Los atareados nuevos padres, George y Amal Clooney, develan su nuevo proyecto humanitario

Una misión próxima a su corazón.

George y Amal Clooney se convirtieron en padres de los gemelos Ella y Alexander a principios de junio y la pareja superestrella se ha mantenido realmente ocupada. Pero ni siquiera la responsabilidad de sus nuevos pequeños los ha alejado de las buenas causas. El lunes, la Fundación Clooney para la Justicia anunció en su página web que abrirá siete escuelas públicas para niños refugiados sirios en Líbano, a través de una asociación de 2.23 millones de dólares con Unicef.

La sociedad, que también cuenta con el financiamiento de un millón de dólares en tecnología por parte de HP Inc. y una donación de Google.org, otorgará oportunidades educativas a tres mil estudiantes sirios. Los Clooney compartieron sus ideas sobre la sociedad mediante una declaración en el sitio web de la fundación: “Miles de jóvenes refugiados sirios están en riesgo —en riesgo de nunca poder ser una parte productiva de la sociedad—. La educación formal puede ayudar a cambiarlo. Esa es la meta de esta iniciativa. No queremos perder a toda una generación por haber tenido la mala suerte de nacer en el lugar y el momento erróneos”.

Como respuesta a estas noticias, el ministro de Educación libanés, Marwan Hamade, hizo la siguiente declaración: “El gobierno de Líbano está profundamente agradecido con la iniciativa de George y Amal Clooney y con la Fundación Clooney para la Justicia. Estamos encantados de que la Fundación Clooney haya decidido apoyar nuestros esfuerzos para abrir las puertas de más escuelas públicas para asegurar que podamos ofrecer, a todos los niños que ahora viven en Líbano, educación gratuita”.

Esta medida también permite apreciar el trabajo de Amal como abogada de derechos humanos. El año pasado comenzó a representar a la sobreviviente de ISIS, Nadia Murad, en nombre de las miles de víctimas del genocidio de Yazidi. George también se reunió con Murad cuando Amal tomó su caso: “Creo que una de las maneras de actuar es exponer su brutalidad y su corrupción, y esto puede hacerse en buena medida a través de los juicios”, comentó. “La conocí y simplemente pensé ‘No puedo irme de aquí”, expresó Amal.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.