Toño Berumen, de manager a fanático religioso

El creador de los grupos pop más famosos de los 90 ahora dirige la réplica de la Capilla Sixtina en la Ciudad de México.

Ese hombre de frente amplia y gesto endurecido que estaba siempre detrás de cada figura pop de éxito —efímero o duradero— de los años 90 ahora emprende una nueva obra maestra, esta no incluye playback y coreografías, sino la réplica de una de las obras de arte más famosas en la historia de la humanidad, la Capilla Sixtina, que ahora tendrá (gracias a él) su versión mexicana en pleno corazón del ex Distrito Federal.

A unos metros frente al Monumento a la Revolución se yergue una estructura metálica, esta pretende dar forma a una ermita en cuyo interior se verá una réplica de esa mítica bóveda de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, donde los principales atractivos son Génesis y El juicio final, dos frescos que representan el esplendor de Miguel Ángel pero ahora plasmados en fotografías. Según han anunciado las autoridades de la ciudad, el 8 de junio será cuando este montaje quede listo para deleite del público.

El cerebro que ha maquilado esta idea y ha reunido esos 45 millones de pesos que se necesitaron para edificar dicha reproducción es Antonio Berumen, un hombre que se hiciera famosos por trabajar con Laureano Brizuela, Pedro Fernández, Lucero, y ser el creador y manager de cantantes y grupos como Mercurio, Magneto, Kairo, Fey, Tierra Cero, entre otros. Controversial por su mano dura y acusado por algunos de esos ídolos pop por abusar de sus cobros.

Amor papal
Durante los 90, cada grupo que él dirigía vendía discos a placer, lograba abarrotar los conciertos y hacía enloquecer a las niñas y adolescentes de aquella época. Entre los beneficios que tenía los cantantes, era tener una visita privada con el Papa en turno; desde entonces, ese tipo de gestos dejaban ver la afición que tenía Berumen por la religión católica y su cercanía con la Iglesia y el Vaticano.

Según explica el columnista Juan Carlos Cuellar en el diario Excélsior, Antonio Berumen fue uno de los principales eslabones para que se concretara la visita del Papa Benedicto VXI a México, añade que también estuvo en la organización de las visitas de Juan Pablo II a nuestro país: “A la par de sus inquietudes artísticas, Berumen se involucró con la religión y, después de muchos años de preparación, ha colaborado activamente con la Iglesia católica, muy cerca del Arzobispado y de la Nunciatura en nuestro país”.

Sus vínculos con la Iglesia así como con Televisa se han trasladado además al gobierno federal. En 2014, el exmanager viajó al Vaticano invitado por la primera dama de México Angélica Rivera, formó parte de ese controversial grupo de 15 familiares y amigos que la acompañaron.

Es así que en un solo personaje se combinan esas dos facetas: el hombre diestro en el espectáculo y el religioso, cuya afición se rumora se ha trasladado a “exmilitates” de sus proyectos pop como Eduardo Verástegui (exKairo) y Flavio César (que abandonaron el canto y la actuación por dedicarse a la religión).

Ahora, la más reciente obra e Berumen será exhibida del 8 al 30 de junio en la Ciudad de México, y partirá después a cada una de las capitales de los estados de la república, se espera que esta Capilla Sixtina quitapón sea visitada por unos 52 millones de personas, algo que pretende sea igual o más masivo que esos tours de sus boybands de hace 20 años.