Este fue el primer trabajo de Meghan Markle antes de ser actriz a tiempo completo

Se hizo conocida en todo el mundo por su papel en 'Suits', pero antes de alcanzar la fama, realizó otras labores más tradicionales.

La actualidad exige rescatar cualquier entrevista que la próxima esposa del príncipe Harry haya concedido en los últimos años para elaborar un perfil cada vez más exhaustivo de una mujer de la que ya nunca dejaremos de oír hablar. Por eso acaban de salir a la luz unas declaraciones que la actriz concedió en 2013 a la revista Esquire, en las que hablaba sobre uno de los trabajos que había realizado antes de hacerse conocida en todo el mundo gracias a su papel en Suits.

En aquel momento, Markle compaginaba su trabajo como calígrafa con algunas audiciones. “Fui a una escuela católica de chicas durante seis años y en aquel momento los niños tenían clase de caligrafía. Siempre he tenido predisposición para hacer la letra cursiva muy bien. Y eso acabó convirtiéndose en un trabajo de pseudocamarera cuando estaba en la entrevista de trabajo. Así que al final no serví mesas. Me encargué de la caligrafía para los invitados de la boda; como, por ejemplo, la de Robin Thicke y Paula Patton”, explicó entonces la actriz.

Pero esa no fue la única función que llevó a cabo Markle en aquel momento de su vida. “También trabajé escribiendo las cartas que enviaba Dolce & Gabbana para las celebridades durante las vacaciones. Me sentaba con un calcetín blanco pequeño para que mis manos aceitosas no llegasen a la tarjeta, tratando de pagar las facturas cuando iba a las audiciones. Estoy contenta de que en un mundo en el que nadie parece apreciar ya la caligrafía, yo haya tratado de mantenerla viva”, aseguró entonces, demostrando una gran sensibilidad que podría haber enamorado al príncipe Harry.

Con todo, Markle aseguraba que además de artesanal, la caligrafía era un trabajo “lucrativo”, ya que existe muy poca gente que lo lleve a cabo. “Lo gracioso es que lo más probable es que aun tenga algunas tarjetas repartidas por el mundo y en cualquier momento me podría llamar alguien diciéndome, ‘¿Puedes hacer las tarjetas para el Bar Mitzvah de mi hijo?’", reconoció entonces. Lo que ella nunca hubiese imaginado es que pronto esta hipotética situación se eliminaría de todas las posibilidades.