Los gustos culposos de las celebs

Porque al final de cuentas, son tan pecadores como nosotros.

Selena Gomez

Sí, la realidad es que el 90% de la gente le quita los pepinillos a sus hamburguesas (¿por qué entonces siguen poniéndolos como por default?), siendo la nueva novia de The Weeknd parte del 10% restante. En una entrevista con The Daily Mirror abrió su corazón sin vergüenza y confesó que era amante de los pepinos encurtidos. “Estoy obsesionada con ellos, hasta me tomo el jugo del frasco. Cuando voy al cine acompaño mis palomitas con pepinillos”. Con esto ya se ganó la admiración de varios, ¿cierto?

Emma Watson

Es de dominio público que es una mujer preparada, intelectual, activista y que lee muchísimo. Bien podríamos creer que no hay espacio para la televisión en su hogar, pero nos equivocamos. En 2013, la protagonista de ‘La bella y la bestia’ le contó a Rookie que cuando necesitó un break de los estudios buscaba un programa que no le exigiera concentración alguna. Fue así como se volvió fan de ‘The Carrie diaries’ (el spin-off que narra la vida de la joven Carrie Bradshaw de ‘Sex and the city’). El guilty pleasure le duró dos temporadas.

Tom Hiddleston

A pesar de que su famosa cita “¿Cuál es mi placer culposo? La verdad es, que nunca me he sentido culpable por mis placeres” lo podría exentar de esta lista, en 2011 aceptó a BBC One que ‘Ace Ventura 2: When nature calls’ es una de las películas que más lo hace reír al borde de las carcajadas. A diferencia de muchos, el actor se proclamó además como un gran fanático del personaje de Jim Carrey. ¿Quién dijo que los ingleses no tienen un sentido del humor simple?

Jamie Dornan

No, no tiene que ver con sadomasoquismo, es más, el modelo convertido en actor ya aclaró que no es lo suyo en absoluto (y en tu actuación se nota, querido Christian Grey). Como cualquier otra persona común, el irlandés se vio seducido por el universo en entretenimiento que ofrece Netflix y uno de sus documentales fue el que atrapó su atención. Así como hay una variedad que incluyen animales y la naturaleza, él escogió el titulado ‘Dogs with jobs (Perros con empleos)’. No es por nada, pero nosotros también lo veríamos.

Kate Middleton

Como miembro de la realeza se espera que siempre esté comiendo exquisitos y elegantes platillos, así como discretos canapés, pero la Duquesa de Cambridge alcanza el estado de felicidad máximo cuando tiene la oportunidad de comerse una hamburguesa con queso. Por supuesto, no cualquiera. En abril de 2011, Us Weekly reveló que su lugar favorito, Ebury Brasserie, se encuentra –convenientemente- en la esquina del Palacio de Buckinhamn. ¿El total de calorías que ingiere por cada visita? Solo 805.

Jennifer Lawrence

Este es el que seguramente causará más de una hiperventilación. ¿Quién iba a imaginar que la actriz que ha presumido de saber escoger muy bien con quien se relaciona sería una fiel seguidora de… Kim Kardashian? Al igual que miles de personas, ella no se pierde ‘Keeping up with the Kardashians’. El diario The Sun reportó en 2015 que cuando ambas se encontraron en un elevador, JLaw no pudo evitar contener su emoción y gritarle: “¡Amo tu show!”. Por fin nos consta que no es perfecta.

gustos culposos 2

Justin Bieber

Aunque él en sí ya es considerado como un placer culposo (por sus canciones, sobre todo), él cumple con el de amarse tanto a sí mismo. Sin embargo, ese no es el único que tiene el intérprete de ‘Sorry’. En una ocasión, al Daily Star hizo la siguiente penosa declaración: “Cuando estuve en Inglaterra pude ver Geordie Shore en MTV. ¡Esos chicos están locos! En Estados Unidos tenemos Jersey Shore, pero los británicos manejan otro nivel. Me clavé". Bueno, Justin, ¿qué pasó en tu última visita a México? ¿No tuviste oportunidad de ver Acapulco Shore?

Beyoncé

Es amante de la cadena Popeyes Louisiana Chicken. Para su suerte, le otorgaron una cortesía/tarjeta de regalo de por vida para poder disfrutar de todo el pollo frito que deseara en el momento que quisiera. No sabemos si fue por sensatez, porque le incomoda lo gratis o por su estricta dieta que Queen Bey rechazó la oferta. Y es que prácticamente aquel menú la seguía a todas partes. En 2003, le compartió a Contact Music: “Amo tanto Popeyes que a cada lugar que voy la gente me lleva comida de la marca, hasta los fans”.