Mientras tanto Monica Lewinsky...

En el día de elecciones, la ex becaria de la Casa Blanca viajó a Suiza para dar una plática en contra del bullying.

¿Y qué está haciendo Monica Lewinsky en estos momentos? Al parecer la activista iba en serio cuando aseguró no querer ser involucrada en la conversación de los últimos meses y es que el sitio TMZ dio a conocer que fue captada mientras tomaba un avión a Suiza para asistir a una conferencia anti-bullying en una escuela, la cual estaba agendada justo para este martes.

Desde muy temprano en la mañana la columnista de Vanity Fair en su edición estadounidense compartió un mensaje en Twitter que bien podría estar dirigido a todos aquellos que continúan atacándola en un día tan importante como el día de elecciones en Estados Unidos.

"Soy diferente.
Siempre he sido diferente.
Me tomó un timepo pero he aceptado
que soy una magia que no todos pueden entender,
entonces preguntan.
Eso está bien.
Me mantendré en mi camino
siendo mágica y todo eso".

Mónica Lewinsky de hoy 42 años, mantuvo un romance con el presidente de Estados Unidos Bill Clinton cuando ella tenía 22 y él 49.

El escándalo explotó en 1998, después de que el abogado Kenneth Starr elaborara una acusación por perjurio y obstrucción de justicia en contra de Bill Clinton. Esto luego de que Starr recibiera los audios de las conversaciones entre Clinton y Lewinsky, que habían sido grabados por Linda Tripp, secretaria de la Casa Blanca a quien Monica habría confesado el affair.

Monica llegó a la Casa Blanca mientras estudiaba psicología tras obtener una beca para colaborar allí. Después del escándalo se dio a conocer que Mónica y Bill mantuvieron al menos nueve encuentros de tipo sexual.

En su libro "Viviendo la historia", Hillary Clinton habló de lo duró que fue para ella superar este episodio de su matrimonio. "Que me haya mentido fue lo peor, y más cuando todo se volvió público. Nuestra intimidad fue llevada al ojo del mundo. Me costó mucho lidiar con ello. (...) Pero lo perdoné. Me pregunté a mí misma si debía seguir con él. Lo amaba, y lo amo, y seguí con él para brindarle mi apoyo. Lo que mi esposo hizo fue moralmente incorrecto, pero no traicionó a los ciudadanos. Seguir casada con él fue la decisión más difícil de mi vida. Mi candidatura al Senado fue de suma ayuda para la relación. Nos fortaleció y abrió una perspectiva para nosotros dos".