Kate Middleton, tras los pasos de Lady Di... otra vez

La duquesa de Cambridge apostó por la tiara favorita de su fallecida suegra para una recepción diplomática en Buckingham.

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Aunque nunca ha sido muy de tiaras, tan solo las ha llevado en tres ocasiones durante cuatro años, la cena con el cuerpo diplomático en el Palacio de Buckingham fue motivo suficiente para que Kate Middleton luciera una. Precisamente es en esa recepción donde la Familia Real inglesa tira la casa para mostrarse en todo su esplendor, por lo que la esposa de Guillermo de Inglaterra decidió, por fin, desempolvar la tiara Cambridge Lover’s Knot, la preferida de Lady Di, para presentarse delante de los más de 1,500 diplomáticos provenientes de 130 países.

Dando un paso más en su afán de mimetización con la madre de su esposo, a Kate no le importó repetir un modelo de Alexander McQueen que ya lució en un evento en 2013. Se trata de un vestido de encaje con escote ondulado casi idéntico al que lució Lady Di en 1985 en la cena de la embajada británica en Washington.

La tiara que fue un regalo de la reina Isabel II a Lady Di con motivo de su boda con el príncipe Carlos, contiene 14 perlas peregrinas y fue diseñada en 1913 por la joyería Garrard para la reina Mary, la abuela de la actual Reina de Inglaterra. A pesar de heredarla, la madre del príncipe Carlos jamás la usó. Para Diana, se convirtió en una pieza icónica llegándola a lucir incluso en la ya mítica sesión de fotos que le hizo Mario Testino.

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Aunque Kate ha sabido escoger el momento justo para “coronarse”, lo que no se sabe todavía es si la Cambridge Lover’s Knot, que además coincide con su título de duquesa de Cambridge, ya ha pasado a sus manos o simplemente se la puso a modo de préstamo y hoy vuelve a estar en el joyero del Palacio de Buckingham. Cosa que no ocurre con su anillo de pedida –compuesto por una ristra de diamante y un espectacular zafiro- que fue el de Diana de Gales, heredado por su hijo Guillermo y que Kate luce diariamente con orgullo.

Y es que cada día que pasa la duquesa de Cambridge tiene más puntos para convertirse en la nueva “Princesa del Pueblo” y no duda en dar pruebas suficientes para que el resto del mundo la vea como su digna sucesora. Así por ejemplo llamó la atención cuando nació el príncipe George y salió de la clínica con un vestido azul con lunares blancos muy similar al que lució Diana en el mismo momento cuando dio a luz a su hijo Guillermo; o el hecho de que en el bautizo de la princesa Charlotte vistiera a su hijo George igual que iba su padre en el bautizo de su hermano Harry.

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A todo esto hay que añadir que, al igual que le pasara a Lady Di, después de unos años “encorsetadas” en la moda principesca, Kate ha decidido soltarse la melena y apostar por unos estilismos más sugerentes y sexies. Así si Diana de Gales sorprendió a todos en la fiesta de Vanity Fair en Londres en 1994, con un vestido negro que dejaba al descubierto sus hombros y parte de su escote, la duquesa de Cambridge ha aparecido cinco meses después de dar a luz a Charlotte con un vestido ceñido en rojo de Dolce & Gabbana, y días después con un modelo transparente y espalda al descubierto en el estreno de Spectre.

Aunque en el caso de Lady Di el detonante para ese cambio de rumbo en cuestión de estilismo fue que su marido confesara en televisión su infidelidad con Camilla Parker Bowles –de hecho dicho modelo ya es conocido como el vestido de la venganza–, en el caso de Kate ha sido su apuesta por la estilista Pandora Delevingne, madre de la modelo, Cara, quien le ha dado un toque más sugerente a su armario, mostrando una princesa con un look actual, fresco y sexy más acorde a su edad. Ahora solo nos falta verla bailar con algún actor famoso en una cena de gala, tal y como hiciera Diana con John Travolta.