El plan de los duques de Cambridge para que George viva una infancia normal

El príncipe asistió a una guardería en Norfolk que sigue el método Montessori, y la próxima semana empezará la escuela acompañado de sus padres.

El príncipe Carlos de Inglaterra confesó a sus más allegados que su infancia no había sido fácil. De pequeño, casi no recibía muestras de cariño por parte de sus progenitores. Además, con solo 9 años, su padre decidió que debía ser internado en la escuela Cheam School, de Hampshire, en donde él había estudiado.

Carlos pasó toda su infancia lejos de sus padres, pero su timidez le impedía socializar con los demás niños. Y, cuando durante su adolescencia, tuvo que asumir las funciones de un royal, su sensación de soledad (e incapacidad para el cargo) se hizo mayor.

Su hijo William quiere evitar que esto le ocurra a su hijo, el príncipe George. Por eso ha decidido enviarlo a la escuela Thomas’s Battersea, en donde estudiará junto a otros 500 niños y niñas. Un centro para “padres cosmopolitas que quieren que sus hijos tengan la mejor educación inglesa que el dinero puede comprar”.

Antes, los duques de Cambridge lo habían llevado a una guardería de Norfolk, que seguía el método Montessori, un tipo de aprendizaje que respeta el desarrollo físico y social del niño, algo que a la reina de Inglaterra es probable que no le haya gustado demasiado.

Ahora, el matrimonio real ha anunciado que el próximo 7 de septiembre acompañará al príncipe George en su primer día de escuela, a pesar de que podrían encargarle esta labor a cualquier trabajador de la Casa Real.

Middleton sigue, de esta manera, los pasos de Diana de Gales, que sentó un verdadero precedente. “Él fue el primer heredero al trono británico que empezó su educación fuera de palacio”, informó la publicación Newsweek en 1985. “La decisión de que William, de 3 años, desarrollase sus habilidades de pintura con los dedos junto al resto de los niños mostraba la influencia que había tenido Diana, la princesa de Gales, que ya había trabajado en una guardería”.

Es indudable que George nunca olvidará su procedencia familiar, pero con actos de este tipo, es probable que logre vivir de la manera más ‘normal’ posible. Al menos, durante su infancia. Y sobre todo, sentirá el apoyo de sus padres (y del resto del mundo) desde el día uno de su vida fuera de los anchos muros de palacio.