Nadie está a salvo: Jennifer Lawrence también se siente insegura al trabajar con actrices veteranas

La actriz ha confesado que el rodaje de 'Mother!' supuso enfrentarse a una nueva forma de trabajar.

A veces, el cine implica ciertos sacrificios; los que todos conocemos: madrugones, exponernos a temperaturas poco recomendables, por ser demasiado altas o bajas. Pero también iniciar dietas hipercalóricas (o todo lo contrario), someterse a sesiones de maquillaje que duran horas o simplemente lidiar con las exigencias de un cineasta tirano y con aires de grandilocuencia.

Uno de los casos más representativos de la dureza de esta profesión es el de Brandon Lee, que falleció después de que uno de sus compañeros de rodaje le apuntase con una pistola pensando que era de fogeo, mientras rodaban El cuervo.

Pero no tenemos que trasladarnos hasta 1993 para toparnos con la desgracia en el cine. La pasada noche, en la première de Mother!, que se celebró en Londres, Jennifer Lawrence contó que casi se había desgarrado el diafragma después de hiperventilar excesivamente en una escena de la película que rodó a las órdenes de su pareja, el cineasta Darren Aronofsky. “La gente pensaba que me habían golpeado, así que quiero aclarar que la culpable fui yo misma”, confesó la actriz entre risas.

Pero, aunque las complicaciones físicas derivadas de la película se quedarán en una anécdota, lo cierto es que la actriz se enfrentó a otro problema que no tiene tan fácil solución: el temido (y conocido por todos) síndrome del impostor. Lawrence, que solo tiene 27 años, pero ya ha rodado más de 25 películas y fue la actriz mejor pagada del 2016 (este año ocupa el tercer puesto), reconoció que pensaba que no estaría a la altura del papel y que se murió de miedo cuando se lo propusieron.

Al principio, el cineasta tampoco estaba seguro de que Lawrence fuese a encajar en el papel. “Todo el mundo hablaba de lo buena y talentosa que era. Pero nunca la había visto hacer algo así antes, y no estaba seguro de que ella pudiese hacerlo. Ella aprendió sola porque es una actriz muy técnica. Se dedicó a absorber todo el material que le dimos, lo desplegó y lo explotó”, dijo.

Y aunque el largometraje ha recibido muy buenas críticas, la actriz reconoció que se sintió insegura al trabajar junto a las veteranas Michelle Pfeiffer y Kristen Wiig. Aun así, no todo fue negativo porque, además de superar los obstáculos y los miedos inherentes a todos los seres humanos, Lawrence y Aronofsky se enamoraron aun más durante el proceso de rodaje. “Cuando vi la película, recordé lo brillante que es. Durante el último año, he pensado en él como un ser humano. He tenido relaciones antes en las que me sentía confusa. Pero con él nunca me pasó algo así. Teníamos mucha energía”, recordó la actriz.