Kim Kardashian, muy preocupada por los celos entre North y Saint

"Pensaba que solo era una fase, pero verlos así todavía es muy duro para mí", ha confesado.

El mundo del famoseo es como el escenario de un plató de Hollywood: aunque lo parezca, casi nada de lo ves es real. Por eso necesitamos que de vez en cuando los protagonistas de este teatro de las vanidades nos recuerden que ellos también sufren. Que la felicidad solo dura la milésima de segundo que tarda la cámara del móvil en hacer una foto bonita para subir a Instagram.

Es el caso, una vez más, de Kim Kardashian, que acaba de reconocer que aunque en las fotos que comparte junto a sus hijos todo parece perfecto, ahora mismo está lidiando con un grave problema que muchos padres con más de un retoño entenderán: los celos entre hermanos.

“No sé si es porque es la hermana mayor o por otra cosa. Creía que era una fase. Pero no, a North West no le gusta su hermano Saint y ver cómo se comporta con él es algo muy duro para mí”, reconocía esta mañana mientras co-presentaba el programa de televisión matutino Live! With Kelly and Ryan.

“El caso es que ella se cree que no me doy cuenta. Y entonces, por ejemplo, me dice que hagamos una fiesta del té pero que se prohíbe la entrada a los chicos. Para disimular me dice que su padre tampoco puede jugar, y entonces cierra la puerta en las narices de su hermano para que no pueda entrar”, confesaba.

 

Total eclipse of the heart

Una publicación compartida de Kim Kardashian West (@kimkardashian) el

Lo curioso es que no es la primera vez que Kim habla sin tapujos sobre los celos que North, de cuatro años de edad, tiene de su hermanito Saint, que cumplirá dos años en diciembre. Ya al poco de nacer el último miembro de la familia, la socialité escribió una entrada en su web para compartir con sus seguidores esta situación.

“Llevo dos meses dándole el pecho a Saint y no voy a mentir: es algo que a veces me consume. Por alguna razón, North odia cuando alimento al bebé, así que se sienta en mis rodillas para que Saint no pueda comer. Así que he empezado a incluirla en el proceso: a veces me saco un poco de leche y la doy a ella el biberón mientras su hermano mama. ¡Y funciona! Adora ayudarme, así que en lugar de dejar de prestarle atención, he decidido que participe”, escribía en enero de 2016.

Viendo cómo fue capaz de lidiar con aquella fase tan complicada, está claro que Kim tarde o temprano descubrirá también la manera de que North acepte a su hermanito. De hecho, hablar de ello y reconocer el problema es el primer paso. Algo que muchos padres, por miedo a ser juzgados, nunca hacen. Así que se esta confesión que parece tan banal les anima a hacerlo, bienvenida sea.

En cuanto a Kim, ahora solo le queda rebobinar unos cuantos años atrás en su biografía para encontrar la solución más adecuada. 

Porque admitámoslo, si hay una famosa que sepa lo que es lidiar con una familia numerosa dispuesta a robarle la fama es ella. Pero mientras que muchos hermanos en su situación habrían iniciado un verdadero Juego de Tronos para quedarse con todo el protagonismo, ella prefirió desde el principio compartir espacio (y cámaras) con todos ellos porque entendía que había espacio de sobra. Y si ella supo ser así de generosa, ¿cómo no va a ser capaz de inculcarle lo mismo a su propia descendencia?

Claro que si eso tampoco funciona, tenemos la solución definitiva: encargarle a alguien que le escriba un cuento distópico con el que contarle a North cómo sería el mundo hoy si Kim, en un arrebato egoista, hubiera impedido grabar el primer capítulo del Keeping Up With The Kardashians. No sabemos si sería un mundo mejor, pero sí uno más aburrido. De eso no cabe duda.