Lalla Salma de Marruecos, la reina ‘chic’ de África

La esposa de Mohamed VI tiene una imagen arrolladora y fue la primera princesa marroquí en tener actos públicos.

Su espectacular melena rizada pelirroja y su sonrisa son sus mejores cartas de presentación. Lalla Salma de Marruecos es una princesa pionera en el Magreb, es un soplo de aire fresco en la dinastía alauí y un derroche de glamour en las actuales monarquías, cada vez más cuestionadas.

Esta mujer de 38 años ha ido introduciendo una revolución silenciosa en pos de la visibilidad femenina en el norte de África y sus deslumbrantes apariciones públicas la han convertido en todo un icono que causa fascinación en Europa y América.

A diferencia de otras princesas enigmáticas de ‘Las mil y una noches’, Lalla Salma no tiene un origen bereber ni rural. Ella nació en Fez, en el seno de una familia de clase acomodada. Su padre era profesor y su madre murió cuando Salma era una niña. En una sociedad donde la mujer aún está en un segundo plano el padre de la princesa apostó fuerte por su hija. En lugar de dejarla en casa la dejó estudiar una carrera muy masculina: Ingeniería Informática con unas calificaciones excelentes.

Fue en esa época, finales de la década de los 90, cuando Salma conoció al entonces príncipe de Marruecos Mohamed VI. El heredero se quedó prendado de una mujer que pese a ser fiel a las tradiciones no vivía anclada en el pasado y que era distinta, no ya solo por su físico, sino por su mente aperturista a muchas de las mujeres de las que se había rodeado.

Esta joven pareja rompió muchos hitos en la hermética sociedad marroquí. En 2001 Mohamed arriesgó y ganó cuando anunció su relación con Salma y permitió que se difundiesen fotos de su futura esposa.

Algo tendría esta mujer de cabellos de fuego para que Mohamed VI decidiera romper una tradición de siglos y eliminar su harén.

Sin velo y con el pelo suelto
Desde su matrimonio Salma se convirtió en Lalla (princesa) Salma y su imagen empezó a ser conocida tanto dentro como fuera de su país. La prensa se quedaba atónita ante esta mujer joven, que aparecía sin velo y con el pelo suelto, portando fascinantes vestidos y caftanes típicos de su tierra, pero alternando con alta costura y complementos de Dior o Chanel y con un chic increíble. Una imponente imagen que era el complemento perfecto para una mujer preparadísima que domina varios idiomas y con muchísima simpatía. De esta puesta en escena se encarga una legión de estilistas que han hecho que la princesa sea un ejemplo de modernidad y sofisticación, una it girl para el mundo árabe.

Como mujer de su tiempo, Lalla Salma también se ha volcado con la educación de sus dos hijos y se muestra cariñosa y cercana en imágenes familiares idílicas en las que el propio rey también participa activamente de la vida hogareña, mostrándose como una pareja moderna.

Implicada en la lucha contra el cáncer
Desde que se casó Lalla Salma se ha volcado en la asociación (que lleva su nombre) de lucha contra el cáncer. De esta manera, se ha subido al carro de otras consortes de monarquías musulmanas, véase Rania o la jequesa de Qatar, que usan su influencia y fuerte presencia mediática para dar a conocer los problemas de la infancia y las mujeres en sus países.

Solo que en su caso ella es pionera. Ninguna otra consorte real había tenido agenda oficial ni presencia en actos públicos.

Sin embargo, acabar con siglos y siglos de hermetismo no siempre es fácil y por esos los cambios en la monarquía alauí van despacio, pero seguros.

Pese a las ansias de transparencia, hace años no fue bien visto que trascendieran a la prensa local sus aficiones. Así, por ejemplo, a la princesa del cabello cobrizo le gusta el tahine de zanahorias, andar descalza por el palacio o hacer comidas con la gente que trabaja ahí. Sin embargo, no todo es apertura y felicidad, ya que en cierta ocasión, Salma recibió una reprimenda de la Corona por desvelar demasiada información privada.

Lo que está claro es que Lalla Salma, la princesa del desierto, seguirá dando mucho de qué hablar. Una mujer que de no haberse enamorado de un heredero ahora sería una de las directoras generales de alguna de las mejores empresas del mundo de informática.