Esto fue lo que comió Kim Kardashian antes de someterse a una estricta dieta

Hace unos meses, la celebridad llevó a cabo un cambio en su rutina culinaria que combinó con ejercicio para lograr su figura actual.

Como todos los domingos por la noche, la desidia se apodera de nosotros: se aproxima una nueva semana por delante y sentimos que no podremos superarla, aunque después siempre lo hagamos. Pero, a pesar de la negatividad que acompaña siempre a este día de la semana, el domingo también tiene cosas buenas: porque para los fans del 'klan' Kardashian es también el momento de disfrutar de un nuevo capítulo de su reality favorito, Keeping Up With The Kardashians.

La pasada noche pudimos ver cómo Kim Kardashian escogía su última comida antes de iniciar una rutina súper exigente y “súper loca” cuya finalidad consistía en conseguir un cuerpo musculoso. La figura de la que presume justo ahora, después de embarcarse en una rutina de fitness muy exigente, combinada con una dieta estricta y saludable. Pero, como siempre ocurre, resulta más sencillo cumplir nuestros objetivos con la ayuda de alguien que ejerza de modelo de conducta para nosotros. Y en el caso de Kim, esa persona es Melissa Alcantara.

La entrenadora, además de tener un cuerpo espectacular, mostró a través de su cuenta de Instagram la transformación que sufrió su cuerpo después de dar a luz a su hija. Y para Kim, que sufrió un descenso en su autoestima cuando su figura cambió después de dar a luz, Alcantara resultó “súper inspiradora”. Tanto es así que, en algún momento, Kim le comenta a su madre que, si se pareciese solo un poco más a ella (un 10%), su vida cambiaría totalmente, en el buen sentido.

“Creedme, quiero conocerla y comprobar si puedo cumplir con sus entrenamientos. Ella puede ayudarme con la comida y así podré seguir su increíble estilo de vida”, dice la celebridad esperanzada. Y en su propósito no está sola: su hermana Khloé también lo intentó con Melissa, pero antes de empezar con este nuevo reto, ambas se dieron el gusto (culinario) que no se darían durante los próximos meses.

“Tendríamos que comernos una porción de pizza para decir adiós. Es nuestro día de despedida”, asegura Khloé. Entonces, las dos hermanas proceden a comerse sendos trozos (muy grandes) de este manjar y después un helado tamaño gigante, con virutas de colores, mientras Kim se lamenta de lo duro que será su nuevo estilo de vida.

Sin embargo, ni Melissa ni su amigo Jonathan Cheban parecen estar muy convencidos del compromiso de Kim. “Ya me has hablado de tus cambios vitales otras veces… Te veré en Cipiani’s. Ella no puede evitar la pasta”, dice él. De hecho, la celebridad intenta, en numerosas ocasiones, que Kim deje el ejercicio y lo acompañe al restaurante. Pero ella no recae, a pesar de que él se lo pone realmente difícil.

Cuando quedan, Jonathan pide patatas fritas y tarta, además de otras comidas calóricas, solo para molestar a Kim. Así que ella toma una decisión: “Tengo que dejar de ser tu amiga porque no puedo enfrentarme a esta tentación. No puedo. Así que cortamos nuestra relación hasta que consiga el cuerpo musculoso que deseo y pueda incorporar comida normal a mi dieta”, le espeta de manera firme. “Sé que puedo conseguir abdominales. Nunca me he esforzado en tenerlos, pero sé que podría”, aseguró Kim cuando se grabó el capítulo. Y el tiempo le ha dado la razón.