Donald Trump y la historia tras su berrinche en contra de Vanity Fair

El presidente electo atacó en Twitter al editor y a la revista en su versión estadounidense; el efecto poco esperado es que la publicación ha ganado muchos más suscriptores.

Esta vez el título Vanity Fair se convirtió en protagonista de los ya famosos ataques que el republicano ha lanzando en Twitter en contra de prácticamente todo el que no está de acuerdo con su discurso.

Sin embargo la razón por la que compartió este tuit:  

 

Podría deberse a un artículo titulado "Trump Grill podría ser el peor restaurante de todo Estados Unidos" que el sitio publicó el 14 de diciembre. Escrito por Tina Nguyen, destaca lo malo en todos los sentidos que es el restaurante de cortes que existe dentro de Trump Tower en Nueva York.

El artículo que hizo enojar a Donald Trump.

La revista en su versión digital escribió en nombre de Nguyen cosas como:

"Mientras mi compañía y yo encontramos la forma más indolora de comer nuestros dumplings con sus grises y flácidas entrañas, una muy cursi versión de Jingle Bells taladra en el fondo".

La publicación respondió inmediatamente al ataque en Twitter colocando un cintillo en su sitio con un llamado a suscribirse: "La revista que Donald Trump no quiere que leas. ¡Suscríbete ahora!". Y el juego funcionó, pero para Vanity Fair US, que ahora recibió un aumento en las suscripciones 100 veces por encima de un día normal, según el sitio web de Poynter; para la editorial Condé Nast, a donde pertenece Vanity Fair US, esta revista de cultura y actualidad encabeza el récord de suscripciones que cualquiera de sus tìtulo haya vendido en un solo día.

Gracias a la crítica del presidente electo, vanityfair.com recibió un millón de vistas únicas, y ya entrados en el sitio, los usuarios leyeron historias de Trump; en total este fenómeo atrajo a más de 330,000 visitantes, y Vanity Fair ganó casi 10,000 seguidores en Twitter.

Este mismo fenómeno de éxito le ocurrió a The New York Times, otro medio nada grato para Trump, quien sigue demostrarno ser un verdadero rey Midas, que aunque toque con su odio, todo lo convierte en oro.

El origen del tuit

El artículo de Vanity Fiar básicamente retrató a Trump como una versión estadounidense del personaje de Huicho Domínguez: "El restaurante presume unas cuantas pinturas de estilo afrancesado que pudieron haber sido compradas en Home Goods. Espejos del tamaño de la pared consiguen que el lugar parezca mucho más grande de lo que es. Los baños transportan a los comensales a una experiencia parecida a la de tratar de encontrar papel de baño en un supermercado de Venezuela", escribe Nguyen, "es una versión barata del ser rico".

Sin embargo, el enojo de Trump no es de ayer (literal), viene de hace más de 30 años y podría ser un tema personal que se expandió hacia toda la publicación. En su carta editorial, Graydon Carter (a quien Trump mencionó directamente en su tuit) y Director Editorial de Vanity Fair en Estados Unidos, confiesa que hace más de 25 años - y específicamente para molestarlo - lo apodó "short fingered vulgarian" sumándose a quienes señalan lo desproporcionado del tamaño de los dedos de Trump. La idea de los dedos cortos incluso llevó a la publicación a realizar una sesión de fotos con una persona muy parecida a Donald Trump, burlándose de éste y otros de los factores por los que el republicano ha sido sujeto de burlas.

Sumando el factor "vulgarian", que al español podría traducirse como una persona que presume su riqueza de forma vulgar, el ego de Trump ardió en llamas contra Carter, y no se ha apagado desde hace 25 años.

En 2011 con Melania en la fiesta post Oscar que Vanity Fair organiza cada año.

Pese a todo, Trump se ha dejado ver en la exclusiva fiesta que cada año tradicionalmente organiza Vanity Fair después de la entrega del Oscar y a la que prácticamente todo el que se ha hecho de un nombre en Hollywod, asiste. Lo anterior, aunado a múltiples momentos editoriales en los que la publicación ha disfrutado y provocado una y otra vez los berrinches de Trump, nos hace pensar que posiblemente el año que viene no extrañarán su confirmación a la fiesta, con todo y que será el presidente del país.