Escuela pública y múltiples idiomas: así se educan las futuras reinas europeas

La educación de las herederas europeas trata de asemejarse en lo posible a la de cualquier niña de clase media.

Leonor, Amalia, Isabel e Ingrid-Alexandra tienen más o menos la misma edad, acuden a jugar a las casas de sus compañeros de colegio y, cuando no están haciendo la tarea, juegan con sus mascotas o se entretienen cocinando, manejando la computadora, leyendo o dibujando. Sólo hay una cosa en la que no son como otras niñas de su tiempo: no escogerán su profesión, porque tienen que ocupar un trono. Pero todas son educadas con la idea de que “su infancia sea lo más normal posible”. Ellas no lo saben todavía, pero sí sus progenitores: para ser rey en la actualidad es esencial que aprendan a ser como todo el mundo. Estos son los ingredientes de su plan educativo hasta el momento.

Catalina Amalia de los Países Bajos (la haya, 2003, Princesa de Orange-Nassau)
Fue la primera en acceder al club de las futuras reinas de Europa al abdicar su abuela, Beatriz de Holanda, en su padre, el Rey Guillermo, el 30 de abril de 2013. Dentro de pocas semanas –el lunes 24 de agosto– termina sus vacaciones y empieza la secundaria en el Instituto Cristiano de Soghvliet, en La Haya, un centro protestante público donde la religión es obligatoria, aunque también da cabida al estudio de otros credos.

Se encuentra a una decena de kilómetros del palacio de Eikenshorst, donde vive la familia real, de modo que la princesa podrá acudir en bicicleta –seguida por sus guardaespaldas evidentemente—, algo habitual en Holanda. El Soghvliet, fundado en 1908, tiene unos 650 alumnos y figura en la lista de los 10 mejores del país: por sus aulas han pasado el alcalde de La Haya, Jozias van Aartsen, varios ministros o su tía la Princesa Laurentien, esposa del hermano menor de Guillermo, Constantino.

Amalia podrá estudiar chino, si lo desea, y deberá aprender latín o griego, además de alemán, inglés y francés, y tras superar un examen de revalidación podrá acceder a la Universidad. La princesa habla además español con fluidez. En el comunicado en el que se anuncia la elección de centro, se especifica que este periodo de formación pertenece a su “vida privada”.

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La Princesa Isabel de Bélgica (Bruselas, 2001, Duquesa de Brabante)
Se convirtió en heredera al trono pocos meses después de Amalia de Orange, en julio de 2013, al abdicar su abuelo, Alberto II. Será la primera reina soberana de los belgas cuando suceda a su padre, el Rey Felipe, y la primera bilingüe en flamenco y francés. En la elección de colegio de la princesa pesó sobre todo la lengua: desde los tres años, estudia en el centro jesuita de Sint-Jan-Berchmanscollege, una institución católica subvencionada de Bruselas, de lengua flamenca, una de las tres oficiales junto al francés y el alemán. Es la primera heredera belga que se está educando en flamenco, un símbolo político de gran importancia. Su niñera y su profesora de ballet también son de origen flamenco. Además, estudia inglés. Este año empezará su cuarto año de secundaria, lo que en Bélgica llaman “las humanidades”.

El pasado mayo inauguró su agenda oficial bautizando un barco de la Marina real en la base naval de Zeebrugge (Brujas). También pronunció su primer discurso en las tres lenguas oficiales el pasado otoño, en uno de los homenajes a los caídos de la Primera Guerra Mundial. Ya participó en su primer acto oficial antes de cumplir los diez años: inauguró una planta pediátrica con su nombre en un hospital de Gante, donde recibió un ramo de flores y pronunció unas palabras. Su presencia oficial es la más activa entre las herederas, a pesar de que en diciembre de 2013 sufrió una amenaza de secuestro.

Leonor de Borbón (Madrid, 2005, Princesa de Asturias)
Es la más joven de las herederas reales europeas y cuando acceda al trono, será la primera mujer jefe de Estado en España desde su antepasada la Isabel II (1833-1868). Sólo ha habido otras dos reinas antes: Isabel la Católica y Juana la Loca.

Es además la Princesa más protegida por sus padres y la única que se ha educado desde bebé en instituciones privadas: primero en la escuela infantil de El Pardo, subvencionada por la Comunidad de Madrid, donde acudían los hijos de los miembros de la Guardia Real y de trabajadores del Palacio de La Zarzuela; y, desde los tres años, en el colegio Santa María de los Rosales, situado en Aravaca, al que acuden hijos de profesionales y de familias de la aristocracia, y en el que se educó su padre, el Rey Felipe.

Mixto y laico, aunque de orientación católica, Los Rosales, fundado en 1952 por varios miembros de la nobleza, está regentado hoy por la Fundación Paidea, presidida por el Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, y de la que es presidente de honor el Rey. En septiembre, la princesa Leonor iniciará cuarto de Primaria.

Leonor es casi bilingüe en inglés –recibe clases de refuerzo en casa, donde además estudia gallego y catalán, historia de España y de los Borbones— y acude a clases de chino mandarín dos veces por semana. En el futuro podrá estudiar también francés o alemán. En el colegio, tiene asignaturas como dicción y oratoria, y trabaja con sus compañeros en la huerta ecológica. También recibe clases de ballet.

Ingrid Alexandra de Noruega (Oslo, 2004)
Tiene ya su propia entrada en la página de la casa real noruega, aunque todavía no se haya convertido en heredera real, puesto que su padre, el Príncipe Haakon, no ha accedido al trono. Con nueve años ya dio su primera entrevista, en un programa navideño del canal público NRK. “Lo peor de ser princesa es tener que posar para las fotos”, confesó. Cuenta también con una pequeña agenda, en la que figuran dos actos oficiales: saludar a los noruegos desde el balcón de palacio el 17 de mayo, Día Nacional de Noruega, mientras preside el tradicional desfile infantil, y participar en las pruebas de salto de esquí de Holmenkollen. Ha acudido a varias galas benéficas con su madre, la Princesa Mette-Marit, y fue dama de honor, junto a Amalia de Holanda y Christian de Dinamarca, en la boda de Victoria de Suecia, madrina de bautismo de los tres.

También se educa en la escuela pública: con dos años, asistió a un centro infantil de Asker, cercano al palacio de Skaugum, a las afueras de Oslo, donde reside con sus padres; y en agosto de 2010 comenzó la primaria en la escuela Janslokka, el centro local más cercano a su casa, con apenas un centenar de alumnos. Esto marcó una diferencia con las últimas generaciones de la familia real, que han acudido a escuelas públicas, pero escogiendo siempre centros de prestigio en Oslo. Va caminando a la escuela junto con su hermano pequeño, Sverre Magnus, invita a sus compañeros a merendar y canta en el coro local. A los 15 años empezará el Instituto. En su tiempo libre, dibuja, lee, toca el piano y juega con sus perros Milly Kakao y Muffins.

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