El tercer hijo de Kim Kardashian llegará al mundo el próximo mes de enero

Si Kate Middleton y Guillermo de Inglaterra van por el tercero, Kim y Kanye no podían ser menos.

Seguir de cerca los pasos de Kim Kardashian siempre es entretenido. Aunque para aquellos que no llevaran bien las matemáticas en el colegio hoy el pasatiempo puede ser un poco más complicado de lo normal.

¿El motivo? Que el canal TMZ acaba de anunciar en exclusiva -y esta es una web que rara vez se equivoca cuando se trata de anunciar estos temas- la familia West Kardashian dará la bienvenida a un nuevo miembro el próximo mes de enero. Sí, has leído bien: enero.

Aquí es donde toca empezar a hacer cuentas. Si un embarazo dura nueve meses, y quedan poco más de cuatro para que acabe este 2017, según esta noticia Kim debería estar ahora mismo embarazada de cuatro meses. Algo que, como demuestra la última foto que ha subido a Instagram completamente desnuda tomada por los prestigiosos Mert And Marcus, es físicamente imposible: no hay panza. 

¿Dónde está el truco entonces? Pues que, como en la mayoría de acertijos que ponen a prueba nuestra inteligencia, la solución se encuentra cuando dejas la mente volar para que sea más creativa. Vamos, que la explicación a que no salgan las cuentas es que Kim no necesita estar embarazada para ampliar su familia.

Como sus fans más acérrimos ya sabrán, Kim sufrió en su segundo embarazo de placenta accreta, una condición grave que puede poner en peligro la vida del futuro bebé y de la madre. Algo que le hizo plantearse después del nacimiento de Saint West que sus aventuras como madre se acababan ahí.

Pero después de pensárselo mucho, de hablar de ello en su reality, de reconocer que tenía dudas de si querría igual a un hijo que no hubiera gestado y de incluso filtrarse la cantidad que estaba dispuesta a pagar (900.000 pesos más gastos médicos), el rumor se ha confirmado: Kim y Kanye tendrán a su tercer hijo por vientre subrogado.

Eso sí, la identidad de la madre de alquiler, a la que la pareja prohibía por contrato cosas tan normales como beber, tomar drogas y fumar y otras más sorprendentes como tomar baños calientes, comer pescado crudo o teñirse el pelo, todavía es una incógnita.

Y algo nos dice que, a cambio de una suculenta cantidad de dinero para comprar su silencio, seguirá siéndolo por mucho tiempo.