‘Después de Lucía’, Michel Franco llega a Cannes con ‘Chronic’

Entrevistamos al director de cine previo a su participación en Cannes, donde competirá por la Palma de Oro.

Lo primero que uno nota de Michel Franco es su enorme cabellera rizada, enmarañada al igual que las historias que suele presentar en la pantalla grande. Lo segundo, es la seguridad y pasión absoluta con la que habla sobre su trabajo como cineasta.

Este año, la película del director mexicano, ‘Chronic’ (protagonizada por Tim Roth), se encuentra dentro de la selección oficial que compite por la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cine de Cannes y, aunque no será la primera vez que Michel viaje a la Côte d'Azur para presentar un filme suyo, sin duda, las circunstancias son muy distintas a las de su asistencia en 2012, cuando obtuvo el galardón del certamen Un Certain Regard con ‘Después de Lucía’.

Previo a que el director haga maletas y tome rumbo hacia el festival, nos encontramos con él en las instalaciones de la casa productora Lucía Films, para conversar sobre Canes, su nueva película y todo lo que implicó realizarla.

 

Se suma Michel Franco a la lucha por la Palma de Oro

¿Cómo te sientes de regresar a Cannes? ¿Hay nervios?
Sí, siempre que se presenta una película nueva, ya sea en Cannes o incluso cuando presenté en Morelia ‘A los ojos’ por primera vez hace un año, tenía muchísimo nervio. Que sea en Cannes provoca más emoción y más ansiedad por temas paralelos, pero el nervio es el mismo, pensar cómo va a recibir el público tu película.

A nivel profesional, muchas cosas han cambiado desde tu primera asistencia a Cannes en 2012, pero emocionalmente ¿qué es distinto esta vez?
La vez anterior iba muy preocupado porque mi película existiera, porque hay muchas películas que van a Cannes, a cualquiera de la secciones, incluso la Palma de oro, y luego como que no existen. La gente ni se entera de que la película estuvo ahí, no se distribuye, ni llega a ningún lugar, entonces como esa era mi segunda película, y no estaba satisfecho con la vida que ‘Daniel y Ana’ tuvo hasta ese momento, quería que pasaran muchas más cosas con ‘Después de Lucia’ y mis expectativas se superaron, pero el estrés que tenía por hacer que eso pasara ocasionó que disfrutara menos del pre. Ahora no es que vaya sobrado, pero al estar en la competencia por la Palma, tener como protagonista a Tim Roth y a Wild Bunch como agentes de ventas voy un poco más tranquilo en ese sentido. Aunque más presionado, porque ya hay expectativas especificas sobre qué tipo de película hice.

Desde tu perspectiva de cineasta, ¿qué tiene Cannes que no tenga ningún otro festival?
Cannes tiene todo. La Palma de Oro es el premio más importante que un director puede ganar, México nunca lo ha tenido. Además tiene credibilidad y la fuerza que después le da a una película para que se distribuya en muchos países. Cannes es la ventana más grande para el cine no Hollywoodense que hay en el mundo, no hay otro festival con ese potencial para posicionar películas.
 

Y con ustedes, ¡el jurado de Cannes!

Además fue gracias al festival que conociste a Tim Roth, ¿cierto? Él fue el juez de Un Certain Regard en 2012, año que ganaste con ‘Después de Lucía’.
Exacto, Cannes también tiene eso. Hay muchos que dicen que el festival es puro show y alfombra roja, pero 'Chronic' es la prueba perfecta de lo contrario. El paso entre ‘Después de Lucía’ y ‘Chronic’ viene justamente por Cannes, ahí conocí a Tim y nos hicimos muy amigos, cosa que no hubiera pasado en otro entorno.

Yo jamás aspiraba o pensaba hacer películas, ni fuera de México, ni con actores de ese nivel y Cannes lo hizo posible. Afortunadamente, las cosas se alinearon, Tim Roth fue presidente del jurado y la película que dirigió, ‘La zona oscura’, tiene una sensibilidad muy cercana a la mía, él fue quien me dijo “trabajemos juntos”.

Cuando comenzaste a aterrizar Chronic ¿inmediatamente pensaste en él como protagonista?
No, la historia ya estaba muy avanzada, ya había hecho incluso pruebas de vestuario con Carmen Beato, ella iba a ser la actriz aquí en México, y Tim me preguntó, mientras echábamos unos tragos después de la ceremonia de premios de Un Certain Regard, que cuál era mi siguiente película. Le conté la historia, que era una enfermera y que pasaban ciertas cosas, pero que apenas la estaba escribiendo, y él me dijo “si lo cambias para que sea un hombre, yo la hago”. Obviamente me pareció interesante trabajar con él y cuando empecé a imaginar la historia en Estados Unidos, porque tenia que ser ahí al tratarse de un actor anglosajón, hizo sentido y no quité el dedo del renglón.

¿Cómo fue la dinámica entre ustedes?
Antes de mandarle la primera versión del guión nos vimos en su casa para ultimar detalles, yo quería asegurarme de que no iba a invertir mal mi tiempo en una estrella de Hollywood. Eventualmente nos hicimos muy amigos, él es una persona muy sencilla.

El tiempo estándar de respuesta después de que le mandas un guión a un actor para que lo lea es de un par de semanas, y cuando le mandé a Tim la primera versión me marcó a las dos horas de recibir el mail y me dijo “ya lo leí, platiquemos”, él estaba muy, muy interesado.

¿Fue intimidante trabajar con un actor de ese calibre?
Yo ya había trabajado con actores muy, muy talentosos como Hernán Mendoza. De hecho, Tim Roth está obsesionado con el trabajo de Hernán en ‘Después de Lucía’, y yo creo, aunque nunca me lo ha dicho, que hasta lo usó como referencia. Pero claro que te impone más. Sabes que vas a dirigir a Tim Roth y piensas “¡Caray! Después de que ha trabajado con Michael Haneke y Quentin Tarantino, qué le dices”, pero al final sea un actor más o menos importante –y me refiero a importante en fama o que sea una celebridad– le tienes que pedir lo que toca pedirle. Él tenía tantas ganas de hacer la película que estaba dispuesto a colaborar en todo, además me sorprendía en casi cada escena que yo imaginaba de algún modo, pues él superaba mis expectativas.

Chronic fue tu primera película filmada en Estados Unidos. ¿Fue más sencillo filmar ahí que en México?
No, es mucho más difícil, porque los americanos son más cuadrados, quieren hacer todo a su manera, y su manera es la que llevan implementando desde hace muchas generaciones. Afortunadamente, me rodeé de un crew muy bueno, pues casi todos admiraban 'Después de Lucía’, así que estaban dispuestos a adaptarse a mi modo de hacer las cosas. Fue una muy buena experiencia, pero eso no quita que los sindicatos, horarios, precios y todo sea mas complicado que en México.

Yo prefiero, por mucho, filmar aquí (en México). Además es mi país y sé hasta en dónde comer si estoy en medio de una filmación. Allá soy un extranjero, hay menos control. Eso sí, en cuestión de actores es abrumador con lo que te topas en un día cualquiera de casting en Estados Unidos, te llegan unos actores impresionantes. La calidad de los actores es excelente en México también, y no digo que no te puedas sorprender, yo he trabajado con Marimar Vega, Dario Yazbek Bernal, Tessa Ia y Mónica del Carmen, pero en Estados Unidos hay cientos y cientos de actores muy raros y muy talentosos, entonces eso es lo que destaco de la experiencia de haber hecho la película en Estados Unidos.

En varias ocasiones has comentado que haces películas para tratar de entender ciertos fenómenos sociales o individuales. ¿Qué entendiste con Chronic?
Concebí hacer esta película en 2010, cuando mi abuela enfermó y terminó en cama muchos meses antes de morir. La enfermera que la atendió me llamó mucho la atención por su entrega y porque, a pesar de ser una extraña, de pronto conocía a mi abuela mejor que muchos miembros de la familia. Se entendían y había una relación que iba más allá de lo profesional, aunque lo profesional también implica un desgaste tremendo: turnos larguísimos, cambiar pañales, dar de comer y estar ahí cuando la persona se siente frágil emocionalmente.

Yo no entendía todo esto, pero me sorprendía y pensé que una película me podría ayudar a digerir mucho mejor toda esta experiencia y, sobre todo, tratar de entender, porque, vaya, comprendía la situación de mi abuela, la viví con ella, pero la parte de la enfermera me asombró.

Como mencionas, siempre digo que las películas las hago para entender mejor ciertos fenómenos sociales, aunque eso no significa que las respuestas necesariamente llegan tras hacerla, pero por lo menos la exploración de años ayuda a tener un mejor entendimiento de ciertas cosas. Esta es una ficción, no tiene nada que ver con la historia de mi abuela, ni con esa enfermera en específico, sino con lo que yo entendí de ese mundo de los enfermeros.

¿Sientes que has evolucionado como director?
Pues, no sé. Cada que empiezo a hacer otra película me cuesta muchísimo trabajo. Ahora estoy escribiendo algo nuevo y es como volver a empezar. Tal vez con un poquito más de confianza, pero también con más presión. Creo que si no quieres repetir la misma película, realmente tienes que volver a empezar, entonces no sé si realmente haya un avance en ese sentido.

Los protagonistas de tus películas suelen enfrentarse a circunstancias que los llevan al límite emocionalmente, ¿por qué te llaman la atención este tipo de personajes?
Por un lado, que todas las personas, salvo contadas excepciones, se ven enfrentadas a situaciones límite, y si yo te contara sobre un amigo que tengo, no te voy a contar de los días aburridos de su vida, te voy a contar de cuando tuvo que enfrentar cierto reto o algo sobresaliente, y eso puede derivar en una comedia, un drama o cualquier cosa, pero creo que los personajes en situaciones límite siempre muestran más de su esencia.

Si tuvieras que explicarle a alguien qué tipo de cine hace Michel Franco ¿qué le dirías?

Es lo contrario, siempre hay que tratar de huir de las etiquetas, porque la gente, los críticos y hasta uno mismo con las películas de los demás, somos especialistas en etiquetar, clasificar y dividir, y eso es muy peligroso. Ve por ejemplo la carrera de Woody Allen. Empezó haciendo comedias, incluso comedia física, después hace 'Annie Hall' que es una mezcla de comedia, pero ya mucho más seria, y la gente no le perdona que sus siguientes películas sean 'Interiores', 'Manhattan' y demás. Por muchos años esperan que Woody Allen vuelva a hacer comedia. Cuando finalmente lo hace, después de 20 años, la gente se enoja y dice que dónde está el cine serio de Woody, y que qué tonterías son esas. Pero si comparas ‘Small time Crooks’ y ‘Bananas’, quien realmente conoce su filmografía sabe que es él. Entonces yo le huyo a las etiquetas porque no sé mi carrera hacia dónde puede ir y quiero permitirme crecer hacia donde toque.

Entonces te podríamos ver dirigiendo una comedia…
El primer guión que escribí y que traté de hacer durante cuatro años, pero nunca conseguí el financiamiento, y después terminé haciendo ‘Daniel y Ana’ como ópera prima, era una comedia. ¡A mí me encanta! Luego la gente se imagina que porque un director hace cine serio, o como lo quieras llamar, es porque es una persona torturada o aburrida, y pues no, estas son las películas que hasta ahora me han salido y la manera en la que he logrado expresarme, que siempre es una suerte poderlo hacer

Pero lo más importante respondiendo a tu pregunta, es que uno no hace las películas que quiere hacer, sino las que puede hacer. Las peores películas salen porque de manera caprichosa hay directores que dicen “pues yo quiero filmar en tal lugar o con tal persona, o quiero hacer una comedia”, y si no te sale va a ser una desgracia.


¿Cómo sabes que tienes una buena historia? ¿Es algo intuitivo?
Sí, lo sabes de inmediato. Es como cuando apenas conoces a una persona y ya sabes si te da buena espina, si te cae bien, si confías o no. Por lo general ese primer juicio sobre una persona no falla, cuando menos en mi experiencia, el 90% de los casos no falla. Tal vez haya un pequeño porcentaje en el que después digo “me equivocaré, no es lo que yo creía”, que a veces también me pasa con las ideas para películas, pero por lo general es la intuición, la tripa te dice de inmediato.

¿Qué proyectos tienes a futuro?
Estoy escribiendo dos películas, pero no se cuál va cuajar antes ni dónde las voy a filmar, porque una de ellas no es para filmar ni en México ni en Estados Unidos, quizá en otro lugar, es muy pronto para hablar de cosas específicas. Además, aunque supiera cuál de las dos voy a tratar de levantar, todo puede cambiar tanto en el proceso que es raro hablar de algo que no existe.