Vargas Llosa e Isabel Preysler, un romance con luces y sombras

Mientras ellos protagonizan portadas en prensa rosa, los hijos de uno y de otro se posicionan ante su nueva realidad.

La idea de Álvaro, Gonzalo y Morgana era que la ruptura de sus padres pasara lo más desapercibida posible. “Les rogamos respetar nuestra privacidad”, versaba el comunicado emitido por los tres hermanos junto con su madre, Patricia Llosa Urquidi, tras conocerse que su padre, Mario Vargas Llosa, había iniciado una relación con Isabel Preysler. Lo que la familia no sabía, es que cuando la “reina” del papel couché está involucrada en el escándalo es prácticamente imposible que la prensa se quede al margen.

“Lamento profundamente ese exhibicionismo innecesario, podría haberse manejado con cierta discreción, tacto y sensibilidad humana. Pero supongo que en este caso, son los fuertes intereses económicos los que han prevalecido”. Ésas eran las palabras de Gonzalo al sucumbir a la presión mediática, hace unos días y un poco a regañadientes, concediendo una entrevista al diario español ABC.

La última vez que Gonzalo habló con su padre, con quien presume haber tenido siempre una excelente relación, fue el pasado cuatro de junio, unos días después de haber celebrado con sus hermanos y sus padres, en Nueva York, las bodas de oro de estos últimos.

“Espero que en un futuro se pueda retomar esa dinámica. Supongo que en gran parte dependerá del respeto –o falta de respeto- con el que mi padre trate a mi madre”. Como todo hijo fiel, Gonzalo defiende a su madre contra el vendaval mediático y asegura que Patricia saldrá de esta situación con “entereza y dignidad”. Cualidades que caracterizan a una mujer que, según su hijo, “abandonó sus aspiraciones profesionales para poder dedicarse enteramente a mi padre”.

Como en toda polémica que se precie, en cuanto a las opiniones de los afectados que rodean a la nueva pareja estrella de los tabloides, hay para todos los gustos. Así, mientras Gonzalo califica el romance de su padre con la socialité de origen filipino como una “relación que nace de una infidelidad y que ha causado mucho daño”, los hijos de “la Preysler” –así la llama coloquialmente el público español- defienden la historia de amor de su madre con el premio Nobel.

Si Julio José –hijo de Julio Iglesias- se limitó a comentar la felicidad de su madre, al mismo tiempo que su padre se recupera de una operación de espalda, su hermana Tamara –hija de Carlos Falcó- fue mucho más extensa y compartió con la prensa su admiración por el nuevo novio de su madre: “Por supuesto que conozco a Mario, además soy una gran lectora de su obra”.

Atrás quedó ya aquel emotivo momento protagonizado por Mario Vargas Llosa, ante la audiencia de Estocolmo, cuando al recoger su premio Nobel en 2010 dedicó unas tiernas palabras a su esposa: “Ella lo hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas, administra la economía, pone orden en el caos, mantiene a raya a los periodistas y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace las maletas...” Ahora el intelectual desvía su mirada hacia un futuro sin Patricia, probablemente pensando ya en divorcio –faltará ver si su aún esposa está dispuesta a dárselo tan fácilmente- y asesorado por su nueva mano derecha y experta en la materia. Isabel Preysler se ha casado en tres ocasiones. Dos de ellas –con Julio Iglesias y el marqués de Griñón, Carlos Falcó- terminaron en divorcio y de su tercer marido –Miguel Boyer-, enviudó en septiembre del pasado año.

Además, la que llegara a España desde su Manila natal, a sus recién estrenados dieciocho años, ha escrito el prólogo de un libro sobre consejos para superar un divorcio. “Un divorcio elegante o cómo desenamorarse con estilo” fue escrito por la abogada Purificación Pujol hace un par de años y expone, según detalla la socialité en sus dos páginas y media iniciales, “sensatas y prácticas reflexiones con el fin de aportar a los ex y sus circunstancias un factor de alivio”.

En definitiva, Mario Vargas Llosa ha pasado de una vida social “low profile” a capitanear el mundo de la “beautiful people” –así lo etiqueta su hijo-. Fiestas de sociedad, portadas en revistas del corazón y “paparazzis” serán ahora su “pan de cada día”. Sin duda, los ingredientes perfectos para su siguiente “best seller” que, compartiendo la idea de Gonzalo, esperemos escriba con mucho humor.