Los pecados de Gwyneth Paltrow en su cumpleaños 45

¿Cuales son los secretos de la actriz para aterrizar en tan buena forma más allá del cuarto piso? La hazaña puede dejar daños colaterales.

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La actriz nos ha dejado en el camino evidentes claves como sus dietas, los rituales de belleza de su propia marca y por su puesto, su aparente buen tino de deshacerse de cosas en el camino (como del cantante de cierto grupo). Pero no todo puede ser tan perfecto en su vida. Por eso, te presentamos algunos pecados de esta estrella.

¿Engañar a Brad Pitt?

¿Se acuerdan? Fueron la pareja del momento hace algunos ayeres y al parecer fue ella quien arruinó la relación con el actor (si no nos creen, ella misma lo confesó en un programa de radio estadounidense hace algunas semanas). Se rumora que el detonante del fin del romance, fue que Gwyneth le fue infiel al actor con John Hannah, su co-protagonista en la película de 1998, Sliding Doors.

Sus fatales relaciones públicas.

Los listados de “personas más odiadas” del cine casi siempre tienen presente a la actriz. ¡Pero si tiene un rostro angelical y parece no ser capaz de matar una mosca…! Gwyneth ha dado mucho material a los tabloides sobre su vida amorosa, y desafortunadamente para su imagen pública, el guión casi siempre la coloca como la villana de la película de la vida real. Incluso de su matrimonio roto con Chris Martin, vocalista de Coldplay.

¿Y que está hecha de plástico fino?

Al parecer la actriz sucumbió a la tentación del bisturí y, recientemente fue captada con un rostro un poco diferente al que nos tenía acostumbrados. No se fue al extremo como, digamos, Meg Ryan, la ausencia total de arrugas en su rostro y una cara un poco más redondeada de lo habitual, delataron que la actriz había recurrido a ciertos trucos. Algunos medios especularon que se trató de relleno facial.

Terrorista de las dietas.
Se dice que para llevar una dieta como la de la artista hay que invertir en promedio 300 dólares por día. Claro, la puedes intentar hacer tú si encuentras en la tienda de la esquina a un precio asequible, ingredientes como miel manuka, por mencionar la vianda menos extraña de su lista del súper. Con razón en 2015 la actriz no superó el reto de sobrevivir una semana con 600 pesos, un experimento de la iniciativa #FoodBankNYCChallenge que pretendía recaudar fondos para ese banco de alimentos.

Sus juguetes sexuales.
Si la lujuria es otro de los pecados capitales, la actriz podría quedar excomulgada (como si le importara), pues no reparó en dar su lista de juguetes sexuales en su propia web Goop.com, donde revela algunos de sus secretos cotidianos. En el no muy sutil listado, destacan un vibrador de oro de 24 kilates con valor de más de 10 mil dólares, un collar para pezones de 500 dólares e, incluso, una app para poder controlar sus accesorios a través de un smartphone.

Amigas y rivales.

Odiada o amada. Así es Gwyneth Paltrow. Era amiga de Madonna y ahora son enemigas declaradas. En el camino, Beyoncé se volvió aliada de Madonna y el frente unido contra Paltrow es ahora más amplio, ya que incluye también a Winona Ryder, otrora íntima de la actriz que, desde que ésta le robara un importante papel (Shakespeare in Love por el que hasta un Oscar ganó), se convirtiera en una más de sus rivales.

El vestido con el que recogió su Oscar.
Los radicales de la moda aún no le han perdonado su atrevimiento en la gala del premio de 1999: portar un vestido color rosa como de princesa de Disney, diseñado por Ralph Lauren. Incluso un crítico llegó a decir que parecía una “Barbie envuelta en un lazo de seda rosa”. Pecado o no, su vestido se ha convertido en uno de los más emblemáticos de la historia de esta entrega de galardones del cine.

Lo imperdonable.
Quizás el pecado más grande en Hollywood no sea el dejar tus hijos con hambre (como ha declarado la actriz que le pasa, debido a la ausencia de carbohidratos en su dieta familiar), sino el no tener el tino de aceptar buenos papeles. La actriz ha rechazado participaciones estelares en The Aviator, Titanic, Chocolat y Gangs of New York, etc. En su lugar, prefirió aparecer en Mortdecai, una de las películas más infames de la historia.