Pedro Infante: Los héroes y los villanos de su fascinante vida

A 100 años de su nacimiento, recordamos a los personajes principales que estelarizaron la vida de un ícono.

Precisamente el día de hoy, pero hace un siglo ya, vio la luz el hombre que se convertiría en uno de los mitos más grandes de la cultura pop mexicana; su prematura muerte dejó inconclusas muchas historias. Para recordarlo, presentamos algunos personajes que poblaron la película de su vida.

María Félix. ¿La quería más que a sus ojos?

En una entrevista de los años 90, la siempre altiva actriz confesó que destrozó una guitarra clásica perteneciente a Pedro Infante porque “ya la tenía hasta la madre”. La relación del artista con María Félix aparentemente siempre fue tirante, incluso durante el rodaje que se dio entre las dos figuras en la película Tizoc, en la que un Pedro Infante caracterizado como indígena (con una peinado inolvidable) se enamoraba de una mujer arrogante y citadina (cualquier parecido con la misma actriz, no es coincidencia).

 

Irma Dorantes: “¡Vida mía, tú me lo diste, llévalo contigo!”.

Su último amor fue la actriz Irma Dorantes (con quien se casó sin estar divorciado de su anterior esposa, hecho que anuló el matrimonio legalmente) y que se dice, tardó más de dos décadas en asimilar que él había muerto. Los testigos dicen que ella fue la más afectada durante el sepelio y que pronunció la frase: “¡Vida mía, tú me lo diste, llévalo contigo!”, antes de arrojarle un crucifijo a la tumba abierta. 

Blanca Estela Pavón: su pareja ideal.

Esta bella actriz oriunda de Veracruz, hizo una mancuerna cinematográfica inolvidable con el actor (Nosotros los pobres fue el pináculo), además de ser sus mejores amigas, sin duda fue una de sus aliadas de vida. Como si del guión de una de esas trágicas películas mexicanas del cine de oro se tratara, la actriz falleció 8 años antes que Pedro Infante, en igualdad de circunstancias: un fatal accidente aéreo. 

Adolfo Ruíz Cortines, el esposo despechado.

Cuando un ídolo muere, al público le cuesta aceptarlo. Es así como hay leyendas que aseguran que Elvis sigue vivo o que Jim Morrison fingió su muerte. Una estrella como Pedro Infante no está exenta y a los rumores de que no murió en aquél accidente en Mérida Yucatán, hay que sumarle la leyenda que dice que un despechado presidente de México, Adolfo Ruíz Cortines, lo mandó golpear hasta la muerte cuando se enteró que su esposa había tenido un affair con él y que, para ocultar el hecho, provocó el fatal accidente de avión en el que realmente Pedro Infante no murió (se trató de un doble). Sí, es una historia extraña, pero así se las gastan los conspiracionistas mexicanos. Lo cierto es que esta historia no-oficial, ubica al ex presidente en la galería de los villanos de la novela, al menos en los terrenos del sospechosismo. 

Jorge Negrete: un rival de cuidado.

Juntos conformaron el dúo más legendario en la historia del cine mexicano (con perdón de Luis Aguilar) y una de sus colaboraciones, película Dos Tipos de Cuidado, marcó época. Pues bien “Pedro malo” y “Jorge bueno”, como era conocido el par, aparentemente eran amigos a medias, tal como subscribe Carlos Monsiváis en su libro Las Leyes del Querer, donde narra una pelea a golpes (con pistola y sangre incluidos) entre los actores. 

Un viejo amigo: José Alfredo Jiménez

Juntos, el rey de las rancheras (José Alfredo) y, quizás su interprete más icónico, protagonizan una representativa estampa del México de la época: el compositor sufrido y atormentado de las cantinas y el cantante alegre y luminoso, mujeriego y simpático para todo el mundo. Pedro Infante hizo grandes muchas canciones de su amigo (una de ellas titulada, por cierto, Viejos amigos), incluso le pidió que escribiera una para Irma Dorantes. El resultado fue la canción Muy Despacito (y no, no es la que están pensando).



Silvia Pinal: canciones al oído.

Cuando se confirmó que Pedro Infante había muerto, se apostaron más de 25 mujeres afuera de la casa de su madre, reclamando que tenían hijos del artista. Silvia Pinal no fue una de ellas. La actriz mexicana co-protagonizó con el ídolo de Guamúchil cuatro películas y se hicieron grandes amigos. “Nunca fuimos pareja porque yo estaba enamorada de otra persona entonces”, comentó alguna vez la actriz en entrevista para un medio mexicano, “pero Pedro Infante sí me cantaba al oído”, confesó.