La vida menos conocida -y glamurosa- de la reina Letizia en México

La esposa de Felipe VI de España vivió en su juventud acá donde, además de hacer una maestría, fue azafata de imagen de una marca de cigarrillos y trabajó en un periódico.

Etiquetas:

La reina Letizia de España acaba de cumplir 44 espléndidos años convertida en una monarca con cada vez más seguridad en sí misma. Parece que poco queda ya de esa periodista espontánea, natural e impulsiva que encandiló a los españoles con su noticiero en la Televisión Pública. El tiempo ha pasado y ahora nos encontramos a una mujer con fuerte personalidad y con las ideas muy claras. Se podría asegurar que el carácter y las inquietudes de Letizia serían distintas si no hubiera estudiado una maestría en México.

Al poco de licenciarse en Madrid, la ahora esposa de Felipe VI, decidió partir hacia el país azteca. Tal y como ella mismo aseguró en un programa de la televisión española Antena 3 llamado Rumbo a México, la joven Letizia hablaba, algo nerviosa y con flequillo, sobre sus expectativas al cruzar el charco. “Yo me llamo Letizia Ortiz Rocasolano y me voy a Guadalajara a hacer el último curso de la maestría de comunicación social. Preguntada sobre por qué se iba a México, la reina aseguró en ese mismo espacio televisivo: “Siempre me ha llamado la atención. Me interesan los procesos de comunicación en el país y cómo influye toda la cultura de Estados Unidos”.

Una vez acá, una resuelta Letizia logró encontrar trabajo en el diario Siglo XXI como periodista del suplemento Tentaciones, en el que en alguna ocasión firmaba con seudónimo ya que su interés por el trabajo era tal que la mayoría de las páginas de la publicación estaban firmadas por ella. Para parecer que había más redactores firmaba con su segundo apellido.

La reina estaba encantada en Guadalajara, aunque a veces le agobiaba la magnitud de la ciudad y hasta llegó a plantearse comprarse una moto para moverse con más rapidez. Pese a su belleza, ella era bastante sencilla, según cuenta Sara Cuéllar, amiga por aquel entonces de la reina y profesional de la Comunicación y las Relaciones Públicas en México: “Era muy bailadora. Le encantaba la salsa”. Su integración mexicana fue muy rápida y enseguida se empapó de la gastronomía y de la cultura local, tequila incluido.

Por aquel entonces la reina poco podía atisbar que tan solo unos años después se casaría y que se convertiría en primera dama de su país. El divorcio de sus padres le hizo estar recelosa al matrimonio, aunque finalmente se casaría en 1998 con su profesor de Literatura. La pareja solo duró un año.

Promotora de una marca de tabaco
Como chica independiente que era, Letizia agudizó el ingenio para sacarse un dinero. Así que gracias a unas fotos que el Daily Mail hizo públicas en 2014 se pudo ver a la ahora royal vendiendo tabaco en México para “llegar a fin de mes”. En las imágenes se la ve vestida con el uniforme de la marca de cigarrillos Boots (jeans, camisa blanca y pañuelo rojo al cuello) informando a varias personas sobre las cajetillas de tabaco. La salida a la luz de estas instantáneas no alteró ni un ápice la popularidad de Doña Letizia que siempre ha sabido afrontar con transparencia su pasado, tanto el mexicano como el español.

Transparente fue la Casa Real al explicar que la prometida del príncipe Felipe era divorciada, que sus padres estaban separados y que su abuelo era taxista.

Su episodio más doloroso
Igual de transparentes fue uno de los días más amargos de la princesa: la muerte de su hermana menor, Erika Ortiz. La pequeña de la familia Ortiz Rocasolano murió a los 31 años en 2007. Padecía problemas de estrés y ansiedad, motivos por los que se había ausentado de su trabajo para descansar. Pese a que la Casa Real no explicó las circunstancias del fallecimiento, fue una de las pocas veces en que se vio a Letizia totalmente destrozada, algo que preocupó pues se encontraba en avanzado estado de gestación de su segunda hija, la Infanta Sofía. Pese a su dolor, la entonces Princesa de Asturias quiso tener unas palabras de agradecimiento y en un gesto fuera de protocolo se dirigió a los periodistas para decir con la voz entrecortada: “Gracias a todas las personas que se han sentido apenadas por la muerte de mi hermana pequeña”.

Pese a que las informaciones sobre Letizia han sido siempre claras, algunos rumores sobre su estancia mexicana siguen circulando como que mantuvo una supuesta relación con su jefe o que posó desnuda para el pintor cubano Waldo Saavedra. Al cabo del tiempo esa pintura apareció en el disco Sueños Líquidos de Maná. En el álbum de Maná se veía un cuerpo desnudo. Se dijo que Letizia solo fue modelo de rostro y que el cuerpo lo imaginó Saavedra.

Más notas:
Kate Middleton y Letizia de España, las reinas del reciclaje
Las tiaras más espectaculares de la realeza