Damián Alcázar: “La política es cinismo puro, por eso yo prefiero hacer ficción”

El actor protagoniza la tercera temporada de 'Narcos', que se estrena hoy en Netflix.

Cuando Damián Alcázar piensa en los padres de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014, lo invade un profundo sentimiento de dolor, incertidumbre e ira. El compromiso social que asume en el trabajo histriónico es tan grande, que el solo imaginar en la posibilidad de dar vida en el set de filmación a un familiar de estos jóvenes, le supone un reto actoral y social que remueve las entrañas.

“¡Lo que pasó en Ayotzinapa es una tragedia tremenda! Y es algo que nos puede pasar a todos porque actualmente, en este país, nadie está exento”, dice Alcázar sobre este crimen que ha conmocionado dentro y fuera de México y para el que la ONU ha exigido una investigación transparente.

Su conciencia social —dice— la aprendió en la calle, en la escuela y en el cine. Nació en Jiquilpan de Juárez, Michoacán, hace 64 años, y ha pasado la mitad de su vida actuando. Su rostro es uno de los más conocidos en el cine mexicano de las últimas tres décadas y a él se le acredita la hazaña de ser el actor que más premios Ariel ha ganado, con un total de ocho estatuillas.

De la mano del realizador Luis Estrada, su fiel cómplice en el difícil arte de hacer un cine que cuestione al espectador, Alcázar protagonizó La Ley de Herodes (1999), Un mundo maravilloso (2006) y El Infierno (2010), la trilogía fílmica que durante una década escandalizó a las esferas más altas de la política en México, principalmente al Partido Revolucionario Institucional (PRI), cuyos vicios, defectos y contradicciones fueron retratados en ellas.

Su participación en la tercera temporada de Narcos promete incendiar las pantallas de los usuarios de Netflix, cuando el mexicano llegue hoy a la famosa plataforma de streaming enfundado en su papel del capo Gilberto Rodríguez Orejuela, el hombre que, junto a su hermano Miguel, lideró El Cartel de Cali durante la primera mitad de la década de 1990 en Colombia, tras el deceso de Pablo Escobar. De eso y otros temas, nos habló Damián Alcázar en entrevista.

Damián Alcázar, Paulina Gait‡án, Wagner Moura y Pedro Pascal.

Hace años se decía que México se “colombianizaría”, pero desde la llamada “Guerra contra el narco” de Felipe Calderón, la situación política y social se ha recrudecido…
La primera vez que fui a Colombia, hace muchos años, vi a los policías de allá súper armados y dije: "¡Wow! ¡Qué cosa tan terrible!". Sí imponían un temor a la ciudadanía y, sobre todo, a los turistas que no estábamos acostumbrados a eso. Luego vi que los policías mexicanos empezaron a cambiar y a estar súper armados, te estoy hablando de hace muchos años.

Antes los policías traían su macanita y punto, ahora tienen casi bazucas. Ya cuando ves que se pasean en unas camionetotas, agarrados de las ametralladoras, asustando a los ciudadanos, porque ya parece que a los delincuentes, esos están en otro lado preparando todo. ¡Y estos haciendo un desplante en las calles, una cosa brutal, terrible!

Pensamos que se colombianizaría y sí, la verdad. ¡Horrible! Yo diría, incluso que peor, porque México es mucho más grande que Colombia y tiene muchísimos más millones de pobres.

En México se ha debatido si algunos programas televisivos, incluidas las series sobre famosos capos como El Chapo o Pablo Escobar, deben ser prohibidas por presuntamente glorificar a los criminales. ¿Qué opina de esto?

Lo que se debe erradicar es la pobreza, que da paso a la necesidad tremenda de que cualquier persona se inserte en un grupo delictivo. ¡Eso es lo que se debe erradicar! La medida es erradicar la pobreza, esa infame desolación en la que tienen a los mexicanos, sobre todo, en esos lugares del desierto del norte del país donde no hay nada. ¡Estos señores (el Gobierno mexicano) están fuera de la bacinica!

A menos de un año de las elecciones federales, ¿cómo ve al país?

¡Qué le van a echar toda la basura posible a (Andrés Manuel) López Obrador! Todos los políticos y la gran mayoría de los medios de comunicación, sobre todo la televisión.

La revista británica The Economist ha planteado la posibilidad de que AMLO se convierta en el presidente de México. ¿Piensa que sería la mejor opción?

Sin duda, AMLO es la persona más indicada para gobernar este país. Pero estos se van encargar diario, como ya comenzaron a hacerlo desde hace ocho meses, a tratar de tumbarlo, porque sí, les va a quitar su mina de oro.

López Obrador quiere cambiar el rumbo del país, y ellos (sus adversarios) no se lo pueden permitir.

Su paso por la política fue fugaz. ¿Qué le hizo renunciar a su cargo como diputado de Morena en la Asamblea Constituyente?
Fue una experiencia amarga y dolorosa, pero me di cuenta que no era mi lugar. Participé con mis queridos amigos y colegas, Bruno Bichir y Héctor Bonilla, más en un rol de ciudadano que de político, pero al final decliné.

¡La política es cinismo puro, por eso yo prefiero hacer ficción!

¿Qué puede esperar la audiencia de Netflix para la tercera temporada de Narcos?
Yo creo que habrá toda la emoción y la acción que el público adicto a este tipo de series quiere. ¡Está interesante! La trama está basada en la biografía real de este mal sueño que es el narcotráfico. Lo que puedo adelantar es que en esta nueva temporada se mostrará esa época en la que todavía existían “los valores” y la “palabra de honor” entre los capos, en el sentido de respetar a las familias y los ciudadanos de a pie, cosa que ya no pasa hoy en día.