Piero Ferrari: El millonario que está a punto de ser aún más millonario

Con la salida a la Bolsa de la legendaria marca de autos, la fortuna del heredero de Enzo Ferrari ascenderá a los $1300 millones de dólares.

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La marca Ferrari ha sido por años el epítome de lujo, estilo y desempeño y ahora, ocho décadas después de su fundación, convertirá a Piero Ferrari, el único heredero del imperio creado por Enzo Ferrari, en un hombre mucho más rico de lo que ya es, por imposible que parezca.

Esta semana, Ferrari cotizará por vez primera en la Bolsa de Valores, por lo que la fortuna estimada de Piero Ferrari llegará a la nada despreciable cantidad de $1300 millones de dólares (aproximadamente $13 mil millones de pesos), una noticia bastante agradable para alguien que pasó de ser el hijo ilegítimo del legendario fundador de la marca del cavallino rampante al vicepresidente de una de las compañías automovilísticas más reconocidas a nivel mundial.

La historia de Piero Ferrari parecería salida de una novela: Era el hijo ilegítimo de Enzo Ferrari, producto de su largo amorío con Lina Lardi y fue reconocido por él hasta la muerte de Laura, la esposa de Enzo, en 1978.

 Antes de reconocer a Piero, Enzo Ferrari estaba preparando a Dino, su hijo mayor, para que lo sucediera al frente de la compañía, pero murió a los 24 años a causa de distrofia muscular, por lo que se tuvo que apoyar en su segundo vástago para lograr sus objetivos.

En su juventud, Piero quería convertirse en piloto de carreras como su legendario padre, sin embargo, fue el mismo Enzo quien le prohibió dedicarse a tan peligrosa profesión, al grado que instruyó a sus empleados que no le permitieran sentarse en los monoplazas, para que no cayera en la tentación de convertirse en corredor de autos.

En 1970, Piero Lardi Ferrari empezó a trabajar en la fábrica de Ferrari donde se desempeñó supervisando la producción de los modelos de carreras y más adelante, participando en la organización de las mismas.

A partir de 1988 y tras la muerte de Enzo Ferrari, Piero se convirtió en vicepresidente y dueño del 10% de Ferrari, además de ser el presidente de la marca aeronáutica Piaggio Aero Industries y a diferencia de otros dueños de empresas de alto perfil, Piero Ferrari se mantiene alejado de los reflectores, aunque es un activo participante en el negocio familiar.

Entusiasta de las carreras, Piero Ferrari no deja de visitar los pits de la escudería cuando están en competencia y actualmente cumple una función más institucional como el rostro de Ferrari.

A sus setenta años y gracias a la gran fortuna que recibirá gracias a la salida a la bolsa de Ferrari, estamos seguros de que Piero podrá dedicarle tiempo a su otra pasión: los yates de lujo.

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