¿Hubiera sido George Harrison el perfecto 'millennial'?

A 16 años de su partida, recordamos por qué el más joven de The Beatles habría encajado como pez en el agua en el mundo moderno.

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Hace 16 años, George Harrison, quien fuera el más joven de The Beatles, partió de este mundo material. En 2011, Martin Scorsese realizó un aburridísimo y eterno documental sobre su figura. ¿Representaba al músico como era realmente? 

Quizás parcialmente, pues según otras fuentes, George Harrison, el llamado ‘beatle callado’, era además un tipo bromista, curioso y receptivo hacia las nuevas tecnologías y sonidos, y de apoyar diferentes causas sociales…¿será que el guitarrista era un millennial en potencia? 

George Harrison fue el creador de las selfies.
En 1966 (¡porque todo pasó en los sesenta!) Harrison viajó a la India a encontrarse consigo mismo en uno de esos retiros espirituales tan de moda aún y, de paso (aunque usted no lo crea), fue precursor de las selfies, actividad omnipresente en el mundo millennial. El guitarrista documentaba todas sus andanzas en los templos, paisajes y demás atracciones hindúes, con autofotos realizadas con un bastón y lentes fish-eye. Si ya hubiera existido Instagram, seguro George hubiera sido más popular que Kim Kardashian

Fue el primero del grupo en interesarse en nuevas tendencias.
A mediados de los años 60 cuando The Beatles habían agotado prácticamente los sonidos del catálogo del rock and roll, Harrison fue el primero en arriesgarse e incorporar la cítara, un instrumento oriental en las composiciones de The Beatles. ¿Cómo les quedó el ojo a McCartney y Lennon? Gracias a su visión, el grupo apostó por innovar en los siguientes discos y mirar más allá del Big Ben. Claro, casi fueron estafados por el gurú Maharishi Mahesh Yogui durante un viaje a la India (también por obra y gracia de Harrison), pero esa ya es otra historia. 

¿Era Harrison un alienado? 
En el 200 declaró para El País que en The Beatles se sentía “poco valorado y excluido durante años. Ya lo he superado, de todos modos” aseguró. Otro de los males de nuestro tiempo, del que Harrison tal como los millennials no se pudo escabullir durante décadas. 

Liberal en el amor.

Cuando su amigo Eric Clapton se enamoró de su esposa (la guapa Patti Boyd, hoy de 73 años) y provocó el divorcio, George Harrison no solo se resigno, sino que poco tiempo después grabó, con ambos como invitados, la canción con título ad-hoc bye, bye love (que es un cover de The Everly Brothers). Eso sí que es hacer de un intenso (en apariencia) triángulo amoroso, un desfachatado trheesome musical. “Prefiero que Patti me haya dejado por uno de mis mejores amigos, en lugar de andar con cualquier imbécil por ahí”, declaró posteriormente. 
 

Cambiar las cosas antes de la era Charge.org.
Mientras la juventud moderna levanta fondos con un clic y cambia al mundo (siempre que no se le cansen los dedos) desde la comodidad de su celular, George hacía lo propio desde hace décadas y fue el primero en organizar un concierto benéfico para las minorías en problemas. The Concert for Bangladesh fue un evento pionero en su género que recaudó más de 15 millones de dólares para UNICEF. Ya luego vinieron We are the World o, digamos, “Estamos Unidos Mexicanos” en el Zócalo…

La aldea global de Harrison.
Si los millennials hubieran votado en las pasadas elecciones de Estados Unidos, quizás Trump no hubiera triunfado. Y es que para esta generación, el mundo no tiene fronteras ni razas. La aldea global de McLuhan es su casa y Harrison, casado Olivia Harrison, de origen mexicano, seguro compartía ese sentimiento. “Le gustaban las películas mexicanas y las canciones tradicionales de Los Panchos”, reveló la viuda hace algunos años, aunque no aclaró si también le entraba a Juan Gabriel o a las canciones rancheras de Luis Miguel (esperemos que no).

El jardín de George Harrison.
Los millennials son la generación más preocupada por la ecología y la sostenibilidad, esto según la organización inglesa Forum for the Future. Pues bien, (según sus biógrafos) George Harrison plantó él solo, a través de los años, más de 10,000 árboles. Eso ya le da puntos más que suficientes para su membresía honoraria en el club. Ya su terrible gusto por lo gnomos para adornar su jardín es punto y aparte.

¿Quieres quejarte en redes sociales de los impuestos y los políticos? Harrison ya lo hizo en la vida real.
Con Taxman, una de las primeras canciones de The Beatles con contenido de denuncia social, el guitarrista se quejaba de los impuestos excesivos. Y Piggies, canción de uno de los últimos discos de la agrupación, bien podría estar dedicada a políticos actuales como…(escribe acá el nombre de tu elección).



Según una estadística de la empresa española Ipsos, la mitad de los usuarios de internet utilizan las redes sociales para quejarse de algo. Pues bien, Harrison tendría un buen foro en Twitter para seguir peleando con Hacienda y los políticos.