Anna Faris: "Me dijeron que Chris Pratt tenía que ser mi mejor amigo. Nunca les hice caso"

La actriz cuenta en su biografía un consejo que cuestiona para bien cómo entendemos hoy el amor.

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Cuando Anna Faris y Chris Pratt anunciaron su divorcio el mundo rompió a llorar. ¿Cómo era posible que esa pareja perfecta no fuera capaz de solucionar sus diferencias? ¿Cómo íbamos a seguir creyendo en el amor si sus máximos representantes en la tierra lo abandonaban?

Desde entonces, todavía son muchos los que siguen esperando una explicación. Qué alguno de los dos se atreva a contar en público las miserias vividas que les llevaron a tomar esa decisión. Que sigan esperando. Si algo han demostrado Anna y Chris es que hasta en los malos momentos hay que ser elegantes.

Y eso que la actriz, que en breve publicará en Estados Unidos un libro de memorias llamado Unqualified, podría ganar mucho dinero si incluyera información inédita sobre este triste capítulo de su vida. Seguro que algún editor se lo habrá recomendado consciente de que ahí estaba el verdadero negocio.

Pero en lugar de contar los motivos de su separación, Anna ha decidido escribir sobre algo mucho más importante y positivo: el curioso motivo por el que han sido percibidos como una pareja ideal durante tanto tiempo. Y no se trata de que tuvieran química y confianza en el otro, que también, sino algo que muchos enamorados que ahora comienzan su relación deberían probar por lo que pueda venir en el futuro: no hacer caso a los que afirman que tu pareja debe ser también tu mejor amigo.

“Me costó mucho entender lo importante que es tener amigas”, confiesa Faris en un adelanto del libro que acaba de hacerse público después de explicar que ella siempre se había sentido más cómoda con los chicos después de pasar algunas malas experiencias con sus compañeras de instituto. “Se necesita tener mucha confianza en ti misma para abrirte a otra mujer en un modo que no se entienda como una competición, algo realmente complicado en Hollywood donde la competición se cuela en casi cualquier relación”.

Es por eso por lo que no decidió seguir un mal consejo que alguien le dio cuando empezó a salir con Chris Pratt. “Alguien me dijo una vez que no necesitaba tener amigas cercanas porque Chris debería ser mi mejor amigo. Pero nunca compré eso”, explica.

“La idea de que tu pareja tenga que ser tu mejor amigo me parece sobrevalorada. Creo firmemente que tu compañero sentimental cumple una función y tus amigas cumplen otra muy distinta”, explica. “Ahí entra esa amiga a la que le confiesas secretos que es también a la que escuchas cuando es ella la que te los cuenta. También está dentro de ese grupo la amiga a que llamaba cuando me sentía sola y triste, o con la que discutía asuntos del trabajo. Incluso está esa con la que todavía mantengo contacto porque crecimos juntas”.

Un recorrido por todos los tipos de amistad que debe tener una persona fuera de su pareja que hace que, según Faris, sea imposible decir que algunas son mejores que otras. “Creo que la idea de tener mejores amigos en general está muy equivocada. Pone mucha presión sobre una sola persona cuando es mucho mejor  tener intimidad con mucha gente diferente. ¿Hacer un ranking de tus amigas? Ese es un error que nunca deberíamos cometer. No al menos una vez terminado el instituto.

Ya sabes qué libro regalar a esa amistad de uña y carne a la que dejaste de ver cuando comenzó una relación de amor que se convirtió en su única prioridad. Porque seguro que conoces alguien que ha cometido este error. Todo el mundo lo hace.