Sebastián Zurita: “Hay tantas cosas que le quisiera decir a Peña Nieto, pero no creo que las vaya entender”

¿Es un patán? El actor nos lo aclara y nos cuenta sobre su participación estelar en la comedia 'Cómo cortar a tu patán', que se estrena el 13 de octubre.

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Naciste en pleno Mundial de Futbol de México 86.
Sí, pero no me acuerdo. Ese Mundial de 1986 lo ganó Argentina, así que ya te imaginarás lo que debe haber sido mi casa en ese momento.

De tus primeros días de infancia, cuando te diste cuenta que tus papás eran actores famosos (Christian Bach y Humberto Zurita)… ¿cuál es tu primer recuerdo?
Por alguna extraña razón, de lo primero que me acuerdo es de mi padre escuchando casetes de Guns N´ Roses. Luego, de mis fiestas de disfraces, jugar futbol, viajar mucho, estar tras bambalinas y disfrutar de este mundo desde la perspectiva de un niño.

¿Cómo llegó a ti este proyecto de Cómo cortar a tu patán?
Yo tenía muchas ganas de hacer comedia. Mariana y Camila ya estaban a bordo cuando a mí me llegó la propuesta y eso me animó.

Dicen que la comedia es más difícil que el drama…
Antes del casting, la directora (Gabriela Tagliavini) tenía ciertas dudas sobre si yo podría hacer comedia, pero luego me dijo que yo le parecía perfecto para el personaje y que le había encantado.

No nos queda claro si en esta película tú eres el patán…
A mí tampoco me queda claro si soy el patán. ¡Es que mi personaje es un tipo al que le gusta disfrutar y vivir la vida a su manera! El problema es que solo mira por sí mismo.

¿Qué es un patán, cómo lo defines?
Depende de qué situación estés. Si tienes novia y le pones el cuerno, eres un patán. Creo que en las relaciones se debe hablar muy bien y de frente, saber qué significas para la otra persona para que no haya malos entendidos. En ese sentido, un patán es quien hace las cosas solo porque le convienen. La soltería y el sacar provecho de las situaciones es el pan de cada día de un patán, al menos de mi personaje.

¿Es cierto que hace tiempo terminaste con una novia por teléfono?

Mira, no creo que haya mucho que explicar, si se dijo eso hay que creerles, eso solo lo debo aclarar con la persona que sucedió. ¿Qué te puedo decir? Si yo me pusiera desmentir cada rumor que sale, ¡nunca más hablaría de mi carrera!

Apenas estuviste de vacaciones por Nueva Zelanda…
Descubrí que amaba la fotografía y me compré una cámara allá. Y algo que me gustó es que le perdí el miedo a las alturas. Mi hermano y yo nos aventamos en bungee y vencimos esa fobia.

¿Tienes algún método como actor?
He estudiado diferentes estilos de actuación. Uno va desarrollando su propio estilo. El actor debe crear un mundo ajeno al propio, y tiene que aprender a jugar con él, a no tomarse tan en serio porque se queda acartonado.

¿Te hubiera gustado hacer el papel de Luis Miguel en la serie?
Yo hice el casting para Netflix, pero finalmente se quedó Diego Boneta; Luis Miguel es alguien a quien todo mundo conoce. No sé qué tan bien escrito esté el libreto, pero debe estar bien hecho, se trata de la serie de uno de los ídolos más importantes de este país.

¿Qué tal te cae Luis Miguel?

No lo conozco, no sé si me caería bien en persona. Creo que la complejidad de ser Luis Miguel no debe ser tan fácil como todo el mundo cree, pero si ha logrado tener una carrera en tantos años, algo está haciendo bien.

En México se habla de discriminación, ¿a ti te han discriminado por ser rubio y de ojos claros?
Sí, nos toca de todo, el typecast nos pega a todos. Siempre te encasillan en un tipo de personajes, pero de ti depende hacer papeles distintos a lo que normalmente te llamarían. Al güerito le dicen que solo la puede hacer de niño rico y a los otros, que solo la pueden hacer de ladrones y asaltantes.

¿Has rechazado papeles por eso?
Rechazo el 90% de los proyectos que me llegan, porque me encasillan en esos papeles o porque no me mueve el proyecto.

¿Hay algo que te dé pena que los demás sepan que te gusta?
Pues mira, hace como dos años me empezó a gustar la música de Justin Bieber y me sentía culpable. Pero ya no, mi hermano dice que a él también.

¿Alguna vez te has decepcionado tanto de la actuación que has pensado dejar todo y tirar la toalla?
Tú no puedes escupir al cielo. Es una carrera difícil y tienes sus altas y sus bajas. A mí mi trabajo me gusta. Lo que no me gusta es que sea tan público, que a la gente no le importe si estás en un nuevo proyecto, sino en saber con quién andas. No soy el típico actor esperando que le llamen para un papel.

Tuiteaste una frase de Woddy Allen sobre los errores…¿En que sientes que te has equivocado?

Más bien, no es que me arrepienta, a veces sientes que debería haber enfocado mi energía de otra manera. Antes era un todólogo, pero debes aprender a crecer y delegar.

¿Has tenido alguna experiencia mística?
¡No! ¿Lo dices por la película de Ángel Caído? La hice hace muchos años. Fue interesante porque la familia por parte de mi papá es superreligiosa y yo hice un papel de algo que no conozco tanto.

¿Qué película le recomendarías a tu peor enemigo?

La película que más odio en la vida se llama Snowpiercer, aunque digan que es buenísima y de culto, te juro por mi vida que es la peor película que existe sobre la faz de la tierra. ¡No tiene sentido! No puedo creer que voy a entrar en esa dinámica, pero te cuento de qué: un vagón con unos niños en el kínder, un vagón lleno de asesinos, un vagón con un carrito de sushi…me puede volver loco.

¿Te pegaron los 30?
Nunca me ha pegado la edad, es un número. Si has vivido bien tus años, no te debe pesar. Los 30 no son lo que eran antes. Las crudas de cuatro días es lo único en que he resentido

En el improbable caso que te toparas en un elevador a Enrique Peña Nieto, ¿qué le dirías?
Le pondría el botón de alto y haría que nos quedáramos encerrados para decirle algunas cosas. Hay tantos puntos que le quisiera explicar, pero no creo que los vaya entender. Le hablaría con peras y manzanas, a ver si entiende. Más allá si es Peña Nieto o no, el problema es la sociedad que sigue votando por ese tipo de personas. 

Sebastian Zurita