Checo Pérez: “Antes quería retirarme joven, ahora quiero que mi hijo me vea correr”

Hablamos con el piloto mexicano sobre uno de sus patrocinadores, las buenas obras, su más grande sueño profesional y, por supuesto, de su inminente paternidad.

La noche de ayer se llevó a cabo el cóctel VIP previo a la Fórmula 1 de INTERprotección, KIO Networks y UNIFIN. Si bien se podía esperar que solo fuera un ameno punto de encuentro para participantes y fanáticos, el espíritu altruista que ya ha distinguido a Sergio ‘Checo’ Pérez se hizo presente. Con el objetivo de recaudar dinero para la reconstrucción de los estados más afectados por los recientes sismos, durante la velada se subastaron 10 cascos de pilotos actuales y campeones históricos diseñados con piezas de Lego.

Dicha acción nos lleva a confirmar que el compromiso con México viene de familia. Si no, pregúntenle a Juan Ignacio Casanueva, presidente del consejo de INTERprotección, firma de seguros nacional que más que patrocinador se considera “papá” de Checo: “Nos conocemos bien, nos entendemos; llevamos 14 años juntos. Comenzó muy chico, de 12 o 13 llegó a Europa solo y hemos estado ahí para él, guiándolo por el buen camino. Y cuando ha hecho algo mal, también lo hemos regañado”, señaló Casanueva. De la misma forma serían padre de los próximos talentos mexicanos que sigan los pasos del tapatío.

Checo siente igual; más que un patrocinio ha recibido el apoyo total de la que se ha convertido en su otra familia. “Me conocen desde muy joven, estoy muy contento y orgulloso de esta relación”, declaró. Aunque también han tenido sus altos y bajos, domina que no estarían juntos si no compartieran los mismos valores o ideales, así como las ganas de ayudar: “Siento muy padre esta iniciativa de Inter, sin duda es algo que habla muy bien de la empresa”.

Respecto a su futura etapa como papá, habló con total sinceridad: “Todavía no me cae el veinte, pero tengo muchas ganas de recibir a mi hijo”. Justo esas ganas son las que le cambiaron la perspectiva y la decisión de retirarse. “Antes quería retirarme relativamente joven, por todo lo que he dado a mi carrera y a la Fórmula 1. A veces quiero vivir la otra parte; regresarle todo el tiempo a mi familia, tener un poco de tranquilidad, pero ahora quiero que mi hijo me vea correr, que vea lo que su papá hace. Ha sido un motor de cambio”. ¿Si por ello es más precavido en la pista? “No. Si tuviera miedo sería el primero en colgar el volante”.

Ambos también tienen el mismo –máximo- sueño: formar parte de Scuderia Ferrari. Por su lado, Casanova nos confesó: “Soy Ferrarista de hueso colorado, pero no puedo decirlo mucho (risas)”. Checo, optimista, concluyó: “A ver qué pasa en 2018, no hay garantías de nada. Espero tener un año contundente en mi carrera y pueda ir hacia adelante. Es un sueño grande que tengo dentro de la Fórmula 1”. En efecto, no dudamos de que a Checo le quede muy bien el rojo.