La extremadamente simpática Reese Witherspoon es “alérgica” a la palabra simpática

Tome un Kleenex.

Reese Witherspoon escribió un artículo para la edición de octubre de la revista Glamour, publicado como “una charla sobre el poder de la ambición femenina”. En éste, ella afirma ser “alérgica” a la palabra “simpática”. La ganadora del premio de la Academia, Reese Witherspoon, es alérgica a la palabra simpática. Reese, “Elle Woods” Witherspoon necesita loratadina y unas banditas de Breath Right en la nariz cada vez que está cerca de la palabra simpática. “Simpática” pone enferma a una de las actrices mejor pagadas de Hollywood.

¡Y ello tiene una razón de peso! Lo que ocurre es que existe una dicotomía para muchas mujeres: o eres ambiciosa o eres simpática, incluso cuando eres la novia de Estados Unidos, Reese Witherspoon. “Como madres, tenemos una oportunidad única para cambiar la creencia de que la ambición es una mala cualidad en las mujeres”, escribió. “De que te hace antipática. ¿Qué es ser simpático, de todos modos? Soy alérgica a esa palabra. (Personalmente, me gusta sentarme junto a la persona más irreverente de la fiesta… ¡eso es lo que me parece simpático!)”. Si tuviera que elegir, agrega, escogería la ambición sobre el hecho de ser agradable.

Simpática es la palabra con la que ha batallado durante años y probablemente no tenga que ver con su nivel de fama actual, sino con lo que la gente piensa cuando escucha “simpática”. En 2014, su rechazo por la palabra estuvo muy presente en las ruedas de prensa de Wild, uno de los primeros esfuerzos de su productora, Pacific Standard. “He asistido a miles de reuniones de proyectos en donde la gente dice cosas como: ‘No queremos que Reese blasfeme. No queremos que tenga sexo. No queremos que consuma drogas’. Realmente no sentí estas limitaciones hasta hace unos tres años, cuando me di cuenta de que yo no soy esto. Soy una persona compleja que tiene diversos aspectos en su personalidad. Pero por algún motivo he tenido experiencias en las que me etiquetan y me meten en una cajita. Simpática. ¿Podemos limpiar la simpática cajita?”, dijo a The New York Times. La actriz expresó sentimientos similares durante una mesa redonda con The Guardian en la que participó ese año en el extranjero.

Es una lucha divertida para una actriz que tuvo su primer papel relevante como Tracy Flick, en Election, quien usaba su cualidad de rubia y su lindura como arma para desarmar y destruir a cualquiera que se le enfrentara. Pero desde la Elle Woods de Legalmente rubia hasta June Carter, de Johnny y June, e incluso Madeline, de Big Little Lies, Witherspoon ha sobresalido interpretando a mujeres atractivas —perturbadas, quizás—, o en el caso de Madeline, con relaciones fatales, pero ese tipo de personajes. Si eso es simpático, bueno, a eso te lleva ser una de las estrellas más importantes del mundo.

Pero a Reese Witherspoon, la productora que ha tenido que modificar ciertas mentalidades para hacer el tipo de películas en las que cree, “simpática” no le convence. En su artículo para Glamour continúa con algunos consejos: “Simplemente haz lo que sabes hacer”, es uno. Deja ir a tu compañero y a los amigos que no apoyen tu ambición, es otro. “Cuando vi el reciente estudio de Harvard que afirma que las estudiantes de maestría solteras tenían menos ambiciones que sus compañeros de clase por miedo a tener menos posibilidades de casarse, pensé, UGH”, escribió. “Huye de un hombre que no pueda manejar tu ambición. Corre. ¡Hay muchos hombres que piensan que la ambición es maravillosa y sexy!”. En otras palabras, olvida a Warner. Encuentra un Emmet.

Pero volviendo a la simpatía, Tracy Flick quizás lo haya dicho mejor hace unos años: “Algunas personas creen que soy una ñoña, pero solo están celosas”.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.