Quizá no lo sabes, pero quieres pertenecer a la Generación Z

Los nacidos entre 1994 y 2010 no repetirán nuestros errores. Esto es lo que han aprendido (a no hacer) de nosotros.

En este momento son adolescentes y representan más de un cuarto de la población mundial. Quizá le parezcan insignificantes jovencitos pero las grandes consultoras ya los ha identificado como la generación que cambiará el mundo. También los ha “bautizado” como generación Z y, teniendo en cuenta que tras esa letra no hay ninguna otra, su influencia sugiere redoble final o, al menos, atención a la escena.

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Si nos ponemos cínicos, los “Gen Z” parecen sacados de un laboratorio de seguidores Eckhart Tolle. Pero si indagamos con atención entre sus características, encontraremos motivos para querer ser uno de ellos. Porque la etiqueta no será buena pero hay que admitir que:


1. Son jóvenes
La primera y más evidente razón por la que quieres pertenecer a esa generación tiene que ver con pieles tersas y ausencia de dolores lumbares. ¿Cómo padecerlos si han nacido entre 1994 y 2010?

2. Son muy listos
Más que sus hermanos mayores y sus padres. Tanto, que ellos no se fían de las marcas, ni de los gobiernos… ni de las gangas. Los trucos de marketing no funcionan con los Z y eso los convierte en menos consumistas, más exigentes y poseedores de un gran talento para hallar, a través de la tecnología, la mejor opción ante cualquier dilema.

3. Detestan los centros comerciales
Según la encuesta Piper Jaffray, las grandes superficies ya han empezado a notar cómo se las gasta la Generación Z, y el promedio de visitas de los adolescentes estadounidenses ha caído de 38 a 29 veces al año en tiempo récord. A la generación Z, esos parques del consumo les aburren casi tanto como a usted ahora lo cual apuntala el punto anterior.

4. No estarán ansiosos ni molestos
Igual que son capaces de comprobar en sus aplicaciones si existe una oferta mejor que la que tienen delante, también se les atribuye un enorme sentido crítico. Sin embargo, saben conseguir que su malestar evolucione y lo sustituyen por planteamientos prácticos y concretos. Sólo el 6% tiene miedo de su futuro, según el último Cassandra Report que los ha investigado.

5. No van a tener jefes
El pragmatismo del que hablábamos en el punto anterior proviene de haber crecido en medio de una depresión económica global y se traduce en que dos tercios de los jóvenes encuestados están decididos a fundar su propia empresa. Muchos ya lo han hecho y esos angelitos que ahora duermen en tu casa familiar están ideando cómo ganarse la vida en Youtube.

6. No tienen apego material
Requisito indispensable de cualquier emprendedor que sepa lo que le espera, su desdén hacia lo material los arma contra la frustración. Siempre, eso sí, que tengan una buena conexión a internet y sus dispositivos a mano. Antes de que proteste y subraye que los teléfonos y las tabletas son cosas materiales le recordamos que dicen los expertos que, para ellos, estos dispositivos son casi, casi algo corpóreo.

 

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