El corto reinado de Miss Colombia y otros dramas de Miss Universo

Ariadna Gutiérrez vivió la pesadilla de toda concursante de belleza al ser despojada de su corona, pero ella no ha sido la única.

Etiquetas:

El certamen de Miss Universo es un clásico, además de un placer culposo. Con ahora 64 ediciones, el mundo ya no ve la transmisión del programa solo para descubrir a las mujeres más bellas del mundo, sino para ser testigo –en vivo y en directo– de los momentos de risa involuntaria y shock que este certamen suele provocar.

La edición de ayer celebrada en Las Vegas no fue la excepción, pues el triunfo fallido de Miss Colombia sobre Miss Filipinas fue la pesadilla de cualquier concursante y el deleite de todo público. Apenas minutos después de que Steve Harvey anunciara a la colombiana Ariadna Gutiérrez como ganadora del certamen, el conductor tuvo que tomar de nuevo el escenario para corregir su error. "Tengo que disculparme. El segundo lugar es para Colombia. Miss Universo 2015 es Filipinas".

Le siguió el momento más incómodo: Cuando Miss Universo 2014, Paulina Vega, tuvo que acercarse a su compatriota, darle unas sobaditas en la espalda y quitarle la corona para dársela a la verdadera ganadora, Pia Alonzo Wurtzbach. Eso sí, sin perder jamás la sonrisa.


Pero ese no ha sido el único caso de drama y confusión que el certamen nos ha regalado. Recordamos algunos momentos inolvidables.

Más que una cara bonita
El momento en el que se les cuestiona a las participantes sobre un tema o situación es mágico; lleno de gracia, nos dejan con la boca abierta, y no precisamente por la profundidad de sus respuestas, sino por sus trabalenguas (“¿qué dijo?”), por sus ocurrencias o disparates y por contestar algo que nada tenía que ver. La incertidumbre al principio de esta etapa comienza a convertirse en pena ajena conforme algunas de las finalistas sufren en el escenario por preguntas relacionadas con la inequidad de género, el cambio climático o el desempleo. Si algo nos dejó claro Sandra Bullock en Miss Simpatía es apostar a lo seguro. Nadie puede resistirse al deseo mundial por excelencia:“World Peace!”

Parece que en 2012 a Miss Venezuela le dijo su asesor: “Contorsiónate sensual al momento de sacar tu tarjeta” (y así lo hizo), para luego responder sobre promulgar una nueva ley: “Creo que todas las reglas ya están escritas… Lo que debemos hacer es comportarnos de forma correcta. A mí me encanta el surf, y la mejor forma de expresar lo correcto es… esperar la ola”.

 

Porque sin caídas no hay show
Hasta las grandes modelos tropiezan o conocen más cerquita el suelo en las pasarelas de las semanas de la moda; pero las Misses, además de caer (¿cómo olvidar los sentones de Miss Estados Unidos en 2007 y 2008 y Miss Guyana en 2012?), nos demuestran que pueden caminar tan rígidas como un robot o como si estuvieran andando sobre lava, aceite o hielo. Por supuesto que no solo lo logran por el nerviosismo, reciben un claro empujoncito por parte de su vestido o traje típico y las tremendas plataformas que utilizan.


Los disfraces/trajes típicos
Muchas plumas y no, no necesariamente al estilo sexy del Victoria’s Secret Fashion Show. Varias misses hacen tremenda gala y exhibición (cual pavorreales) de la fauna de su país como si ninguna especie de ave estuviera en peligro de extinción. Algunos trajes memorables han sido el de Miss Venezuela en 2012, que parecía una chocolatería ambulante (llevó una caja gigante como sombrero). Ese mismo año, la fiebre de Disney se encargó de que Miss Dinamarca se creyera la Sirenita y Miss Bahamas un pirata de Peter Pan.