o niños. Tu le plantas un beso a tu novia en la calle mientras una apreja de hombres se arriesga a que los maten por eso. Ese es el privilegio. Se tiene por azar, porque naciste con un pene. Y entonces, cuando alguien viene y te dice: 'las mujeres tienen la misma capacidad', 'son igual de inteligentes', lo ven como una pirámide de fragilidad.
Yo digo que todo esto viene de la envidia de no poder parir. Me apasiona el tema, tiene que empezar temprano, yo doy conferencias en escuelas y digo que les doy una ventaja competitiva porque hacía allá ya va el mundo. Definitvamente un mundo rosa o azul, blanco o negro no tiene punto de comparacion con uno en el que están todas las combinaciones. Mi hija un día me pregunto si podía ser ninja mamá al mismo tiempo. Le dije que sí


Por último, entre activismo, película y teatro ¿Tienes más proyectos?
Estoy levantando otro musical (The game of the name) de unos niños que se caen al centro de la Tierra y pierden sus nombres y que explora qué significa llamarte cómo te llamas y la adpatación de 1984.