Si Mark Wahlberg pudiese dar marcha atrás, nunca protagonizaría esta película

El actor tiene miedo de que su presencia en 'Boogie Nights' haya ofendido a Dios

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Corría el año 1997 cuando se estrenó Boogie Nights, un largometraje que acercó a Mark Wahlberg a Hollywood. Esta era su oportunidad para dejar atrás los años de modelaje para Calvin Klein y de boy bands, y de paso difuminar los problemas con la justicia que había tenido de adolescente. Aun así, el director de la película, Paul Thomas Anderson, se quejó del comportamiento del actor, que no se encontraba a gusto (y se lo hacía saber a todo el equipo).

Este viernes, acompañado por el cardenal Blase Cupich, Wahlberg aseguró que esperaba que Dios perdonase sus pecados. Estaba allí para apoyar a la iglesia de Chicago en su intento por atraer a la gente joven. “Siempre espero que a Dios le guste el cine y que además sea misericordioso porque he realizado algunos movimientos poco afortunados en el pasado”.

El actor se refería a la película de Anderson, que según él había sido su mayor error. “Boogie Nights está ahí en el top de la lista”, aseguró. Porque el propósito de Wahlberg era ejercer como modelo de conducta para aquellas personas que también vivieron una adolescencia conflictiva; en su caso, redimida años después por la iglesia.

“Siempre me ha dado mucho pudor hablar de mi pasado y de las decisiones erróneas que tomé. También estuve en pandillas, pasé un tiempo en la cárcel, así que creo que podrían identificarse conmigo a un nivel personal, y ese es el motivo por el que sigo intentando hacer lo máximo posible por ayudar a la gente joven”.

Pero el actor no se refirió en ningún momento a sus problemas con la ley: durante su juventud, Wahlberg fue encarcelado después de darle una paliza a un ciudadano vietnamita. Pero ni este era el primer delito de odio racista que cometía, ni el actor ha ocultado nunca su homofobia.

Wahlberg reconoció que el momento en el que fue encarcelado marcó un punto y aparte para él. “[Aquella] fue una llamada para mí. Mucha gente recurre a Dios cuando se mete en problemas. Pero, cuando escuché las puertas de la cárcel cerrándose detrás de mí… entonces entendí que aquel era un nuevo comienzo para mí”, prosiguió.

Desde entonces, el actor reza dos veces al día: por la mañana y antes de irse a la cama. “Siento remordimientos cuando cometo errores. Si pudiese dar marcha atrás y cambiar muchas de las cosas que hice, lo haría. Siempre busco la manera de enmendarlos”, aseguró el actor.

Pero, de nuevo, ninguna mención a sus crímenes de odio. Parece que lo único que le preocupa a Wahlberg son las equivocaciones que podría haber cometido seleccionando sus papeles. Cuando se reunió con el Papa Francisco en una de sus visitas a Estados Unidos, volvió a insistir. “Tengo la esperanza de que el Señor tenga un buen sentido del humor en torno a las películas que hago", comentó entonces.