El clan Kardashian y sus confesiones para celebrar 10 años de TV

Las mujeres de la familia conceden una entrevista en la que confiesan algunos de sus mejores secretos guardados.

Keeping Up With The Kardashians cumplirá su décimo aniversario el próximo octubre y el clan Kardashian tiene pensado todo menos esperar.

Para conmemorar la ocasión, la revista The Hollywood Reporter ha publicado la que sin duda se ha convertido en la portada más viral de la semana en Estados Unidos: "La década Kardashian". En ella aparecen las seis mujeres del clan —Khloé, Kendall, Kris, Kim, Kourtney y Kylie— descalzas y mirando directamente hacia la cámara. "La máquina televisiva de hacer dinero cumple diez años y sus estrellas y productores desvelan sus historias jamás contadas, desde cintas sexuales hasta una marca multimillonaria, de una familia que ha redefinido la economía de las celebrities, con una selfie desnuda a cada paso".

La primera en marcar terreno en la entrevista es Kris Jenner, que en una de sus primeras intervenciones recuerda lo primero que dijo cuando decidieron empezar Keeping Up With The Kardashians: "Si vamos a hacer esto, tenemos que darlo todo. Tenemos que ser quienes realmente somos".

Pero la omnipresencia de las cámaras supuso un agobio emocional desde el principio. Kourtney, por ejemplo, devela que acabaron usando el baño como lugar seguro al que recurrir si no querían estallar emocionalmente en pantalla. "Recuerdo una temporada en la que decía 'Tengo que ir al baño' y me ponía a llorar de la forma más silenciosa posible porque todavía tenía el micrófono encendido. Nunca quise llorar delante de las cámaras", dice Kourtney.

Otros problemas eran más superficiales. "Parecía una vaca y no podía soportar esos episodios", dice Kim sobre una temporada en la que apareció en una parte muy avanzada de su embarazo. "Les decía 'Traten de grabarme más del pecho hacia arriba para que quede mejor', pero seguía saliendo gorda. Habría preferido ver mi barriga y que me grabaran desde más lejos".

Para ese tipo de problemas, quien encontró una solución muy sencilla es la matriarca Kris Jenner, que directamente decidía por cuenta propia qué escenas no quería que acabaran en el episodio final si no se veía bien en ellas: "Soy demasiado vanidosa como para dejar planos muy, muy feos". Su faceta como productora ejecutiva del reality le daba además sobrados privilegios para descartar secuencias a su antojo.

Aunque quizá la anécdota que mejor describe el fenómeno Kardashian es la que tiene que ver con cómo surgió el nombre del programa. Según cuenta uno de los productores originales, Farnaz Farjam, Living Kardashian, Krazy Kardashians fue una de las primeras opciones, pero nunca se pusieron de acuerdo con ese nombre. En una de las reuniones en la que se suponía que todos debían llevar ideas para el título, Farjam no tenía ninguna y dijo que no se había preparado nada porque estaba "demasiado ocupado Keeping Up With The Kardashians [poniéndose al día con las Kardashians]". Y ahí se quedó.