Miguel Bosé ya no vende discos, vende arte

El cantante le dice adiós a algunas piezas que artistas como Andy Warhol y Picasso le obsequiaron años atrás.

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Tal vez fue que sintió “la soga al cuello”, como narra Miguel Bosé en la canción 'Estuve a punto de', pero el cantante se ha visto en la necesidad de subastar algunos de sus preciados bienes. Y no precisamente propiedades, yates o lujosas mancuernillas, sino verdaderas y valiosas obras de arte.

El pasado diciembre, el ídolo español –pero panameño de nacimiento– subastó a través de Christie’s París dos piezas que Andy Warhol le regaló en alguno de sus cumpleaños: ‘Dollar Sign’ y ‘Oxidation Painting’, las cuales recaudaron más de medio millón de euros, según reportó el periódico ABC, y seguramente le cayeron de maravilla al momento de pagar las colegiaturas de sus cuatro hijos –Ivo, Telmo Diego y Tadeo– y la manutención de su departamento en la exclusiva zona residencial Costa del Este, en Panamá. Ahora, Bosé regresará a la odisea de la compra-venta de arte el próximo febrero subastando una colección de porcelanas creadas por Pablo Picasso. El monto estimado a recaudar, según la casa de subastas Christie’s Londres, es de 230 mil euros (más de cuatro millones 500 mil pesos).

El que Miguel Bosé posea estas obras de arte no es nada extraño, considerando que creció rodeado de genios del arte y la literatura, como el novelista Ernest Hemingway o el propio Picasso, quienes eran amigos íntimos de su familia. De hecho, cuando era niño, el hijo de Lucía Bosé y Luis Miguel Dominguín no solo llegó a visitar, sino a plasmar uno que otro pincelazo en el estudio del pintor y escultor originario de Málaga. “Pablo solía dejarme pintar en su estudio. Tuvimos extensas conversaciones. Sobre las cerámicas, yo vi cómo las creaba en su taller”, explicó Bosé en el comunicado de la subasta emitidio por Christie’s.

Su historia con Warhol fue diferente. A principios de los 80 se conocieron en Nueva York y, además de admirarse, se hicieron muy buenos amigos. Warhol no solo le regaló los cuadros ya mencionados, sino que también realizó la portada de uno de sus discos, ‘Made in Spain’ (1983).

Aunque hay quienes podrían señalar que el hecho de subastar tan preciadas y personalizadas obras hace que Bosé parezca un auténtico “bandido” del arte, la realidad es que hay otras piezas que tienen mucho más valor sentimental para él. “Tengo obras muy importantes y otras que lo serán con el paso del tiempo. Y tengo otras piezas que nunca significarán nada para el mercado del arte. Pero en definitiva todas ellas me entusiasman y por esa razón forman parte de mi vida”, reveló.

Si algo queda claro es que paga bien tener cerca a amigos famosos y convertir sus regalos incondicionales en inversiones a largo plazo. Eso sí, hay que esperar a que abandonen este mundo para no correr el riesgo de que tomen la transacción como ofensa. Afortunadamente para Bosé, ni Warhol ni Picasso están en posición de hacerle un reclamo.


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