Mariana Treviño: “A estas alturas no me apantallo con nadie”

La actriz estrena, este 13 de octubre, 'Cómo cortar a tu patán', su primer protagónico en la gran pantalla.

“Una cosa es clavarse a lo pendejo y otra muy distinta es clavarse a lo pendejo” es una de las frases del personaje de Mariana Treviño en Cómo cortar a tu patán, el primer protagónico en cine de la actriz regiomontana que nos ha conquistado con la serie Club de Cuervos. En esta nueva comedia, dirigida por la argentina Gabriela Tagliavin, Mariana interpreta a una peculiar terapeuta especialista en relaciones destructivas que se enfrenta a su mayor reto: hacer que su hermana deje al patán del que se ha enamorado. La película, en la que comparte créditos con Cristopher Uckermann, Camila Sodi y Sebastián Zurita, se estrena el 13 de octubre.

¿Te has topado con muchos patanes en la vida?
Tuve un cita para ir por un café con un tipo y cuando terminamos, él sacó la calculadora para dividir la cuenta peso por peso.

Parece algo como lo que haría George Constanza de Seinfeld… ¿te gusta la serie?
La amo. Estaba en Canadá en un hotel y se abrió el elevador y frente a mí estaba Jason Alexander, ¡George Constanza en persona! 

¿A qué figura que admires sí le perdonarías que fuera un patán?
A ninguno, a estas alturas no me apantallo con nadie. Se me puede hacer muy guapo alguien, pero no me impresiona.

¿Aplicarías algo de tu personaje de terapeuta en tu vida real?
El mismo personaje va descubriendo que por más consejos que se den, lo más importante son los procesos internos. Hay que aprender a decir que no, pero que también a saber decir que sí en algún momento.

¿Eres vegana o vegetariana?
Vegetariana. Y eso que soy de Monterrey y allá se come mucha carne y mi madre es argentina, donde también hay una tradición al respecto. Tiene algunos años que adopté ese estilo de vida, fue cuando tomé consciencia de la crueldad que implica el negocio de la carne, pero igual fue una cuestión de sentirme mejor conmigo misma.

¿Te sientes como una mujer tradicional norteña?

Sí, en el norte las mujeres pueden ser muy “calzonudas”, de carácter muy fuerte.

Destacaste en la obra Mentiras, ambientada en los 80. ¿Qué te parece lo más ridículo de esos años?
Los hombres usaban un copete raro y me da risa pensar que podían platicar entre ellos y no reírse de sus propios peinados, eran unos pelos terribles. El consultorio de Amanda, mi personaje en Cómo cortar a tu patán, tiene mucho neón y frases lapidarias muy de esa época.

¿Eres vulnerable como tu personaje?

Todo el tiempo estoy aprendiendo de mi propia vulnerabilidad.

¿Te ha dado miedo el amor alguna vez?
Sí claro, como el personaje de esta película, he vivido procesos donde pienso que voy por cierto camino y no es así, y me doy cuenta de que soy más vulnerable de lo que pensaba.

¿Has levantado barreras alguna vez contra alguien que no quieres hacerlo?

Sí, a veces tienes miedos, pero al volvernos tan duros no entendemos que eso no necesariamente significa carácter o entereza. María Félix quizá tenía esa forma de ser porque la acosaban muchos hombres y era como se defendía.

¿Te cuesta salir de tu zona de confort?

La comodidad puede ser un somnífero para la consciencia. Si te acomodas, pierdes, porque dejas de autoobservarte, te estancas en algo que no eres y te quedas en la “garra” eterna y no dejas que nadie se te acerque.

¿Cuál fue tu símbolo sexual de la adolescencia?
¡Jon Bon Jovi! y luego tuve una etapa de Miguel Bosé.

¿Algún crush con alguna mujer?
Claro, también, no me acuerdo de quién pero sí, seguro que sí. Cuando vi a Emily Watson en Rompiendo las Olas, recuerdo que su actuación me impactó.

Estudiaste canto…¿nunca estuviste en una banda?
Estuve en una banda acá en la ciudad de México con un gringo y puro señor ya grande. Yo solo hacía coritos, pero después de una presentación el gringo me dijo que me metiera a unas clasecitas de canto. A mí, que estudié música y canto en Boston, fue una ofensa.

¿Qué es lo que más te gusta de ti?
Mi cuerpo. Le agradezco que sea tan benévolo, nunca me ha dado problemas y eso que ni hago ejercicio.

¿Y lo que menos te gusta?

La nariz, que antes pensaba que la tenía muy grande, pero ahora sé que es que soy yo, es parte de mi cara. ¡Yo nunca me operaría de nada!

¿Qué opinas del Bronco? El candidato independiente que gobierna en Nuevo León.
Uff. A veces se utilizan discursos para hacer justo lo contrario; él tenía un discurso muy de libertad de expresión cuando lo que representaba era pura mentira. Eso pasa y es desilusionante, hay que ver más allá de los discursos.

En pocos meses hay elecciones… ¿algún mensaje a los candidatos presidenciables?
Que haya un compromiso interno con la verdad de parte de los que vayan a ser candidatos.

¿Qué papel rechazarías?
Hay compañeros actores que aceptan cualquier papel. Yo no es que yo quiera tomar solo los buenos, hay que explorar tanto el lado luminoso como lo más oscuro, pero hay papeles a los que les digo que no.

¿Qué te indigna?
Las burlas, el humor que capitaliza la pena o el dolor de alguien, eso está chafa y feo.

¿Te ha tentado Hollywood?
No me lo había planteado, pero ahora que lo dices lo pienso como una posibilidad, aunque no es algo me obsesione.