Jennifer Lawrence sufrió situación embarazosa en un teatro

La actriz acudió a Broadway para ver una obra pero tuvo que levantarse de su sitio bruscamente para no provocar un desastre.

¿Alguna vez has pensado qué es lo peor que podría hacer alguien que va al teatro mientras un actor recita su texto? Quizás que le tiraran un tomate para demostrar su descontento. O puede que abrir caramelos muy lentamente. No apagar el celular también tiene lo suyo en lo que a molestia se refiere. Pero después de lo que ocurrió la noche del pasado lunes en un teatro de Broadway, ahora igual deberíamos añadir a esta lista de faltas de respeto el ‘hacerse un Jennifer Lawrence’.

Ya sabíamos que cualquier lugar por el que pase la protagonista de Los Juegos del hambre tiene todas las papeletas para convertirse en noticia. De alguien que ha tropezado recogiendo un Oscar, que ha participado en todo tipo de bromas y que incluso se puso a gritar de emoción en mitad de una entrevista cuando Jack Nicholson se acercó a saludarla, podemos esperar cualquier cosa. Bueno, igual esto de vomitar mientras ves una obra de teatro igual no. Pero parece que todo tiene una explicación lógica.

Según publica en exclusiva el portal PageSix, la actriz acudió la noche del lunes al teatro Hudson de Nueva York para ver 1984, la nueva producción de la mítica distopia de George Orwell que ahora mismo interpreta allí Olivia Wilde. Una obra que está siendo muy comentada en Estados Unidos, además de por las buenas críticas, por ser demasiado gráfica en algunas escenas de tortura del protagonista, tan fuertes que ya son varios los espectadores que se han desmayado viéndola.

Al menos eso es lo que Wilde tuiteó en mayo mandándole un beso a esos espectadores sensibles y avisando a los que quedaban por venir que: “Esta no es la típica obra de Broadway a la que llevaría a tu abuela”. Una estrategia publicitaria que, por cierto, recuerda mucho a una muy manoseada en el mundo del cine. ¿O no se estrena todos los años algún filme de terror donde avisan en el cartel que ha provocado infartos en algunos pases previos y que luego, cuando los ves, resulta que no eran para tanto?

En cualquier caso, viendo lo que le ha pasado a Lawrence, parece que esta vez no mienten. Según comentan varios de los afortunados que compartieron noche teatral con ella, en mitad de la obra la ganadora del Oscar tuvo que levantarse rápidamente de su butaca para ir corriendo al baño a vomitar. Aunque según ha explicado un amigo a este medio, la reacción de JLaw no tenía nada que ver con lo que estaba ocurriendo en el escenario, sino a algo mucho más mundano que nos podría ocurrir a cualquiera. “Ha pillado una gripe estomacal de sus sobrinos y estaba realmente enferma”, ha dicho.

¿Excusa para no herir los sentimientos a sus compañeros de profesión que cada noche se dejan literalmente la piel en escena? Puede. Pero con los antecedentes de JLaw no cuesta mucho pensar que no se trataba de una simple enfermedad. Ella misma reconoció que en 2014, cuando la invitaron a la fiesta de los Oscar de Madonna porque estaba nominada por American Hustle, vomitó en el porche. “Me sentía fatal”, explicó. “Y lo más gracioso es que mientras estaba ahí echándolo todo miré hacia atrás y vi a Miley Cyrus con cara de decirme 'chica, cálmate”.