Esto es lo que invirtió Meghan Markle para su primera aparición en público junto al príncipe Harry

La pareja rompió el protocolo social al dejarse fotografiar caminando de la mano. Pero la actriz mantuvo rectitud financiera al mostrarse con 'looks' asequibles.

Hace algunas semanas, el mundo contuvo la respiración ante la noticia de que el príncipe Harry y su novia, Meghan Markle, acudirían juntos -después supimos que, además, irían de la mano- a la nueva edición de los Invictus Games, en Canadá.

El evento deportivo paralímpico para exmilitares que el príncipe celebra desde el año 2014 era la cita perfecta para asistir a su primer acto público como pareja: la competición se celebró en Toronto, la misma ciudad en la que la actriz se encuentra rodando la serie Suits.

Aun así, el primer día, Markle se sentó lejos de su Harry y optó por un total look burdeos. Entonces, el ‘Efecto Meghan’ ya se hizo patente; además, el vestido de la firma Aritzia se podía adquirir por 185 euros, lo cual permitió que cientos de personas acudierann en masa a comprarlo. La chamarra de cuero (denominada perfecto, para los letrados en términos de moda) del mismo color y de la firma Mackage, aunque era algo más cara -585 euros-, también logró ventas absolutas.

En su segunda aparición, la actriz se sentó junto a su pareja y optó por el uniforme millennial por antonomasia que ya ha lucido, por ejemplo, la actriz Selena Gomez: un outfit clásico y asequible con el que es imposible epatar, y que nos evita posibles críticas.

A sabiendas de que millones de ojos estarían puestos sobre ella, Markle decidió optar por el camino seguro (y asequible) porque la camisa diseñada por su amiga Misha Nonno tampoco excedía los 150 euros. En Farfetch ya se ha agotado; sin embargo, en la página oficial de la diseñadora aun es posible adquirirla.

Sabemos que Markle consideró cada una de las opciones y que decidió ir a lo seguro, apostando por marcas con precios asequibles. Los lentes eran de Finlay & Co y se pueden adquirir por unos 140 euros; los jeans, de Mother Denim, por unos 200 euros; los zapatos, de Sarah Flint, resultan más exclusivos, cerca de 430 euros; así que, para no excederse, la actriz optó por un bolso de Everlane, que no superaba los 140 euros.

A pesar de que la puesta en escena parece lo suficientemente conservadora para no provocar a la Casa Real británica -al menos, no mucho más-, Meghan Markle y el príncipe Harry ya han marcado la diferencia con William y Kate, que jamás se dieron la mano en público antes de casarse. De hecho, desde que son un matrimonio, pocas veces se han dado muestras de cariño públicas, siguiendo con el protocolo familiar. No ha sido el caso de esta pareja, que ya se ha dejado fotografiar caminando de la mano. Pero el as bajo la manga de la actriz fue aun más sutil; su camisa blanca tiene un curioso nombre: The Husband (El marido). Parece que el mensaje está claro.