Radiohead, del odio al amor en México

Con dos presentaciones sold out en la ciudad capital, recordamos cómo la relación de esta banda británica con nuestro país no siempre fue tan exitosa.

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Radiohead parece ser la banda del “borrón y cuenta nueva”. Este año sorprendió al dejar en blanco sus redes sociales y su sitio web. Se creyó que era su despedida, pero con ello vino el estreno de un disco, el noveno: A Moon Shaped Pool (2016). Llegó después de cuatro años, resultó refrescante y las críticas favorecieron más que al indigesto predecesor, The King of Limbs (2011), un álbum que resultó incomprendido luego del deslumbrante In Rainbows (2005).

El quinteto británico es ya historia viviente, su trayectoria rebasa los 31 años y aunque los han atravesado proyectos solistas, sus integrantes siempre vuelven a esa casa llamada Radiohead para revigorizarse y componer temas a veces deprimentes, otras rompecorazones y unas más un tanto oscuros. Es su esencia. Llevan entre las letras de su nombre el reconocimiento de ser los mejores del Reino Unido solo después de The Beatles y The Rolling Stones —habrá quien reniegue porque antes que ellos podrían estar Queen, Pink Floyd, The Doors, The Who o Led Zeppelin—, pero así lo aseguran medios especializados.

Con México también han tenido sus altibajos, aunque en los conciertos del 3 y 4 de octubre no hay ya entradas disponibles, su popularidad aquí no siempre fue así de intensa.
 

En 1992, Radiohead dio a conocer ‘Creep’, tal vez su hit más popular, pero que en su lanzamiento fue rebajado a fracaso comercial. La banda británica visitó por primera vez nuestro país en 1994, cuando esa canción era su único eco. De ahí que llegara con aplomo a cubrir ocho fechas en una gira que terminó de forma fatídica. La presentación menos afortunada fue la del 20 de octubre en “El trastorno”, un antro de moda en Ojo de Agua, Estado de México. Es ahí donde el vocalista Tom Yorke estalló en furia, pues el público solo aclamaba: “But I’m a creep, I’m a weirdo”. Yorke la detestaba, y se los dijo: “¿Por qué quieren escucharla si habla de perdedores?”. Esa noche nada salió bien. Ni si quiera ir al baño, donde Yorke entró y se encontró con que alguien había dejado un residuo nada grato que le hizo rabiar hasta patear el inodoro y lastimarse el pie, relató en entrevista para El Universal Benjamín Rodríguez, director de Kaimán Entretenimiento, empresa que promovió a Radiohead esa vez en México.

Tanto por esa experiencia como por problemas entre disqueras, no regresarían a México… O eso creímos muchos.

En 2009 dejaron atrás esa historia y comenzaron de nuevo. Volvieron a México con In Rainbows, parecía un milagro. En ese entonces dejaron repletos dos Foro Sol. El último tuvo complacencias, cerraron con ‘Creep’, un tema desterrado de su set list, pero que irónicamente tocaron sin que se lo pidieran a gritos como en el 94. Y repitió la historia en 2011, porque México es un país que no solo asegura llenos totales, sino gritos y efervescencia del público.

En 2016, sin rencores, con el perdón más que otorgado, Radiohead está de nueva cuenta para dar dos conciertos que se vendieron en cuestión de minutos; esta banda británica asiste de fiesta porque estrena el reluciente y blanco A Moon Shaped Pool, una bandera de paz con la que empiezan una nueva historia.