Camila Sodi, espíritu salvaje

La actriz habla sobre el verdadero feminismo, la libertad creativa, la condición de la mujer en México y cómo su viaje creativo apenas está despegando.

"Camino a Marte me encontró en chinga. Estaba terminando una telenovela, creo que hasta hice otra película. Tuve tres días entre cada una, me corté el pelo, me lo pinté, me saqué el personaje. Fue un momento de mucha locura", resume, curiosamente, con absoluta serenidad Camila Sodi. A ella pocas veces se le atrapa así. Cuando no está sumergida en las ajetreadas, giras de prensa de algún proyecto quizás se encuentre en medio del vértigo mediático detonado por la prensa del corazón o indagando otras formas de encausar su creatividad. A nuestro encuentro acude sin algún publicista que la resguarde, está recién desempacada de un viaje por Islandia y ha comenzado otro proyecto del que no adelanta nada. "No hay manera. Tengo una cosa de confidencialidad muy grande".

Dentro de unas semanas estrenará Camino a marte, la décima cinta en la que participa y que la ratifica como integrante de una generación de actores (junto a Tessa Ia y Luis Gerardo Méndez) que no temen explorar géneros. La película de Beto Hinojosa podría catalogarse como un roadtrip, pero incluso la misma Camila apunta que tiene un poco de drama, comedia "y hasta ciencia-ficción". El guión le atrajo como imán. "Lo leí y dije: es un proyecto que quiero hacer". Le sedujo por igual la constante improvisación de la que podía echar mano y que incluyó un recorrido real. "Soy muy buena manejando, soy Fitipaldi", dice entre risas. "Nos la echamos de Tijuana a la Paz Estábamos, Beto, el fotógrafo, los de sonido Tessa y yo. Es la película a la que más cariño que tengo de las que he hecho. Porque la hicimos con mucho amor, fue muy mágico todo".

No es para menos que lo sintetice de dicha forma. El filme le puso frente a Tessa Ia, la hija de Nailea Norvind y media hermana de Camila (entre ellas se llaman hermanas). Entre ambas , como sacado del mismo guión, se suscitó un reencuentro, atribuible en parte a la gran improvisación que les brindó Hinojosa y otro tanto a que ambas actrices fueron las que pasaron el mayor tiempo en el rodaje.

—¿Había una relación previa entre Tessa y tú?
—Nos conocíamos poco, pero no éramos las mejores amigas que teníamos que ser para la película y lo logramos.
—¿Cómo fue el reencuentro?
—Fue muy loco, porque el director no sabía que éramos hermanas y de repente íbamos a ser mejores amigas. Se dio natural, es algo que está en la sangre, el DNA lo sabe y se conecta. Fue instantáneo, muy natural, orgánico, no trabajamos para esa relación nada y se dio.

Camila Sodi y Tessa Ia

Como actriz, pocas veces le había ocurrido toparse con la posibilidad de ejecutar su oficio con tanta libertad. "Hay muchos elementos que están fuera del control de los actores, hay veces que haces una gran escena según tu, llegan y la cortaron. Como actores tenemos poca injerencia en el producto final, leemos algo, nos emociona, nos resuena, el material que uno más quiere hacer es el que resuena con uno".

Violeta es el personaje que encarna. Una joven que ayuda a su mejor amiga, que padece cáncer, a escapar del hospital para juntas embarcarse en un viejo auto y en el camino reencontrarse, toparse con la muerte, la libertad, los prejuicios y la liberación. Además es una joven en completo dominio de sus decisiones y albedrío sexual. "Es del norte, la película es de allá. Tengo muchas amigas del norte y tienen los pantalones bien puestos. Si de por si la mujer mexicana es fuerte, la mujer norteña es el doble. Para hacer una mujer norteña fielmente me tuve que amarrar el cinturón".

Parece que aún fuera del personaje lo tienes amarrado
—Sí, no sé si al nivel norteño, pero sí.
Violeta tiene un completo control de sus decisiones sobre su cuerpo. ¿Hay un mensaje feminista en la cinta?
— Todas las mujeres estamos en control de nuestra persona. No necesitas ser feminista para estar en control de tu ser. Feminismo no es quemar brassieres y hablar de que están mal los hombres. El feminismo es saberse poderosa, es el empoderamiento e la mujer, pero no solo ahora, sino desde antaño, pero hoy hay una conversación abierta.
¿No crees que esa conversación llega a radicalizarse?
—Tenerlo como tópico en la mesa para poder hablarlo no significa que sea radical. Los que tengan esta idea de que el feminismo es algo negativo primero deben darse una vuelta por el diccionario y luego sentarse en una mesa con sus amigos.

Mientras conversamos, los titulares de las noticias de espectáculo siguen dominadas por el caso Weinstein, que implicó el destape de una práctica que parecía recurrente y de la que nadie hablaba. Desde la perspectiva de Camila, lo ocurrido es un "buen comienzo" para una conversación más amplía. "Es un problema que no solo pasa en las películas, en Hollywood o con estrellas mexicanas. Pasa en las oficinas, en los supermercados, en las casas, las familias. Me da gusto que se abra la conversación pero no debería quedarse en las estrellas de Hollywood sino en lo qué hacemos para cambiar esto. Hay que hablar del tema del lugar de raíz". zanja de forma bastante enérgica. "Me da mucha tristeza que la conversación mediática sea a partir de Estados Unidos hacia acá y nosotros con tantos años de abuso, problemas con feminicidos, con matrimonio infantil ¡que aún es legal en nuestro país y nadie dice nada! Me parece bastante patético que la conversación se abra a partir de Weinstein y no a partir de un país donde todas las mujeres marchamos hace tres veces para decir ya basta.

Pocas veces a Camila se le percibe tan relajada frente a algún medio de comunicación. Desde pequeña el reflector le ha alcanzado de cierta forma, pues pertenece a una dinastía que ha estado involucrada por distintos frentes en la industria del entretenimiento. Por un lado, es sobrina de Laura Zapata, una actriz que ha ejercido de villana en emblemáticas telenovelas y por otro, su tía es Thalía, una de las latinas más reconocidas. Las polémicas familiares le han alcanzado por igual. Desde el desafortunado secuestro del que su madre, Ernestina Sodi y su tía Laura fueron víctimas hasta el distanciamiento familiar que detonó el suceso.

Camila Sodi

Camila no ha sido inmune a la vorágine de la fama que parece haber incrementado a la par del despegue y consolidación de su carrera. Cuando debutó en las telenovelas con Inocente de ti, la prensa le preguntaba recurrentemente si seguiría el mismo andar de su Thalía; cuando su romance con Diego Luna (que culminó en boda) se hizo público, la prensa le seguía por doquier; cuando la pareja (ya convertidos en padres) anunció su separación, las especulaciones no pararon. Más recientemente se puede enlistar una breve relación que sostuvo con el futbolista Javier Chicharito Hernández, cuya ruptura ella atribuyó a la presión y acoso mediático.

—¿Te llevas bien con la fama?
—Cuando era chiquita, los medios buscaban a la gente que cantaba, que hacía poesía, que actuaba, escritores... Esa era la gente que veías en la tele, era la gente de la que se hablaba, la que se admiraba. En mi adolescencia me tocó que ya no tenías que hacer nada, se hablaba de si alguien esta guapa o no, de sus pompas. Hasta ahorita me parece que está completamente desvirtuado la relación con la fama y con las artes.
—Has reconocido abiertamente que la prensa te ha hecho sentir vulnerable. ¿Tenemos un concepto erróneo de ti?
—_ Si me descontextualizas es muy difícil que la gente pueda tener una idea de quien eres realmente, porque todo el tiempo me descontextualizan.
— ¿Te has sentido juzgada desde ese confort de definirte sin conocerte?
— No en cuestión víctima, porque no es conmigo. La prensa de espectáculos es así justamente por este cambio entre dar lo que la gente pide y ser coherentes con la línea de cada medio. Como sociedad tenemos que quitarnos las corazas y ver a los demás sin filtros, con ojos de niño.

Cuando habla, medita un poco cada respuesta, pero si se trata del filme no tiene filtros. Y es que Camino a Marte, representó para ella la realización de un viaje que incluyó de todo un poco. Estuvo la pérdida del pudor en medio de un "cementerio de conchas". "Te dan ganas de hacer pipi ahí y qué te cuento. Fue la primera vez que se me quitó el pudor con todo"; vino la reflexión sobre el derecho a una muerte digna: "Se muere alguien lejano y dices que la eutanasia está bien, pero luego es tu mamá y lo sientes mas cerca y dices que ya no está tan bien". Culminó con la reafirmación de su vocación.

 Tanto ella como Tessa y Luis Gerardo forman parte de una camada de actores que ya no deben apegarse a un solo formato, plataforma o incluso compañía. "Antes teníamos dos puertas y si te ibas para una se cerraba la otra. De repente se abrieron todas las ventanas del edifico y ahorita tienes todas las plataformas posibles, ya no te casas con nadie, ya no tienes que comprometer tus creencias, es un buen momento para ser fiel con lo que te gusta a hacer"

Al echar un vistazo a su teléfono Camila se percata de que hemos conversado por cerca de una hora, toma el libro que leía previo a nuestra entrevista y lo acomoda en el bolso Saint Laurent que lleva y mientras lo hace le pregunto si luego de este filme tan libre el llamado de la producción o dirección no le ha alcanzado. Responde que se trata del de la producción. "Estoy ahí, cocinando cosas, pero no quiero decir nada para que no se cebe. Me llama la atención tener el control de mis propios proyectos. No hay historias con personajes femeninos fuertes, Estoy con varias amigas cocinando cosas, haciendo cosas, es algo como un girl power".