Kim Kardashian reconoce estar cansada de la "toxicidad" de Internet

La socialité habló en el último episodio de su reality de la mayor constante de su vida: las polémicas 'online' a las que tiene que hacer frente.

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Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad. Esta frase la aprendimos hace 15 años gracias a una película de Spider-Man en la que Tobey Maguire era el encargado de ponerse las mallas del famoso superhéroe, pero todavía hoy sigue estando igual de vigente. Eso sí, nunca pensamos que podríamos aplicársela a alguien como Kim Kardashian.

La socialité ha tenido en Internet su principal aliado para lograr la fama de la que ahora disfruta, pero después de tantos años exponiéndose voluntariamente a la opinión pública, Kim parece haberse dado cuenta de que en redes no es todo tan perfecto como parece. Y no hablamos de los filtros para mejorar fotos en Instagram, sino a los comentarios hirientes que alguien con poca autoestima sería incapaz de superar.

Así al menos lo expresó en el último episodio emitido en Estados Unidos de Keeping Up With The Kardashians, donde la mujer de Kanye West confesó tener una visión bastante pesimista de la fama online a raíz de todas las críticas que le llovieron cuando hace unos meses la acusaron de racista por culpa de un anuncio de su línea de belleza Kim Kardashian West Beauty.

“El mundo de internet es muy tóxico y la gente siempre está esperando a que cometas un error para señalarlo”, le dijo Kim a su asistenta recordando aquella controvertida campaña en la que aparecía fotografiada con un color de piel bastante más oscuro del habitual. Tanto que fueron muchos los que denunciaron que estaba apropiándose de la cultura afroamericana.

“Cuando empecé a leer en redes que me acusaban de hacer ‘blackface’ no podía creerlo. El problema es que yo estaba bastante bronceada y quería que se viera bien el contour, así que al final las fotos resultaron ser un poco más oscuras de lo que queríamos”, reconoció. “Entiendo que hubiera gente quejándose, pero lo último que quiero es dar a nadie razones para que tenga una opinión negativa sobre mí. ¿Pero era necesario comentar las fotos diciendo que eran inapropiadas? Nunca faltaría así el respeto a una persona”.

En cualquier caso, de lo que nunca se podrá echar en cara a Kim es de esconderse cuando salta una polémica. Pocos días después de la publicación de esas fotos, concedió una entrevista al New York Times para explicar qué había pasado.

“Cuando te encuentras sumergida en una espiral de mierda semejante tienes que asumir lo que ha pasado e intentar arreglarlo. No puedes esconderte o no comprender por qué la gente se enfada”, afirmó en el episodio durante esta conversación. “Entendía lo que la gente estaba diciendo, pero no podía dejar que todos esos comentarios arruinaran todo el trabajo duro que habíamos hecho para tener esas fotos”.

¿Entonces se trataba de una explicación sincera por arrepentimiento o una huida hacia adelante para salvar su empresa? Digamos que un poco de ambas. “Creo que tenía que hablar de esto porque si no la opinión pública iba a pensar que estaba ignorando un problema serio. No podía permitir que la conversación se centrara en eso y no en el lanzamiento del producto”.

Lo cierto es que las ventas posteriores de su línea de belleza le han acabado dando la razón. Tanto que no tuvo problemas de volver a cometer el mismo error al disfrazarse de /vanity-news/articulos/por-que-el-disfraz-de-kim-kardashian-aaliyah-controvertido-racismo/23101/vanity-news/articulos/por-que-el-disfraz-de-kim-kardashian-aaliyah-controvertido-racismo/23101este último Halloween.

Porque sí, todo gran poder conlleva una gran responsabilidad. Pero cuando tienes a un gran equipo de relaciones públicas pensando en cómo apagar inmediatamente cualquier fuego que prendas, ¿quién necesita pensar en las consecuencias antes de hacer nada?