Irene Azuela: 'No soporto a los comediantes patéticos de hoy en día que basan su comedia en la vulgaridad y en el machismo'

La actriz produce 'Déjame entrar', la nueva obra de Hugo Arrevillaga que se estrenará a finales de septiembre.

"Hace muchos años en un viaje a Nueva York, al que me invitó mi abuelo, fuimos al teatro a ver 'Casa de muñecas' de Henrik Ibsen y ahí me dije: ‘Esto es lo que quiero hacer en la vida", confiesa Irene Azuela. Sin duda, es una de las actrices mexicanas que más ha destacado en los últimos tiempos, gracias a sus certeros trabajos en cine, televisión y (claro) su gran amor, el teatro. Irene ahora complementa su vida de actriz, madre y esposa —se casó en enero pasado con Quique Rangel, bajista de Café Tacvba, con quien tiene una bebé—, con el papel de productora. Platicamos con la guapa ganadora del Ariel, entre otras cosas, sobre su nuevo reto: la puesta en escena de Déjame entrar, adaptación teatral de la novela de terror sueca que versa sobre vampiros y romances tormentosos. La obra, protagonizada por Saraswati Valladares y Diego Velázquez y dirigida por Hugo Arrevillaga, hará su debut el 29 de septiembre. Vayan apartando la fecha.

¿Qué es básico para ti a la hora de elegir un nuevo proyecto?
Era inevitable no entrar a Déjame entrar. Hace poco tiempo decidí que de ahora en adelante iba a trabajar únicamente en las cosas que a mí me gustaría ver como espectadora. Por eso le entré a esto. Si no se estaba dando la situación para que Hugo Arrevillaga y yo pudiéramos trabajar como director-actor, entonces busqué colaborar con él de alguna u otra manera.

¿Ha sido complicado el aprendizaje de actriz a productora?

Me parece que tengo mucho que aprender como productora, porque es pararte desde un lugar distinto y ver las cosas desde otra perspectiva.

Mencionaste lo que te gusta ver. ¿Qué es lo que no te gusta ver?
Pues mira, si te soy sincera, el terror no me gusta. Vi The shining y hasta ahí llegué, dije: "No más". Lo siento fans del género, pero me da mucho miedo, desde niña he sido así.

Entonces, ¿cómo produces una obra basada en una novela de vampiros?
Me dan miedo más las cosas reales más que las sobrenaturales.

¿Qué te quita el sueño?
El vacío, la incertidumbre, la oscuridad y los ruidos muy estridentes. Si voy al teatro y un actor sale con una pistola, estoy súper nerviosa esperando el balazo.

¿A qué personaje de la vida real te daría miedo toparte en un callejón oscuro?

A Javier Duarte, definitivamente.

¿Podrías mencionar a otro? Es que Duarte ya está apartado, es el villano más solicitado…
¿No te parece suficiente? (se ríe) O sea, ese güey sí merece que todos lo mencionemos.

Irene Azuela

¿Te gusta jalar de repente hacia el lado oscuro o eres más bien luminosa?
No, no hay manera de alguien sea una cosa o la otra, tenemos los dos lados. Pero la verdad es que sí me gusta la oscuridad, me gusta irme al lado oscuro, porque ahí he tenido oportunidad de explorar ciertas cosas sobre mí que, a veces, después puedo poner en un personaje.

¿En las películas le vas a los héroes o a los villanos?
A los villanos. Los malos son más divertidos por lo general.

Para ti, ¿quién en la mujer más revolucionaria en la historia de México?

Ha habido miles, pero quisiera mencionar a Nahui Olín, un personaje que justo interpreté en una película que acabo de terminar de filmar. Fue una de las mujeres que comenzó con el feminismo, pero no el activismo de pancarta, ella encarnaba el feminismo y eso es me parece muy chingón.

¿Podría ser que Nahui haya sido hasta más interesante que Frida Kahlo, su contemporánea?
Es un tema muy delicado porque hay mucha gente fan de Frida, entonces no me gustaría entrar en una discusión de quién fue más grande. No me toca juzgarlo, ahora que hice una película hubo todo un tema al respecto y, de hecho, algunos historiadores dicen que su obra realmente no valía tanto la pena. Para mí lo que importa es que se trata de un personaje tridimensional.

¿Qué hubieras preferido ser, una Adelita revolucionaria o una científica?
Una Adelita, porque no me gusta nada el trabajo de laboratorio.

¿Si fueras al cine con William Dafoe, con quien ya has colaborado, qué película seleccionarías?

Una de miedo, descartada. Sería La historia sin fin de Wolfgang Petersen.

¿Quique Rangel y tú tienen alguna canción de pareja?

Sí, pero si te la digo vas a saber mis secretos. Nuestra canción favorita It would be nice, de The Beach Boys, que sonó en la boda. Es que pensé que decías una que él me haya escrito, eso no lo diré porque, ¿qué tal que mi hija se entera? No va a ser una canción que le guste…Es más, nunca se lo diré a nadie, solo te puedo decir que es del último disco.

¿Cuál es tu matapasiones, qué te puede arruinar un gran momento?
Que pase alguien con un altavoz en la calle gritando: “Se venden tamales oaxaqueños calientitos”.

¿Te decepcionó lo que pasó o lo que no pasó con la telenovela El Hotel de los secretos?
Creo que no debes tener expectativas de todos los proyectos en los que trabajas. Yo lo que esperaba era pasarla bien, trabajar con mis compañeros, que a muchos ya los conocía, y regresar a hacer televisión.

Irene Azuela

Si estás viendo la televisión, ¿qué tendría que salir en pantalla para que le cambies o la apagues de inmediato?
A los comediantes patéticos de hoy en día que basan su comedia en la vulgaridad y en el machismo. ¡Ojalá fuera el pastelazo! no sé ni como se llaman esos comediantes tan malos.

Eres mexicana pero naciste en Londres, ¿cuál es tu grupo inglés favorito?
The Beatles sería la respuesta más obvia, ¿verdad? Pero mejor te menciono a James y a PJ Harvey.

Si estuvieras en peligro, ¿qué superhéroe te gustaría que te salvara?

Un doctor.

Pero un doctor no es un superhéroe.
Un doctor que fuera superhéroe (risas). No sé, creo que El Hombre Araña.

¿La fiesta más extraña a la que has ido?
La borré de mi mente. Seguro es una que tiene que ver con actores reunidos echando la fiesta.

¿Algo que te avergüenza aceptar que te gusta?
Despacito. No. no. no…la tengo hasta acá. Yuri sería mi placer culposo.

¿Algún amor platónico de adolescente?
Un maestro de matemáticas en la preparatoria.

¿Porqué vale la pena ver esta puesta en escena?

Me gusta pensar que una historia tan compleja esté en manos de un director como Hugo, que sabe sintetizar las cosas, que sabe encontrar lo más vital de las historias. Nuestra meta es hacer que la gente quiera regresar al teatro.