Kate Middleton usa una de las tiaras favoritas de la princesa Diana para un ostentoso banquete de Estado

La duquesa de Cambridge eligió a Marchesa para el preeminente evento.

Hay eventos reales y hay eventos reales. Y, oh, sí, hace unos días tuvo lugar uno de los segundos, con la apertura del palacio de Buckingham por parte de la familia real británica para un banquete de Estado. Esto significa que todo el mundo se puso su uniforme y se presentó en el campo, incluyendo a la reina Isabel y el príncipe Philip, el príncipe William y la duquesa de Cambridge, el príncipe Harry, el príncipe Carlos y Camilla (se cree que será el último banquete de Estado del Philip. Imaginen saber que éste será el último después de décadas y décadas de asistir a este tipo de eventos).

Lo que más llamó la atención —como era de esperarse— es lo que Kate eligió llevar en la cabeza: la tiara de diamantes y perlas Cambridge Lover’s Knot [tiara del Nudo de los amantes de Cambridge], que fue un regalo de bodas de la princesa Diana y es conocida por ser una de sus piezas favoritas. (Kate la llevó por primera vez en un banquete de Estado el año pasado.) Kate decidió acudir a un diseñador que no se encuentra entre sus más recurrentes, y escogió un traje rosa de Marchesa. El corte es, como inmediatamente señalaron muchos comentaristas, un poco más risqué que las selecciones usuales de la duquesa, quien lo acompañó con un dramático collar, préstamo de la reina).

Más de mil personas de 130 países distintos asistieron al banquete, en el marco de la visita de tres días al país del rey Felipe VI y la reina Letizia. (La última vez que un rey español visitó el Reino Unido fue hace 31 años, y este viaje es visto como un importante signo del vínculo entre las dos naciones.)

El cuarteto de cuerdas del banquete —el evento más importante que el Palacio de Buckingham organiza cada año— incluyó algunas piezas modernas en su repertorio, incluyendo Viva La Vida, de Coldplay, y Skyfall, de Adele, que suponemos se deben a la primera asistencia de Harry al banquete de Estado en su papel oficial.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.