Así logró Mariah Carey que olvidáramos su desastroso baile viral

Eso sí, no lo hizo sola, sino pidiendo a sus hijos gemelos que subieran al escenario para cantar con ella.

Algunos creían que después de ese video viral en el que aparece bailando sin ganas, durante un concierto, a Mariah Carey no le quedarían ganas de volver a subirse a un escenario. Si tú eras uno de ellos, sentimos decirte que te equivocabas.

Hace falta mucho más que un puñado de comentarios hirientes para acabar con una diva como ella, gran conocedora del negocio en el que lleva más de dos décadas trabajando y, por lo tanto, perfectamente consciente de que todas esas críticas en el fondo solo son publicidad gratuita. La mejor publicidad de todas.

Pero eso solo funciona durante un tiempo limitado. Si no tomas las riendas de la conversación, corres el riesgo de ver cómo tu imagen se devalúa a pasos agigantados. Y ahí es donde las grandes demuestran que no lo son por casualidad, sino porque tienen los reflejos suficientes para jugar a su antojo con la opinión pública cuando las cosas se tuercen y, cual maestro de ceremonias de un circo de tres pistas, quitar el foco del trapecista que cae de su columpio y pedir al público que mire en la otra dirección para recibir con un aplauso al mejor mago del mundo.

Más o menos algo así es lo que acaba de hacer Mariah Carey sacando a sus gemelos a cantar con ella en un concierto celebrado anoche en Los Ángeles: invitarnos a olvidar el desastre para ganarse un aplauso seguro. Y lo cierto es que lo ha conseguido.

Tal y como puedes ver en el video a continuación, la cantante, que estos días participa como invitada especial en una gira de grandes éxitos de Lionel Ritchie, se puso a hablar de sus hijos, Moroccan y Monroe, durante su espectáculo a la vez que se proyectaban imágenes de ellos en las pantallas.

El público asistente pensaba que se trataba del típico momento “orgullo de hijos” por el que casi todos los artistas pasan en algún momento, pero la sorpresa llegó cuando Carey llamó a sus pequeños para que subieran a hacerle los coros de Always Be My Baby, uno de sus mayores éxitos.

Al pequeño Moroccan no se le vio demasiado cómodo siendo el centro de atención, pero a su hermana Monroe lo de seguir los pasos de su madre podría ser una opción viendo que no le costó demasiado agarrar el micrófono de Mariah y arrancarse a cantar como si en lugar de estar frente a miles de personas simplemente estuviera en casa jugando con su madre.

En cualquier caso, bravo por ambas. Son muchas las estrellas de la música que, cegadas por el amor maternal, han hecho lo mismo que Mariah, pero también muy pocas las pobres criaturas que han salido ilesas de semejante trago.