Miley Cyrus regresó a la normalidad… O por lo menos eso aparenta

Un análisis de su cambio de chica alocada a una moderada, todo después de trabajar con Woody Allen.

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Cuánto han cambiado las cosas desde 2013 cuando fuimos testigos del sepulcro de Hannah Montana y del inicio de la etapa más irreverente y desenfrenada de la mujer que le diera vida. No hace falta recordar cada una de sus controversiales apariciones, declaraciones y presentaciones en vivo, mucho menos la trillada imagen en la que monta desnuda una gigante bola demoledora y lame un martillo. Después de haber luchado tanto por ser libre y por fin sentirse cómoda con la que decía era su verdadero yo, tres años más tarde el mundo ha quedado otra vez atónito por la nueva Miley Cyrus.


¿Dónde quedó aquella polémica jovencita que fuera la máxima representante del ‘twerking’? ¿Acaso la raptaron al más puro estilo de ‘The Stepford wives’; le han metido un chip y la han reprogramado para encajar de nueva cuenta en la sociedad? La cantante que solía usar extravagantes —y escasos— atuendos se ha ido, o eso nos quiere hacer creer, y mientras más nos muestra su faceta actual, sus actos se tornan como la letra de ‘El reino del revés’ de Chabelo. Aunque el comportamiento es el “esperado”, este resulta como si estuviéramos viendo un capítulo de ‘La dimensión desconocida’ después de que estábamos acostumbrados a sus escándalos.
 

A principios de 2016, la increíble evidencia comenzó a ver la luz. Al mismo tiempo que retomaba de manera oficial su relación amorosa con el pequeño hermano de Thor, Liam Hemsworth, aceptaba convertirse en la nueva coach de la temporada 11 de ‘The voice’. Más adelante dejaría de pasar tiempo con sus lindos cerditos para trabajar con Woody Allen en la serie ‘Crisis in six scenes’, la cual le ha valido la ovación de la crítica. El huracán Miley había perdido fuerza y poco a poco se transformaba en una tormenta tropical con los días contados.


Si prestamos atención a los detalles, lo que para muchos puede ser una notable metamorfosis en realidad se reduce a un makeover: Se ha pulido el diamante Miley. O bien, se le quitaron bajadas estrepitosas a esa montaña rusa. Su peculiar y ocurrente personalidad se mantiene, pero en un nivel mucho más light, sin llegar a los extremos que hacían desesperar o perder la cabeza a más de uno. Si se prefiere, se le puede considerar como una versión reloaded que de forma inteligente se coloca en el punto intermedio de su persona, ¡el famoso equilibrio! Lo vulgar ha quedado atrás para dar paso a una refinada locura.

Las fotografías promocionales del reality musical son una muestra contundente. Su estilo al vestir está a galaxias de lo que una vez fuera su vestuario como presentadora de los VMAs de 2015. Para llamar la atención ya no necesita mostrarse semidesnuda o como si le hubiera caído un carnaval encima.

Ahora solo le basta ser ella con prendas divertidas, como aquel conjunto que usó cuando estuvo como invitada en ‘The tonight show starring Jimmy Fallon’. Tal vez el stylist que fuera responsable de lograr que Lady Gaga luciera decente sea el mismo que ahora está detrás de la intérprete de ‘Party in the U.S.A’. De quien se trate, bravo, misión cumplida.
 

Su cuenta de Instagram ha bajado de tono; de clasificación ‘solo para adultos’ ha pasado a un ‘para toda la familia’ —o casi—. Así como puede verse el gran amor que siente (y siempre ha sentido) por los animales en general, a su amiga Mary Jane (Marijuana) no la va a negar nunca. Algo bastante comprensible al haber declarado en más de una ocasión que la hace feliz.

De la mano ha adoptado una filosofía de vida hippie, esto por apoyar la causa de la fundación Happy Hippie. Entre looks representativos del movimiento, una fijación por las flores y por qué no, tés con mensajes positivos o de reflexión, Miley es ese amor y paz que no se puede juzgar.
 

Si Britney Spears pudo recuperarse de su breakdown y volver de aquel camino de la perdición, no vemos por qué Miley Cyrus no tendría la oportunidad de ‘reivindicarse’ a su manera —una bastante fiel y honesta—. ¿Quién dijo que se necesita entrar a un convento para ello? Querida Miley, contigo no aplica el “nunca cambies”, así que esperamos con ansias tu evolución.