La salvaje vida de Martin Landau: citas con Marilyn Monroe y salidas nocturnas con James Dean

El ganador del Óscar vivió su vida al máximo, como lo prueban las siguientes anécdotas.

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Salir de fiesta con James Dean, tener citas con Marilyn Monroe y enseñarle a actuar a Jack Nicholson, así era la vida de Martin Landau. El venerado actor, quien murió el pasado 15 de julio a la edad de 89 años, será recordado por sus impresionantes actuaciones en la pantalla. Sin embargo, fue su vida detrás de cámaras la que dio color a su magnífica carrera. Landau incursionó en la actuación durante una particular edad dorada de Nueva York, en donde hizo el tipo de amigos y vivencias con los que sueñan la mayoría de los intérpretes.

Cuando tenía poco más de 20 años, dejó su trabajo como caricaturista en el New York Daily News y decidió probar suerte en el mundo de la actuación. Y esta decisión llegó en un momento muy oportuno. Audicionó en el Actors Studio, en la época de Lee Strasberg, y fue el único estudiante admitido ese año. (El otro candidato era un tipo llamado Steve McQueen). Fue allí en donde Landau se hizo de ciertas amistades que contribuyeron a su formación, lo que incluyó volverse el mejor amigo del eterno adolescente James Dean y salir con la única e inigualable Marilyn Monroe.

Salió con la icónica rubia durante “meses”, como declaró a The New York Times en 1988, pero fue una relación complicada. “Ella podía ser maravillosa, pero era increíblemente insegura, al punto de que podía volverte loco”.

Landau percibió la tendencia de esta mujer explosiva por cambiar de atuendo cuatro o cinco veces antes de las citas debido a estas inseguridades. “Era extenuante, pero otras veces podía ser maravillosa. Era brillante, intuitivamente brillante… [pero] me parecía demasiado complicada, complicada al punto de que no podía lidiar con ello”.

marilynmonroe

En una entrevista con The Guardian, en 2012, habló sobre el legado de Monroe, destacando que los problemas que se manifestarían en su vida —y que la llevarían a una muerte temprana a causa de una sobredosis a los 36 años— no eran evidentes en su juventud. “Siempre ha habido muchas conjeturas sobre la muerte de Marilyn”, comentó. “Sigue siendo un misterio; nadie parece saber a ciencia cierta lo que ocurrió. Había problemas continuos con Marilyn, pero nadie acepta la idea de que se haya suicidado de ninguna manera”.

En esa misma entrevista, Landau también reflexionó sobre su mejor amigo James Dean. Ellos se conocieron durante su trabajo en el estudio y se unieron rápidamente en sus luchas en el mundo de la actuación, antes de la muerte prematura de Dean a los 24 años en 1955. El par se reunía en Nueva York, dando vueltas en la motocicleta de Dean. Un día en que la moto comenzó a descomponerse, se detuvieron en un taller en la Décima Avenida para repararla, como Landau le dijo al entrevistador Marc Maron.

“Uno de los mecánicos era un tipo joven cuyo nombre era Steve McQueen y él arregló la moto de Jimmy”, recordó. Sí, ese McQueen. Fue la primera vez que Landau vio a la futura estrella de la actuación, quien después sería su compañero de estudio. Pero McQueen no mostró mucho interés en Dean. Odiaba a Jimmy porque él obtenía todos los papeles para la televisión”, afirmó Landau.

En aquellos días, ése era el tipo de amigos a los que Landau frecuentaba. Más allá de McQueen, Dean y Monroe, Landau también contaba con Marlon Brando en su círculo. En años posteriores, siguió trabajando en el Actors Studio, audicionando e impartiendo clases a los estudiantes, dando forma a la siguiente ola de talento hollywoodense, incluyendo al joven Jack Nicholson. El futuro ganador del Óscar —en tres ocasiones— tenía talento, como recordó Landau en 2012 en una entrevista para Movieline, pero tenía algunos “problemas”.

“Le daba la vuelta a ciertos momentos que no quería enfrentar”, comentó. Landau ayudó al actor a aprovechar sus habilidades sometiéndolo a una serie de ejercicios que “conectarían su voz, su cuerpo y sus emociones”. Más adelante, Nicholson aludiría a aquellos ejercicios que lo ayudaron a convertirse en un gran actor. Y de ninguna manera sería el último intérprete en beneficiarse de la extraordinaria habilidad docente de Landau.

Harry Dean Stanton, Anjelica Houston… mucha gente estudió conmigo”, expresó Landau. “He pagado mis deudas”.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.