Mafalda de Bulgaria, la más ‘cool’ de las princesas

La hija de Kyril de Bulgaria y Rosario Nadal estudia para hacer realidad su sueño: dedicarse a la música.

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En un mundo en que abundan las princesas plebeyas es normal que las princesas por las que corre sangre azul desde la cuna quieran ser plebeyas. Algo así le ha pasado a Mafalda Cecilia Sajonia-Coburgo, hija de Kyril de Bulgaria y la española Rosario Nadal que quiere abrirse camino en el difícil mundo de la música por sí misma y sin la influencia de sus ilustres apellidos.

Pocas jóvenes de la realeza son tan inspiradoras, elegantes, hipnóticas e inteligentes como esta joven de 21 años hija de una de las parejas más atractivas y envidiadas del panorama regio. Mafalda es tan cool que aunque es princesa de Bulgaria nació en la cosmopolita Londres donde se trasladaron sus padres, divorciados desde hace algunos años, tras su boda en la isla española de Mallorca.

A diferencia de su hermana, la princesa Olympia Sajonia, o de otras hijas de príncipes sin reino (véase la otra Olympia, hija de Pablo de Grecia y Marie- Chantal Miller) a Mafalda no le atraen para nada las pasarelas ni los talleres de alta costura (y eso que su madre fue musa de Valentino) lo suyo va, más bien, por convertirse en la princesa de las listas Billboard.

Nacida para cantar
Desde pequeña, a Mafalda siempre le ha gustado la música, afición que sus padres fomentaron y apoyaron con clases de canto y piano. A medida que la joven fue creciendo empezó a componer canciones y su afición fue a más. Una vez acabado el colegio, lo propio es que Mafalda hubiese cursado la carrera de Economía, pero ella, quizá por el ejemplo de su madre –convertida en una prestigiosa asesora de arte– decidió presentarse en 2012 a las pruebas de la prestigiosa universidad de Berklee, situada en Boston, la más importante del mundo en cuanto a estudios musicales y por la que han pasado artistas como Quincy Jones, Diana Krall o Juan Luis Guerra, entre otros.

Las pruebas no fueron fáciles, pero la tenaz Mafalda Cecilia, demostró en su audición que además de componer, es capaz de tocar el piano y cantar. Al jurado le conquistó con su voz rasgada y melancólica llena de personalidad, esa personalidad que derrocha también a la hora de vestir con un estilo depurado, sencillo y de estudiado descuido, muy en la línea del de su estilosa madre.

Con mucho esfuerzo y una audición más que notable Mafalda logró que la universidad la admitiera dejando su Londres natal y trasladándose a vivir a Massachusetts. Allí vive centrada en sus estudios y en componer. Es frecuente ver su día a día, casi siempre en salas de grabación, en su cuenta de Instagram. Hasta el momento la joven tiene ya tres singles compuestos e interpretados por ella misma: Run, Giving Up y Don’t Let Go.

Novio de origen libanés
Aunque está lejos de su casa, su adaptación en Norteamérica ha sido muy buena gracias, en gran medida, a que su novio, Marc Abousleiman, estudia medicina en otro elitista centro: la Universidad de Harvard, situada también en Boston. Marc, nacido en Londres pero de orígenes libanés, está ya muy integrado en la familia de Mafalda y es común que pasen juntos los veranos en Mallorca con el príncipe de Preslav.

La nieta mayor del rey Simeón también ha mostrado su solidaridad a través de las redes cuando un grupo de alumnos protestó cuando su universidad interrumpió sus audiciones en África. Mafalda colgó en su perfil de Facebook una foto con el lema de aquella protesta: No Africa, no Groove reivindicando la igualdad de acceso a todos los aspirantes a la universidad de Berklee.

Mientras tanto, Mafalda sigue con sus estudios musicales muy alejada del foco mediático, aunque, si su carrera sigue como hasta ahora, pronto se convertirá en objetivo de todos los flashes. Talento y tesón no le faltan a la joven princesa.

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